Ya hay un proyecto para rehabilitar el área, donde se deteriora la calidad de vida. Urgen reordenamiento vial, reforestación y recuperación de espacios públicos; el ITESO hizo la tarea e insiste al gobierno municipal: empiece ya, porque casi es gratis.
Sergio Blanco/Público/05-04-09
Afectada por un creciente deterioro de la calidad de vida, la zona del templo Expiatorio, en el centro poniente de la ciudad, corre el riesgo de despoblarse. Con la idea de evitarlo y ahorrarse un futuro y costoso intento de repoblación, como el que se hace en el Centro Histórico, el ITESO creó un proyecto que busca convertirle en el siguiente punto donde converjan las ideas y las acciones para recuperar espacios públicos frente al imperio de los automotores y el comercio.
El Proyecto Expiatorio, desarrollado por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), con la asesoría del Ayuntamiento de Guadalajara, consiste en optimizar la movilidad, la convivencia social y el medio ambiente de la zona que se encuentra entre avenida Chapultepec y el Centro de Guadalajara, con avenida Federalismo como límite, básicamente, mediante la rehabilitación de los espacios públicos, la reforestación y el redireccionamiento de rutas de transporte de tal manera que se facilite la conexión de cinco puntos medulares: los corredores de las calles Libertad, Escorza y Madero, el parque Revolución y la explanada del Expiatorio.
Este planteamiento buscó la asesoría municipal en el entendido de que los nuevos modelos de ordenamiento urbano, propuestos por la sociedad y universidades, deben ser compatibles con las visiones estratégicas del gobierno, explicó Roberto de J. García Martín, coordinador docente del Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano del ITESO, quien estuvo a cargo del proyecto.
Explicó que para cristalizarlo se requiere de tres fases: la primera consta de la revisión de los usos de suelo, la estructura vial y urbana y el equipamiento; en la segunda lo más importante será un levantamiento de campo, que se confrontará con foros de consulta donde los usuarios determinen lo que está bien y mal en relación con su entorno, además del diagnóstico de los problemas, lo que determinará las estrategias y acciones a efectuar; la tercera fase es implementarlo todo.
Más vale prevenir
El ejemplo del centro de Guadalajara es lo que se quiere evitar. En algún momento de la segunda mitad del siglo XX, comenzó un éxodo desde ahí hacia zonas más tranquilas en la periferia del municipio, ocasionado en gran parte por el desorden del transporte urbano y los efectos negativos sobre la calidad de vida de los moradores del primer cuadro de la ciudad (smog, ruido, tráfico, etcétera), así como por una paulatina invasión de los comercios, que finalmente terminaron por abarcar la mayoría de los predios. El resultado es conocido: durante las noches, el Centro está muerto; sólo deambulan los visitantes de los bares, los cuidacoches y los asaltantes.
“Cuando las ciudades se vacían de sus centros históricos, siempre los ocupa alguien y los estudios nos demuestran que ese alguien casi siempre son formas de criminalidad y de violencia”, refirió en agosto pasado Eduardo López Moreno, director del Observatorio Mundial Urbano de la ONU, durante su visita a Zapopan (Público, 22 de agosto de 2008).
Roberto García Martín se percató de que el fenómeno que se vivió en el centro tapatío ya se hace sentir en la zona del Expiatorio, debido en parte a la paulatina invasión del transporte público (sólo por la angosta calle Libertad pasan 17 rutas de minibuses) y a la aparición espontánea de negocios, imprentas muchos de ellos, lo que ya espanta a los vecinos, pues a ninguno le gusta de escuchar el golpeteo de las prensas desde las 8:00 am o aspirar solventes y tintas.
Su abandono será una lástima, pues el área tiene un gran valor cultural, señaló el especialista urbano del ITESO.
En tanto esta zona se descuida, el Centro ya es intervenido con su remodelación, la instalación de la Villa Panamericana y hasta del polémico Macrobús, todo con el fin de volver la zona atractiva para repoblar, sobre todo por la cercanía a los servicios y por razones de movilidad: es más fácil llegar al trabajo en el Centro si uno vive a cuatro o cinco cuadras de distancia, que si tiene que hacer una hora en carro desde Tlajomulco.
La diferencia con el Centro, que ya está despoblado, es que será más fácil y más barato prevenirlo en la zona Expiatorio, incluso a mucho menor costo que el de las obras de avenida Chapultepec, aseguró el docente. En este barrio aún hay habitantes que se resisten a marcharse, aunque no se sabe por cuánto tiempo. Por ello la urgencia de reordenar: no sólo que nadie se vaya, sino que llegue más gente.
Antes de que el futuro los alcance
Desgraciadamente, este proyecto no se implementará este año, pues existen otras prioridades: “Entendemos que esta Administración tiene los recursos dados, pero, bueno, podemos trabajar con la siguiente”, que entrará en 2010, indicó García Martín.
En ese sentido, una de las asesoras del Proyecto Expiatorio de parte del Ayuntamiento de Guadalajara, Sara Obregón Davis, argumentó como otra causa para postergarlo el hecho de que sólo se trata de un trabajo académico, que bien puede servir de entrenamiento para colaborar con la ciudadanía y para que los estudiantes se activen: “Es un ejercicio previo a una probable intervención” y no un proyecto ejecutivo. Así que habrá que retomarlo en un futuro incierto: “Pasar de aquí a la obra tomará todavía muchos años”.
Lo cierto es que el proyecto, como está planteado, ya puede echarse a andar casi sin necesidad de recursos, pues está basado más en acciones que en inversiones. Por ejemplo, en la reforestación, meter orden en las vialidades y en las rutas de transporte, los espacios de estacionamiento y algunas mejoras en el alumbrado público, señaló García Martín. Incluso, una ventaja del proyecto es que sirve como herramienta al gobierno municipal para el diseño de sus planes parciales, porque son compatibles.
El docente consideró que lo atractivo del Proyecto Expiatorio es que no está sujeto a la caducidad con la entrada de nuevas administraciones municipales, independientemente del color que sean, ya que tiene como base el diseño participativo y la gestión social, es decir: depende de las opiniones de los usuarios, que se lo apropian y promueven; además se cuenta con que lo gestione la Universidad, por lo que señaló que se tome en cuenta a la casa de estudios, para dar confianza a la población.
Trabajo gratuito
El Proyecto Expiatorio significa varios años de trabajo “académico” (a pesar de que se recalque que no se trata de un proyecto ejecutivo). De hecho, el Corredor Chapultepec, actualmente en implementación, fue idea original del departamento de García Martín, totalmente gratuita; luego fue rehecha por las autoridades, a quienes el puro proyecto ejecutivo les salió en dos millones de pesos.
Dependerá de los futuros gobernantes realizar el plan, del que ya están listas las dos primeras fases: sólo es cuestión de ponerlo en marcha: “¿A qué administración no le encanta que llegue un proyecto ya fundamentado para poderlo implementar? Estoy seguro que, del color que sea, el partido que sea, va a marchar”.
El proyecto, en su forma actual
A) Intervenir Enrique Díaz de León, entre Juárez y La Paz, ya que el tráfico la hace peligrosa para el peatón. La solución es colocar un camellón en el centro que sirva de descanso a las personas de movilidad lenta (discapacitados o ancianos). Tendría una longitud de dos cuadras (entre Madero y Miguel Blanco) y sólo un metro de ancho, así que no afectaría el tránsito. Con eso, a la altura del mercado Libertad, se desviaría el corredor Libertad hacia Prisciliano Sánchez, de manera que se convierta en un paso peatonal seguro para cruzar Enrique Díaz de León, ya con camellón
1 El principal problema en la zona es la calle Libertad, saturada por el transporte público, y que no hay un circuito cerca que ayude a desfogar el tráfico de Enrique Díaz de León
2 Redireccionar algunas rutas de la calle Libertad, probablemente por Robles Gil
3 Rehabilitar y reforestar la zona de la Plaza Libertad, en la parte norte de la calle
4 Tranquilizar Libertad, a nivel de banqueta, entre Séneca (ahora peatonal) y Atenas
5 Acondicionar un andador de 1.5 metros de la acera norte de Libertad, después de Atenas y hasta Nuño de Guzmán (que tendrá sólo tránsito local)
6 Hacer que la calle Nuño de Guzmán dirija el paso peatonal de Libertad hacia Prisciliano Sánchez, que se tranquilizará (junto con Miguel Blanco) a nivel de banqueta y se ampliará en su acera norte a 2.5 metros
7 Escorza conectará al norte con la Plaza Cataluña. Entre Juárez y Pedro Moreno está un estacionamiento que usa la UdeG entre semana; los fines de semana podría ser utilizado como canchas deportivas
8 Hacer que la explanada del Expiatorio conecte Libertad-Prisciliano Sánchez con el corredor Escorza, Madero y el Parque Revolución, de manera que se reactive
9 Escorza conectará al sur con el barrio de San Antonio hasta el Parque Severo Díaz; el problema está en la calle Langloix, afectada por el vandalismo, que habría que intervenir; después del parque, sobre La Paz, hay espacio para vehículos en batería
10 La conexión con el Parque Revolución será la calle de Madero
11 Dos puntos de renta de bicicletas: el Parque Severo Díaz (que se reforestará) y en la explanada del Expiatorio
En el Parque Revolución se delimitarán senderos con lámparas al nivel del suelo; habrá un plan de señalética y mobiliario nuevo
Fuente: Proyecto Expiatorio

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