
La dirección es Nike Sport Wear, Av. Chapueltepec #155, entre Libertad y Lopez Cotilla, a un costado de dominos pizza.


| Por Roberto Heras Vía rodado1070am.blogspot.com | |
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La respuesta es un sí rotundo, ya que el ciclismo es un deporte en el que básicamente tenemos que luchar principalmente contra tres resistencias: fuerza gravitatoria, aerodinámica y rozamiento. Todas ellas son importantes, pero cada una lo es dependiendo en mayor medida del terreno que tenemos que salvar. Es decir, la fuerza de la gravedad, como es lógico, cobrará mas importancia cuanto mayor sea el desnivel de subida que tenemos que vencer y en la misma medida que pierde importancia la aerodinámica. Lo mismo ocurre cuando la carretera se torna llana; aquí la aerodinámica es crucial para salvar la resistencia ocasionada por la velocidad a la que nos desplazamos. Por eso cuando hablamos de una contrarreloj tenemos que valorar qué tipo de material es el idóneo, ya que es a partir de los 25km/h cuando la aerodinámica empieza a cobrar mucha importancia. Así en muchas ocasiones vemos que en algunas cronos los corredores usan bicicletas convencionales en vez de la de específica de contrarreloj. Ahora, si hablamos de porcentajes resulta asombroso la cantidad de energía que se ahorra al ir a rueda de otros ciclistas. Por ejemplo: si ruedo en llano a rueda de otro corredor el ahorro es del 26%; si lo hago en tercera posición es del 27%, pero si lo hago dentro de un grupo numeroso ¡el ahorro es del 39%! De ahí que cuando se va en grupo los que van tirando del mismo sufran un desgaste mucho mayor que el que va dentro y será mayor a medida que aumente la velocidad, ya que se irá incrementado la resistencia que los ciclistas que ruedan en cabeza han de superar. Pero cuando la carretera se empina esta proporción es a la inversa. Es decir, cuanto mayor sea el desnivel de subida menos ventajas tiene el ir a rueda. Y es aquí donde el plano psicológico cobra mas importancia, ya que el tener la referencia de otro corredor delante nos hace dar ese puntito para subir más rápido, de ahí la importancia que tiene el estar rodeado de un buen equipo en todos los terrenos. Cuantas veces hemos visto como algunos corredores son capaces de sufrir y pegarse a rueda de otro en un puerto y llegar con el a la cima aun no siendo tan buen escalador como el otro. Pero también hemos visto como hay corredores que en el momento que pierden una rueda de referencia ceden mucho tiempo en la cima. Este detalle pone de nuevo de manifiesto que en el ciclismo no lo es todo la condición física sino que la psicológica lo es también en igual proporción. Pero creo que independientemente delas ventajas que pueda tener el ir a rueda, los grandes corredores que han logrado cautivar al espectador son los que atacan en una subida y no se paran a mirar quien les ayudará sino que lo único que piensan es en subir lo mas rápido posible con su propia referencia con el único objetivo de ganar. Esto es lo que hace que un corredor sea ganador o no. Aunque también, en ocasiones las diferentes circunstancias de carrera, obligan al corredor a tomar una posición expectante; no siempre se trata de tener que estar cara al aire y darlo todo. De ahí también la importancia del saber actuar correcta e inteligentemente en carrera o lo que es lo mismo la táctica empleada por cada director deportivo. ¡Un saludo a todos los que visitan este blog! Roberto Heras es tres veces vencedor de la Vuelta a España. |
¿Sabias que la parte atirantada solo mide 160 metros? el resto sera como cualquier puente, con muros de concreto.
¿Sabias que esta obra conlleva otros dos pasos a desnivel y se gastaran mas de mil millones de pesos en unas cuantas cuadras?
Esto y mucho mas en este vídeo.

JORGE ROCHA/La Jornada JaliscoFrente a la crisis multidimensional que estamos viviendo (política, económica, social, cultural y ambiental), la presencia y efervescencia de los movimientos sociales se amplía y diversifica su espectro de demandas, sectores sociales implicados, modos de proceder, formar de concebir el mundo y el futuro, métodos de acción y la manera de auto concebirse como colectivos en lucha. En este proceso la izquierda institucional (ligada a los partidos políticos) que aspira a tomar el poder político o las organizaciones no gubernamentales (ONG) que tuvieron su apogeo en la década de los 90, parece que ya no son los modelos únicos de organización y que incluso ya mostraron claramente sus límites. Las y los jóvenes nacidos en los años 60, 70 y principios de los 80 nutrieron estas formas de organización y algunos se dedicaron profesionalmente a estas causas, ya sea militando en un partido de izquierda, a través de una ONG; y algunos casos desde allí pasaron a las filas de los organismos públicos autónomos o a los gobiernos de alternancia y ahora conforman algunos de los escasos ejemplos de miembros sensatos y dialogantes de la clase política.
En esta diversidad creciente de movimientos sociales, hay un sinnúmero de nuevas formas de militancia que muy poco tienen que ver con estos modos institucionalizados de lucha social. Jóvenes nacidos a mediados y finales de los años 80; y principios de los 90 están generando nuevas formas de hacer política que rompen con los esquemas anteriores y que por su sola existencia se convierten en un serio cuestionamiento a las formas convencionales y ortodoxas de organización social que siguen manteniendo buena parte de la izquierda institucional y de las ONG.
Algunas de las particularidades que desde mi perspectiva distinguen a estas nuevas militancias son: primero, que no privilegian ni se “casan” con ningún modelo de organización para la lucha, tienden a ser flexibles con la membresía y con los tiempos destinados para la participación, se permiten enrolarse en más de una causa y se institucionalizan en la medida de que la acción lo requiere, pero más bien se prefiere no hacerlo. Esto se liga al segundo aspecto que los diferencia, y es que la mayoría de las y los nuevos militantes no pretenden vivir profesionalmente de las causas que enarbolan y defienden más bien que la militancia es una parte de su vida y trabajan o estudian en la mayor parte de su tiempo. La creación de cualquier figura asociativa legal (asociación civil, cooperativa, entre otras) queda subordinada a las necesidades de la acción y no al revés como en muchos partidos y ONG, donde la acción queda subordinada al mantenimiento de la figura asociativa. Al no aspirar a vivir de las causas, se produce como consecuencia una libertad de acción que a veces no tienen las figuras institucionalizadas.
Tercero, la acción del colectivo se convierte en el centro del proceso, es lo que otorga la identidad de grupo y es el punto que une a todos los miembros del movimiento. La identificación ideológica y doctrinal pasa a un segundo plano y no es el referente fundamental de toma de decisiones. No se trata de estar totalmente de acuerdo en las visiones y perspectivas, ni de apropiarse de un discurso único y homogéneo, sino estar plenamente de acuerdo en la acción a desarrollar. Hay quienes a una misma acción le pueden dar un sentido antisistémico y anticapitalista y quienes lo pueden considerar la reivindicación específica de un grupo social. Cuarto, la lógica de acción de estos colectivos se genera con base en redes sociales, donde la solidaridad y la comunicación es la clave del trabajo conjunto. No hay debates ni imposición de agendas de un movimiento a otro y tampoco la conformación de grandes frentes o coordinadoras que luego dicten las acciones a realizar desde las dirigencias. La horizontalidad se impone y los liderazgos suelen ser más diversificados y difusos; y por consiguiente no suelen configurarse protagonismos personales, que luego puedan ser objeto de cooptación. Quinto, las personas que se ubican en estas nuevas militancias no se conciben como los facilitadores y asesores de otros movimientos sociales, más bien se autoconsideran como los actores sociales que demandan el cumplimiento de sus propios derechos en los espacios de su vida cotidiana, y que además trabajan en torno a sus procesos de consolidación de su autonomía. No mediatizan la acción de otros, no se convierten en sus representantes y mucho menos transforman en proyectos de financiamiento el apoyo y asesoría a otros movimientos sociales. Sexto, buena parte de las acciones de las nuevas militancias utilizan las herramientas tecnológicas y de comunicación para avanzar en sus demandas, crean redes en el ciberespacio, buscan adeptos entre los que consumen este tipo de productos e inventan formas creativas para difundir sus causas sociales en las que incorporan la dimensión lúdica. Se crean blogs, portales, se accede al Facebook y al Twitter y a la vez se realizan festivales en contra de acciones de gobierno. Séptimo, estos colectivos se alejan de las pretensiones mesiánicas de salvar al mundo y se focalizan en los avances y logros concretos de corto y mediano plazo en el espacio local. Incluso se plantean acciones en perspectiva de resistencia despendiendo del contexto en el que esté inmersa la acción del colectivo. No hay grandes discursos, más bien acciones específicas y concretas.
Hasta aquí una reflexión que seguramente será incompleta y en algunos puntos cuestionable, pero que pretende aportar al debate en torno a las nuevas militancias y sus estrategias de acción, que sin duda cuestionan de manera profunda las formas como se concibe y se actúa en el espacio social de parte de la izquierda institucional y de un buen número de ONG. La primera sacudida la dieron los movimientos sociales indígenas, la segunda llamada de atención proviene de estas nuevas formas de hacer la militancia. Habrá que seguir reflexionando en torno a los aportes de estos colectivos.
jerqmex@hotmail.com

La iniciativa busca exigir respeto por los ciclistas.
Liliana Castillo tenía 23 años de edad y una prometedora carrera en la ilustración de libros infantiles. El 15 de mayo pasado viajaba en su bicicleta por una avenida de ciudad de México, cuando fue arrollada por un automóvil. La chica murió una semana después.
En el sitio donde ocurrió el accidente existe una bicicleta blanca con su foto adosada a las ruedas, en recuerdo de la joven diseñadora.
Fue el primero de una serie de cenotafios similares que se han colocado en la capital mexicana, una de las más pobladas del planeta y donde circulan a diario más de 4 millones de automóviles.
Las bicicletas blancas, o “fantasmas” como se les conoce en México, forman parte de una iniciativa que surgió en Europa como una forma de demandar espacio y respeto a los ciclistas.
Es una tarea pendiente en la capital mexicana, le dijo a BBC Mundo Areli Carreón, de la organización Bicitekas que colocó los monumentos en la ciudad.
“Es un ambiente de anarquía, los ciclistas con frecuencia sufrimos agresiones, a veces fatales, de los conductores”.
Hasta ahora, en la capital mexicana se han colocado cinco cenotafios de este tipo.
Viaje seguro

México es uno de los 10 países con más accidentes viales del planeta, según la OMS.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), México es uno de los 10 países con más accidentes viales en el planeta.
En la capital mexicana ocurre la mayoría de los percances. Estadísticas de la Secretaría de Seguridad Pública local revelan que diariamente son atropelladas 14 personas en la ciudad.
Según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), en ciudad de México hay 352 accidentes de ciclistas al año.
Según el Instituto diariamente en ciudad de México se realizan más de 100.000 viajes en bicicleta, el 57% por motivos de trabajo.
Así, utilizar este vehículo en la capital es relativamente seguro, afirmó Carreón.
“La probabilidad de que mueras en un accidente con tu bici es bajísima, tendrías muy mala suerte. El problema son los automóviles”.
Triciclo fantasma

En la ciudad hay 352 accidentes de ciclistas al año.
Hace unos días, el 8 de octubre, Rubén Marín murió arrollado por un automóvil cuando viajaba en su triciclo.
Tenía 15 años de edad, y distribuía pan en su vehículo. El responsable, un joven veinteañero, fue detenido pero enfrenta el juicio en libertad porque las leyes mexicanas así lo establecen.
En su memoria las organizaciones de ciclistas colocarán un triciclo fantasma en el sitio donde falleció. Será el primer cenotafio de este tipo en el continente americano, aseguró Carreón.
Accidentes como éste seguirán en la capital mexicana, con un agravante: la delegación (vicealcadía) Cuauhtémoc iniciará un programa para estimular el uso de bicicletas en la demarcación.
Eso significa que habrá al menos 24.000 nuevos viajes en estos vehículos todos los días, lo cual aumenta el riesgo de percances viales pues la cultura de no respeto a los ciclistas se mantiene sin cambios.
El gobierno de la ciudad mantiene una oficina que promueve el uso de las bicicletas, pero sus acciones han resultado insuficientes, sobre todo por la falta de presupuesto, afirmó Carreón.
En 2008 el programa de fomento al ciclismo recibió US$11.8 millones, pero al año siguiente el dinero bajó a US$9.7 millones.

Los puentes son estructuras que comunican dos extremos y permiten el tránsito sobre él. Los puentes se conciben, diseñan, construyen desde ambos extremos, o con la participación de ellos, no del centro hacia los extremos. El soporte básico de los puentes está en la disposición de extremos y, de acuerdo con su necesidad, sus puntos de apoyo se ampliarán incluso en el centro. Se trata de principios de física, y analógicamente es aplicable en los “puentes de diálogo”.
Nuestra sociedad, nuestra ciudad requiere de “puentes de diálogo”. Y aquí entran distintos tipos de puentes. Por un lado, observamos la necesidad creciente de puentes entre sociedad y gobierno, pero también hay urgencia de puentes entre la propia sociedad y al interior del gobierno o estructuras gubernamentales.
Sociedad y gobierno. La sociedad no es homogénea, ni los grupos que la integran. De ahí la necesidad de que los puentes requeridos sean tan diversos, tan largos, tan amplios e, incluso, algunos temporales como algunos con especial permanencia. Nadie, en la sociedad, se puede apropiar un puente, por muy noble, pura y apremiante que sea la necesidad, y en la misma tesitura entran las estructuras gubernamentales.
Sociedad. Integrada por grupos diversos, requiere de puentes propios que permitan el intercambio y construcción social. Sin puentes intergrupales en la sociedad, los puentes hacia el gobierno serán endebles y pasajeros. Nuestra “ciudad” urge de puentes internos. Construir sólo hacia el poder público es partir de una visión simplista y cerrada, que podría entrañar visiones maniqueas del poder público y la propia sociedad.
Gobierno. A nuestro sistema y estructuras de gobierno le urgen puentes internos. Puentes entre los niveles y poderes públicos. Observamos y constatamos escasa comunicación interna que afecta a la sociedad, a la ciudadanía, a la ciudad. No digamos la parálisis intergubernamental. ¿Cuántos proyectos son concurrentes y las partes no intervienen en lo que les corresponde o son un obstáculo?
Para construir puentes se requieren la voluntad y disposición de las partes extremas. De un lado se podrá comenzar la construcción de un puente, pero al final llegará al extremo opuesto. A nuestra ciudad le urgen puentes, pero más de diálogo. Puentes que integren a toda la ciudad-sociedad. Y la tarea, como la necesidad, es de todos.
Vía camararodante.blogspot.com
www.ijas.jalisco.gob.mx/remate
Imagínate que llegas pedaleando a una marquesina donde puedes dejar la bici y seguir tu viaje en autobús. Esta es la idea principal del sistema de transporte multimodal que propone el diseñador Gabriel Wartofsky para la futura ciudad olímpica de Londres 2012. Se trata del 'TFL Bikeshare', un servicio de alquiler de bicis eléctricas y plegables que se integra totalmente con una red inteligente de autobuses.
Para Wartofsky, "esta es la forma más saludable y eficiente de empezar y terminar tu viaje: pedaleando". Y es que en el 'TFL Bikeshare' las bicicletas forman parte de la arquitectura de las paradas de autobús: las paradas están diseñadas de forma que cada una de estas bicicletas con motor se almacena en un módulo que permite cargar las baterías mientras están paradas. "Hasta 16 bicis podría tener cada parada o centro de tránsito si la demanda local es alta", añade este diseñador industrial especializado en transporte. Un detalle importante: los autobuses se comunican directamente con los centros de tránsito y durante su recorrido distribuyen las bicicletas por la ciudad a través de un brazo mecánico en cuestión de segundos. "Las bicis las transportan en unos maleteros laterales que tiene el autobús".
Otro de los puntos que ha buscado Wartofsky en su diseño, al que también llama 'Minding the gap', es la integración espacial. Las bicis no ocupan lugar de más en la marquesina, sino que una vez que están bien acopladas sirven de asiento para los que esperan la llegada del autobús. En sí, las bicis muestran también un diseño peculiar: son robustas, no llevan cadenas —sino un sistema de cardán—, sus llantas no tienen aire y su barra frontal cuenta con llamativos colores para aumentar la visibilidad y seguridad del ciclista. Además, el viajero no tiene que pararse a abonar el coste del alquiler, ya que todos los pagos de este sistema se harían a través de una tarjeta de transporte tipo Oyster.
Este estadounidense que hoy vive en Los Ángeles asegura que sus inspiraciones a la hora de crear este proyecto fueron dos: el desafío de conseguir un transporte sostenible para los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y un autobús de juguete de su infancia. "Crecí en Washington en una familia de 'hippies bicicleteros' y de niño nunca tuve coches de juguete. Mi único juguete fue el pequeño autobús Corgi Doble Decker Bus, ¡y me encantaba!", recuerda.
Esta es la razón que ha llevado a este diseñador graduado en el 'Art Center College of Design' de Pasadena (California) a respetar el estilo tradicional del autobús de dos pisos 'Routermaster' pero dotado de la última tecnología. Wartofsky ha creado un vehículo cien por cien eléctrico donde la planta inferior es una zona de paso con asientos alineados ergonómicos y compactos que permiten el suficiente espacio para los que prefieren ir de pie o para los viajeros que van en silla de ruedas. El piso superior está lleno de asientos y destaca por su gran cristalera panorámica que permite al usuario disfrutar de las vistas de la ciudad.
Para Wartofsky este sistema podría hacerse pronto realidad si el sector público y el privado colaborasen; por ejemplo, si "el organismo público 'Transport for London' se encargase del mantenimiento y la logística, mientras que la publicidad y las subvenciones de las empresas interesadas en la obtención de créditos de carbono podrían reducir costos al usuario". Tendremos que esperar a 2012 para ver si este proyecto se hace realidad.
WOW! Vía rodado1070am.blogspot.com

Hay que reconocerlo, una bicicleta es un elemento bastante simple en mecánica y otros principios, pero imaginarsela plegable incorpora una serie de desafíos bastante difíciles de alcanzar. Sin embargo Dominic Hargreaves a sus 24 años logró plegar una bicicleta de tal forma que esta pueda quedar escondida entre las ruedas, ocupando muy poco espacio y con la particularidad de ser transportada como un carrito de arrastre. Fue así como Dominic quedó entre los finalistas del James Dyson Award y así optar a ganar £10.000.
Todo partió por la necesidad de Dominic de contar con una bici verdaderamente plegable, pero como no encontró opciones en el mercado, decidió fabricarsela él mismo. Ahora espera que algún fabricante se decida a producirla. Eso sí aún quedan cosas por solucionar, como la transmisión, la que fue obviada para la fabricación del prototipo, sin embargo la forma en la que se pliega la horquilla es de lo más elegante y merece todos mis respetos.
Deleitate con el video:
Por Manuel Zatarain, Maestro de Sociología de la Udeg /
Es preciso que sociedad y gobierno abran más su sensibilidad y entendimiento a las demandas de los jóvenes de Ciudad para Todos. No están hablando y actuando desde una visión atrapada por el capricho individual o por los intereses de una secta, antes bien lo están haciendo desde una constelación de intereses que nos remiten a los valores de todo espíritu democrático: la igualdad social, la solidaridad, la identidad cultural, la preocupación por los otros y la construcción de una auténtica ciudadanía.
El fenómeno del tráfico inducido es una realidad comprobada y una preocupación a nivel mundial.
El tráfico inducido es el incremento sustancial en el tráfico que ocurre después de la apertura de una vía rápida o de la ampliación de una vía existente. El incremento se debe a que cuando aumenta el espacio de vialidades, disminuye momentáneamente el tráfico y resulta entonces atractivo para más automovilistas utilizar la vía. Esto trae consigo que muchos automovilistas hagan viajes más largos para poder utilizar esta vía o que lleven a cabo viajes cortos con mayor frecuencia.
Cuando se construye una nueva “vía rápida” se alteran los patrones de viaje: los automovilistas cambien de ruta y de horario de traslado, prefiriendo realizar sus viajes a las horas pico.
Puede suceder que, temporalmente, viajes que tienen el mismo origen y destino puedan realizarse más rápidamente utilizando la nueva ruta, sin embargo, el aumento del tráfico inducido hace que en cuestión de poco tiempo (en algunos casos, en tan sólo meses, según varios estudios) se vuelvan a tener congestionamientos viales.
Al final del ciclo volvemos a tener la misma congestión vial, pero con una ciudad más asfaltada y contaminada. Toda solución vial que se precie de serlo debe incluir componentes de transporte público de calidad y debe considerar políticas públicas que desincentiven el uso del automóvil particular.
El fenómeno del tráfico inducido en México
En la investigación Tráfico inducido en México: contribuciones al debate e implicaciones de política pública de Luis Miguel Galindo, David Ricardo Heres y Luis Sánchez (UNAM) se definió como objetivo principal identificar la existencia del fenómeno del tráfico inducido en México. Los resultados obtenidos indicarían que la ampliación de las vialidades en México origina un aumento de los viajes y de los kilómetros recorridos como consecuencia de una disminución (parcial) del tiempo de traslado.
El volumen de tráfico vehicular en las zonas urbanas de México ha llegado a ser un tema de fuerte preocupación e intenso debate en los últimos años. En las dos décadas más recientes se ha observado un crecimiento pronunciado del volumen de tráfico vehicular junto con el desarrollo de la infraestructura vial. La relación entre estas dos variables es ciertamente asunto de intensa discusión como consecuencia de los efectos colaterales del transporte.
En efecto, el transporte genera costos sociales importantes como los que afectan la salud y están asociados a la contaminación del aire, los costos en congestionamientos o accidentes, los costos para proveer la infraestructura vial e incluso los costos ambientales relacionados directamente con el cambio climático y con la forma y características del desarrollo urbano. En este sentido puede argumentarse, como sucede en otros países, que las proyecciones de uso del automóvil a 25 años son inconsistentes con un desarrollo sustentable y se plantea entonces la necesidad de diseñar opciones que compatibilicen el crecimiento económico con un transporte moderno, cómodo, seguro y limpio.
El concepto de tráfico inducido puede incluso argumentarse haciendo una observación de causas. Así, por ejemplo, es común observar en el transporte urbano dos hechos que apoyan la hipótesis del tráfico inducido: en primer lugar, el tráfico crece más rápido en las calles o avenidas menos congestionadas; en segundo lugar se presenta el fenómeno de supresión de tráfico asociado a una limitada infraestructura vial. Así, se observa que los cortes en la circulación programados se traducen en una disminución del volumen de tráfico o la mala calidad de una vialidad reduce su tráfico, lo que sugiere que una ampliación de la infraestructura vial ocasionará que el tráfico suprimido aparezca.
Conclusiones del estudio
Los resultados obtenidos en este trabajo confirman la existencia del fenómeno de tráfico inducido para el caso de México. Así, el desarrollo de nuevas vialidades induce, en general, un incremento de viajes. El ahorro del tiempo generado se traduce, aunque menos que proporcionalmente, en el aumento de viajes y kilómetros recorridos.
Desde luego, el efecto puntual del tráfico inducido sobre una vialidad específica depende del contexto, del tamaño y de la localización de la nueva vialidad, aunque debe considerarse que el efecto del tráfico inducido es mayor cuando la red vial opera cerca de su capacidad, la elasticidad de demanda es alta y se observan fuertes cambios en los costos de transporte.
Costos sociales
La construcción de nuevas vialidades para reducir la congestión tendrá beneficios limitados en el tiempo como consecuencia del tráfico inducido. Si bien al proveer mejores condiciones de transporte se otorgan beneficios individuales, ello debe balancearse con los costos sociales que ocasiona. Así, la rápida expansión del uso de los autos responde en alguna medida a que en el precio no se incluyen sus costos sociales y por tanto no se igualan los beneficios marginales sociales del transporte privado con sus costos sociales. De incluirse en el precio los costos sociales del transporte público y el privado, un transporte público de calidad y seguro sería una opción muy atractiva incluso sin un subsidio directo. Si se reconociera la presencia de estos costos sociales en las políticas de transporte y en la construcción de la infraestructura vial se daría un avance importante hacia un crecimiento económico sustentable. En este sentido debe considerarse que la ampliación de la infraestructura vial se traduce desde luego en una mejora del servicio para algunos sectores de la población; sin embargo tenderá a erosionarse con el tiempo, pues se trata de una opción estratégica de desarrollo urbano no sustentable en el largo plazo.
Impacto ecológico
El impacto neto de la construcción de nuevas vialidades sobre la calidad del aire es incierto, en la medida en que si bien se reducen los congestionamientos, aumentan los kilómetros recorridos. Para lograr un efecto real y duradero sobre las emisiones es necesario aumentar significativamente la participación modal del transporte público reduciendo así el uso individual del auto privado; además es preciso incrementar el número de viajes en vehículos no motorizados, integrar los distintos modos de transporte, elevar los costos del transporte privado con impuestos e incluso cargarle los costos directos de tránsito, como pagos por circular y fomentar el desarrollo urbano centralizado accesible a otras formas de transporte procurando también la redensificación.
El conjunto de resultados obtenidos indica que la ampliación de la infraestructura vial viene asociada a un aumento menos que proporcional del tráfico, pues se disminuye momentáneamente la razón de uso de las vialidades que, paulatinamente, se va incrementando. De este modo la ampliación vial genera en el corto plazo una mejora en el servicio que tiende a deteriorarse con el tiempo. Esta mejora en el servicio debe sin embargo evaluarse con referencia a los costos que implica en el largo plazo una opción de desarrollo urbano que privilegia el uso del automóvil como medio de transporte en contraposición a otras alternativas.
Tráfico inducido en México: contribuciones al debate e implicaciones de política pública
Luis Miguel Galindo, David Ricardo Heres y Luis Sánchez
ESTUDIOS DEMOGRÁFICOS Y URBANOS, vol. 21, núm. 1 (61), pp. 123-157
No al Puente atarantado





Dando seguimiento a la acciones entabladas, por la defensa del Parque Metropolitano de Guadalajara, los invitamos a un acto que realizaremos en el lugar donde de manera completamente ilegal y arbitraria han comenzado las obras del complejo deportivo para los juegos panamericanos del 2011. En este acto CLAUSURAREMOS simbólicamente esta obra, por las razones que ese día les daremos a conocer.
La cita es el día miércoles 4 de Noviembre a las 9:00 a.m., en el predio donde se pretende edificar el complejo deportivo en mención, en instalaciones del Parque Metropolitano.
Resaltando que no somos partidarios del cambio de sede de los juegos panamericanos, pues ante todo ponderamos la idea de que debemos cumplir el compromiso internacional adquirido, sin embargo ha sido una constante por parte de las autoridades y organizadores locales, el afán de hacer todo tipo de edificaciones con miras a los juegos panamericanos en lugares que por sus características físicas y sociales, son a todas luces inadecuadas.