Puentes de diálogo


Apuntes/ Rubén Alonso/ Público

Los puentes son estructuras que comunican dos extremos y permiten el tránsito sobre él. Los puentes se conciben, diseñan, construyen desde ambos extremos, o con la participación de ellos, no del centro hacia los extremos. El soporte básico de los puentes está en la disposición de extremos y, de acuerdo con su necesidad, sus puntos de apoyo se ampliarán incluso en el centro. Se trata de principios de física, y analógicamente es aplicable en los “puentes de diálogo”.

Nuestra sociedad, nuestra ciudad requiere de “puentes de diálogo”. Y aquí entran distintos tipos de puentes. Por un lado, observamos la necesidad creciente de puentes entre sociedad y gobierno, pero también hay urgencia de puentes entre la propia sociedad y al interior del gobierno o estructuras gubernamentales.

Sociedad y gobierno. La sociedad no es homogénea, ni los grupos que la integran. De ahí la necesidad de que los puentes requeridos sean tan diversos, tan largos, tan amplios e, incluso, algunos temporales como algunos con especial permanencia. Nadie, en la sociedad, se puede apropiar un puente, por muy noble, pura y apremiante que sea la necesidad, y en la misma tesitura entran las estructuras gubernamentales.

Sociedad. Integrada por grupos diversos, requiere de puentes propios que permitan el intercambio y construcción social. Sin puentes intergrupales en la sociedad, los puentes hacia el gobierno serán endebles y pasajeros. Nuestra “ciudad” urge de puentes internos. Construir sólo hacia el poder público es partir de una visión simplista y cerrada, que podría entrañar visiones maniqueas del poder público y la propia sociedad.

Gobierno. A nuestro sistema y estructuras de gobierno le urgen puentes internos. Puentes entre los niveles y poderes públicos. Observamos y constatamos escasa comunicación interna que afecta a la sociedad, a la ciudadanía, a la ciudad. No digamos la parálisis intergubernamental. ¿Cuántos proyectos son concurrentes y las partes no intervienen en lo que les corresponde o son un obstáculo?

Para construir puentes se requieren la voluntad y disposición de las partes extremas. De un lado se podrá comenzar la construcción de un puente, pero al final llegará al extremo opuesto. A nuestra ciudad le urgen puentes, pero más de diálogo. Puentes que integren a toda la ciudad-sociedad. Y la tarea, como la necesidad, es de todos.

jralonsog@gmail.com