Me robaron la bicicleta



Me robaron la bicicleta

Sí, como lo leen, me robaron La Richicleta. Fue el miércoles a las afueras de este honorable diario que se ubica a apenas una cuadras de un cuartel de la policía municipal de Guadalajara, lo que demuestra que los ladrones ya no tienen ninguna especie de recato. Vaya burla.

Tampoco los guardias que cuidan estas instalaciones se dieron cuenta del robo hasta que salí y no vi a La Richicleta, y eso que los ladronzuelos se tomaron el tiempo de trozar la cadena con unas pinzas según se aprecia en la prueba que dejaron como para restregarnos en la cara que sí era mi bici. La parte del candado de combinación quedó destruida.

Este robo me hace pensar en el estado de indefensión en el que nos en-contramos los ciudadanos (90 por ciento de los delitos que se cometen en este país no son castigados). Son cuatro mil pesos tirados a la basura. De nada sirvió ponerle un asiento de gel, de nada sirvió ponerle un porta vasos flexible, ni una sofisticada cadena de combinación, no, hoy es una más de las decenas, cientos o miles de bicis que se roban todos los días en la zona metropolitana de Guadalajara.

Me han comentado que seguramente la encontraré en El Baratillo y la podré comprar a menos de la mitad de lo que me costó, aunque es mía, vaya ganga, vaya cinismo, vaya sociedad.

Lo que me encabrona es la impunidad. Porque sé que si voy a la procu-raduría a denunciar al robo, además de las risas pendejas de los honorabilísimos oficiales que me tomen la denuncia, lo único que conseguiré será una carpetita en los archivos muertos de la institución. No creo que nadie se ocupe de perseguir un robo de bicicleta.

También dudo que sea un hecho aislado y dudo que sea la última vez que pase, que me pase. Y me caga, porque yo siempre he sido institu-cional y sé que lo correcto, lo que un ciudadano de bien debe hacer, es denunciar, pero esta vez no le veo objeto, ni sentido, ni utilidad.

Todo esto me ha llevado a pensar si es que hay una mafia local de ladrones de bicicletas, si ese es su modus vivendi y si hay algo así como una fiscalía especializada en hurtos de vehículos de dos ruedas, o si por lo menos la Procu tiene una estadística de la cantidad de biclas que se roban y un análisis geográfico de las zonas más peligrosas.

En fin, soy uno más. Y como el ciclismo ya me es hábito y vicio, soy otro pendejo que se ve obligado a comprar otra bici porque le robaron la an-terior. Espero que la nueva no sea robada y que al comprarla no esté fomentando a esa mafiecita de robabicis hijos de puta.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

mira es bien cierto que las autoridades no le toman importancia,pero la bici te costo ati, no seas guey ve y denucia,ya con tu denucia en la mano,ponte a buscarla.Baratillo tianguis,paseos nocturnos,via recreativa etc..Donde la encuentres,solicitate una patrulla y recuperala.pero si necesitas denucia.ami me paso con una bici ORBEA.LA BUSQUE YO MISMO Y CUANDO LA VI PEDI UNA PATRULLA Y ME AL ENTREGARON CON LA COPIA DE MI DENUCIA