Por favor ayudemos al mundo

12 de Diciembre: un día para salvar al planeta


Insuficientes, acciones de México ante el cambio climático


Greenpeace lanzó unos carteles donde aparecen los líderes mundiales diez años después de la cumbre climática Hopenhague en Copenhague. Las imágenes pretenden crear conciencia sobre el calentamiento global. En México existen otras amenazas. Esperamos que sirvan los siguientes carteles para evitar el calentamiento social.

Me robaron la bicicleta



Me robaron la bicicleta

Sí, como lo leen, me robaron La Richicleta. Fue el miércoles a las afueras de este honorable diario que se ubica a apenas una cuadras de un cuartel de la policía municipal de Guadalajara, lo que demuestra que los ladrones ya no tienen ninguna especie de recato. Vaya burla.

Tampoco los guardias que cuidan estas instalaciones se dieron cuenta del robo hasta que salí y no vi a La Richicleta, y eso que los ladronzuelos se tomaron el tiempo de trozar la cadena con unas pinzas según se aprecia en la prueba que dejaron como para restregarnos en la cara que sí era mi bici. La parte del candado de combinación quedó destruida.

Este robo me hace pensar en el estado de indefensión en el que nos en-contramos los ciudadanos (90 por ciento de los delitos que se cometen en este país no son castigados). Son cuatro mil pesos tirados a la basura. De nada sirvió ponerle un asiento de gel, de nada sirvió ponerle un porta vasos flexible, ni una sofisticada cadena de combinación, no, hoy es una más de las decenas, cientos o miles de bicis que se roban todos los días en la zona metropolitana de Guadalajara.

Me han comentado que seguramente la encontraré en El Baratillo y la podré comprar a menos de la mitad de lo que me costó, aunque es mía, vaya ganga, vaya cinismo, vaya sociedad.

Lo que me encabrona es la impunidad. Porque sé que si voy a la procu-raduría a denunciar al robo, además de las risas pendejas de los honorabilísimos oficiales que me tomen la denuncia, lo único que conseguiré será una carpetita en los archivos muertos de la institución. No creo que nadie se ocupe de perseguir un robo de bicicleta.

También dudo que sea un hecho aislado y dudo que sea la última vez que pase, que me pase. Y me caga, porque yo siempre he sido institu-cional y sé que lo correcto, lo que un ciudadano de bien debe hacer, es denunciar, pero esta vez no le veo objeto, ni sentido, ni utilidad.

Todo esto me ha llevado a pensar si es que hay una mafia local de ladrones de bicicletas, si ese es su modus vivendi y si hay algo así como una fiscalía especializada en hurtos de vehículos de dos ruedas, o si por lo menos la Procu tiene una estadística de la cantidad de biclas que se roban y un análisis geográfico de las zonas más peligrosas.

En fin, soy uno más. Y como el ciclismo ya me es hábito y vicio, soy otro pendejo que se ve obligado a comprar otra bici porque le robaron la an-terior. Espero que la nueva no sea robada y que al comprarla no esté fomentando a esa mafiecita de robabicis hijos de puta.

Los ruidos, brújulas de un invidente ciclista

Los ruidos, brújulas de un Invidente Ciclista

Nalleli Gómez/El Informador/06-12-09

Bernardo “conduce” con los oídos su bicicleta. Mientras empuja los pedales con sus pies, de repente se tambalea un poco, luego maneja derecho y durante dos segundos avanza en diagonal. Concentrado, utiliza el sentido auditivo para saber hacia dónde ir. Escucha lo imperceptible. Bernardo es invidente.

“Todo hace ruido, todo hace ruido…”, repite. Sus oídos son su radar. Los transeúntes pasan junto a él: ¡Clanc!, ¡clanc!, suenan los zapatos de una joven. ¡Tum!, ¡tum!, ¡tum!, resuenan otros pasos. A sus costados, los árboles, las aves y el viento le indican el camino. Son su brújula.

“Todo hace ruido…”, reitera.

Bernardo viaja en bicicleta de un lado a otro en su colonia. Casi como cualquier persona con vista.

Quien fue atleta desde el 2005 hasta hace dos años, ahora se abre paso en judo, jiujitsu y box. En atletismo competía con compañeros ciegos y débiles visuales. En los deportes de pelea se enfrenta a contrincantes que sí ven. Una vez en el ring, se vale del calor del otro y de sus sonidos guturales y deliberados que emite al moverse. Escucha, siente y, al mismo tiempo, ataca o defiende.

Juan Bernardo Álvarez Plascencia estudia el sexto semestre de Ciencias de la Comunicación en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). Lo que lo vuelve extraordinario es su tenacidad para enfrentar dificultades. Su discapacidad es el alimento que lo vuelve un devorador de vida.

Este joven de 22 años es oriundo de Arandas. No nació ciego. Perdió su vista a los cinco años por un juego de niños no supervisado con un arma de fuego. El juego se volvió un accidente. Un disparo le alcanzó la cara. La contingencia transformó su vida en una con más obstáculos, a diferencia de quienes tienen el sentido de la vista; con más dificultades, sí, pero no por ello menos válida.

“El cambio fue muy fuerte porque yo estaba acostumbrado a ver, a jugar, a correr, a ser como cualquier niño. Antes de perder la vista estaba estudiando el segundo año de kínder. Jugar, dibujar, rayar el cuaderno; siempre estaba haciendo ese tipo de cosas. A los profesores le gustaban mis dibujos”.

Al ser una persona en el inicio de su infancia y apenas en el comienzo de una vida social, la situación aumentó las dificultades.

“Cuando pierdo la vista quiero volver a dibujar, quiero volver a hacer lo mismo, pero me costó mucho trabajo. Fue muy difícil porque en un principio no había el material suficiente. Me daban una pluma y un papel y hacía mis rayaderos. Pero ya no podía observar qué es lo que estaba haciendo. Ya no tenía sentido dibujar. Esa fue una de las cosas que me dolían”.

Cambio de vida

Un cambio de vida implica más que un cambio de hábitos. La sociedad tiene un papel fuerte en esta voltereta. A Bernardo lo afectó “más que nada” el comportamiento social. Ya no tenía amigos.

“Todos mis amiguitos me excluían o me decían que ya no podía jugar con ellos. Como no veía, pasé a ser la pelota del barrio. Todo el mundo me empezaba a golpear o a aventarme piedritas o provocar que me cayera”.

Y cuando llegó a la edad difícil de la pubertad, tuvo que lidiar con la segregación.

“La secundaria fue la otra parte de la sociedad que me siguió discriminando y apartando. Eran las bolitas de los chavos que decían: ‘El cieguito, ¿cómo que se va a salir a jugar futbol con nosotros?’. O la novia: que a mí me gustaba alguien, pero no me quería porque no veía”, afirma con una voz seria y más pausada.

Bernardo vivió situaciones fuertes que lo ayudaron a cambiar de perspectiva. Pero, apunta, la solución a los problemas se encuentra en la forma de pensar y actuar de las personas.

“En mi caso fue: si no puedes contra el enemigo únete a él. Como todos los niños se burlaban y me golpeaban, lo que hice fue entrar a ese juego de la burla, a que me divirtiera el que se burlaran de mí. Fue lo que me empezó a hacer fuerte”.

Bernardo ideó un juego: “El ciego”. Utilizaban un calcetín, una venda o cualquier pedazo de tela para amarrarlo en los ojos de algún amigo. Así, “al rato, ‘Pepito’ se volvía el ciego. Y ahí anda ‘Pepito’ persiguiendo a todos, y luego ‘Dany’. Entonces ellos comprendían lo que se sentía no ver”.

Aprendió a colgarse de las camionetas, subirse a un árbol, aventarse de un lado a otro, tirar piedras, brincar. La que fue una actitud persistente lo llevó a convertirse en “el mismo revoltoso que todos los del barrio”.

Así, poco a poco se dio cuenta que los sonidos del mundo están a su disposición. “Me puse a jugar futbol con los amigos y aprendí a escuchar la pelota por el piso”.

Empezó a perder el miedo. Aprendió a controlar una bicicleta a los nueve años.

“Fue en mi pueblo (Arandas). Mi primo andaba en su bicicleta. Un día la dejó porque entró a comprar tortillas. Yo la tomé, me subí, di una ‘pedaleada’ y me caí. Un amigo de mi primo, Miguel, me vio, se burló, ayudó a levantarme y me dijo que volviera a darle. Me subí, volví a caer y volvió a burlarse”.

Pasaron varios días y Bernardo continuó los intentos. Miguel lo molestaba, empujándolo para que se cayera. Pero llegó el día en que no terminó caído en el piso. Su amigo, asustado, tomó su bici y huyó. Bernardo lo persiguió también sobre ruedas.

“No, espérate, espérate, te vas a caer”, le decía Miguel.

Bernardo se guió con sus gritos.
“¡No!, ¡ahora no me voy a caer!”, le respondió.

Las llantas de sus bicis se rozaron y se escuchó un sonido. Era la fricción que hacían las gomas. Llegó el momento en que se unieron tanto, que los dos cayeron. Bernardo no sabía frenar.

“¡No!, ¡perdóname, perdóname! ¡No, tú perdóname! Entonces ya, desde ahí, nos hicimos súper ‘compas’, aprendí a andar en bicicleta y así fue como comencé”.

— ¿Has escuchado, te han platicado o has leído sobre personas que son invidentes y desarrollan un tipo de sonar?
— ¿Sonar? —responde—.

— Sí, como los murciégalos que emiten un sonido y eso rebota en algo y saben qué tan grande o alto es.
— No. He conocido ciegos que van haciendo sonido al caminar. Eso se me hace… bueno, cada quien. Todo hace ruido: el viento, los pájaros; yo lo que hago es enfocar ese sonido en mi caminar, porque ese sonido tiene que rebotar en algo y es lo que aprovecho. Aún cuando tú escuchas todo en silencio, hay ruido.

Camino firme

Bernardo continuó firme. Después de la bici, ese mismo año, aprendió a andar en zancos.

Un día que se festejaba a las madres, sus compañeros de escuela elaboraron un servilletero de madera. Los niños trabajaron en la carpintería. Bernardo se metió al taller para fabricar también su regalo. Terminó justo en el momento de la exposición.

Todos estaban expectantes. Y… “¡tómala!”, que sale Bernardo sobre unos zancos tallados por él. Su mamá, “bien feliz de la vida”, corrió y lo abrazó.

“Yo le quería regalar más que un objeto, un sentir. Que viera que yo era independiente, que no me gustaba que me trataran como niño tonto, inútil o lo que fuera”.

La escena terminó con Bernardo expulsado de la escuela. No querían hacerse cargo de un niño que podía sufrir algún accidente. Pero un profesor lo ayudó a regresar, bajo ciertas condiciones. El acuerdo: que enseñara a andar en zancos a otros compañeros.

Su madre, quien se alegró con lo que implicó el uso de los maderos convertidos en zancos, ha sido desde siempre su aliada fiel.

“Mi mamá fue la principal persona que siempre me apoyó a que yo estudiara y que me preparara, pese a todo lo que le decía mi papá y el resto de la familia, o los vecinos, incluso”.

En cambio, “mi papá decía que no tenía que dedicarme tiempo a mí para que yo estudiara, que mejor me fuera a la calle a pedir limosna o causar lástimas por la acera”.

La sociedad, sin preparación para aceptar al discapacitado

Son muchas etapas por las que Bernardo pasó. Una de las más fuertes fue la familia, en cuanto a la aceptación se refiere.

“La familia no está preparada para recibir a una persona con discapacidad. Nunca lo planearon, entonces no tienen esa educación, ese conocimiento, y menos una familia de pueblo”.

Tampoco está preparada la sociedad.

Para Bernardo, se han hecho “campañas muy erradas”. Los conceptos que se refieren a personas con discapacidad están arraigados y son equívocos.

“Si nos ponemos a reflexionar la etimología de las palabras, minusválido es una persona que vale menos, o inválido es persona que no vale”, lamenta. ¿Con qué cara le dices a alguien minusválido?

Bernardo conoce a personas con discapacidad que hacen su vida perfectamente igual, como cualquier individuo, teniendo un reto más, el reto de la discapacidad.

“Somos personas con discapacidad. No soy persona con capacidades diferentes ni persona con capacidades especiales. Soy persona con las mismas capacidades que otra, pero con una discapacidad. Soy un discapacitado visual y he utilizado otros recursos para tratar de sustituir esa parte que me falta”, agrega enérgicamente.

Algunos de estos recursos están presentes en las calles de la ciudad. Camiones adaptados para discapacitados motrices, transporte público con asientos preferenciales, rampas en banquetas y edificios, sonido en los semáforos. No es suficiente.

Bernardo se da cuenta que el problema es la falta de cohesión entre las ayudas del Gobierno y la mentalidad de la gente.

“¿De qué me sirve que el Gobierno diga: el 20% de mi ruta la voy a poner en accesibilidad?, siendo que hay rutas que tienen sólo 20 unidades; eso significa que sólo dos van a estar en accesibilidad y pasarán cada cinco o seis horas”.

Y apunta: “¿De qué me sirve que existan banquetas adaptadas, si sobre la banqueta o en medio de la rampa habrá un coche o una alcantarilla abierta? O subiendo la rampa hay un poste, un teléfono público o un puesto de tacos, de revistas, etcétera. ¿De qué nos van a servir esas adaptaciones si la conciencia social no nos va a apoyar? Antes de adaptar la ciudad hay que dar una muy buena campaña de información, de respeto e inclusión”.

De por sí, Bernardo cree que la independencia es difícil. O el discapacitado tiene miedo de salir a la calle y lo transmite a su familia, la cual se pregunta cómo diablos su hijo, su hermano, o su tío va a cruzar la calle, tomar un camión, etcétera, o bien la familia se lo cuestiona por sí sola.

Es sólo cuestión de atreverse y salir. De buscar más allá.

Atleta a los 16

Bernardo comenzó a entrenar atletismo a los 16 años. Compitió por Jalisco en 100, 200 y 300 metros, salto de longitud y altura, lanzamiento de jabalina, bala y disco. Después acudió a la selección nacional y de ahí a los panamericanos de 2006. Marcó récords en 400 metros y lanzamiento de jabalina. En 2007 dejó esa disciplina, pero empezó a practicar judo, jiujitsu y box.

“Estoy tratándome de postular como uno de los primeros ciegos… soy el primer ciego en jugar de manera profesional con gente que sí ve”.

— ¿A nivel internacional?
— Sí. Hay débiles visuales, pero no ciegos totales.

Como si no bastara, además del deporte y las travesuras, desde pequeño Bernardo gustó de escribir.

“Le componía canciones raras a los profesores y a los compañeros que me caían mal”.

En el colegio aprendió a tocar piano y un poco de guitarra; ésta no le gustaba. En secundaria se instruyó más en el instrumento de cuerdas porque su teclado se quemó.

Ahora, sus entretenimientos se basan principalmente en la música, en escribir, leer mucho mediante su programa de computadora y además le encanta el cine. Los fines de semana disfruta de ir a un bar, a un antro, a un café, o andar de “cotorreo” en casa de alguien.

Bernardo hace su vida igual, como cualquiera, pero enfrentando la discapacidad. A pesar de este obstáculo, predica con el ejemplo. Se vuelve solidario mientras pueda hacer algo al respecto. Y al parecer, siempre puede.

“Cuando estudié la prepa, el laboratorio estaba en un segundo piso. Tenía un compañero que estaba en silla de ruedas y tenía que subir de a fuercitas. Lo que hacíamos era que entre dos nos lo llevábamos cargando y otros dos se llevaban la silla. Así era como hacíamos el equipo. Había una conciencia social de lo que hacía falta. Nosotros nos la ingeniamos para vencer esa barrera”.

Su capacidad de incluir se vuelve su aliada una vez que ésta le permite a su vez ser incluido. Pero ¿qué pasa si nadie es capaz de incluirte a ti?, se le cuestiona.

“Aquí en la ciudad a nadie le preocupa nada. Tú ves, tú caminas, tú te mueves, tienes todos tus sentidos. No te das cuenta del riesgo al que expones a otros al dejar tu coche estacionado sobre la banqueta, el dejar tus canceles abiertos, el poner un bote o un puesto o hacer tu negocio en la banqueta”, expone con seriedad.

Es peligroso circular por la ciudad. Hace algún tiempo Bernardo bajó de la acera para rodear un coche. Pasó un camión y le jaló la ropa. Él frenó con fuerza para evitar que se lo llevara entre las llantas.

“De nada sirve que haya una ciudad perfectamente adaptada si la conciencia de la sociedad está mal informada”.

En otra ocasión, mientras caminaba en la calle, de repente ¡pum!, se pegó en la cara con una rama, porque el bastón no lo protege de la cintura para arriba. Se bajó para pasar por debajo de ella, caminó unos cuantos metros y alguien le gritó ¡cuidado!, porque una alcantarilla estaba abierta y podía caer en ella.

“De nada me sirve que existan miles de adaptaciones si no se van a respetar, si la sociedad no nos va a poder ayudar”.

Siguiendo la línea, termina con otra reflexión: “Trato de aprovechar un día cotidiano al máximo, porque creo que cada segundo que pasa es una eternidad que jamás regresa”.

El esfuerzo constante genera grandes frutos, y porque como él predica, “los discapacitados no son minusválidos”, Bernardo se ha vuelto, a pasos firmes, un ejemplo a seguir. Vive de manera extraordinaria con acciones que parecieran, sólo parecieran, ordinarias.

Frases

"Lo que más me afectó fue el comportamiento social. Ya no tenía amigos."

"Mi papá decía que no tenía que dedicarme tiempo a mí para que yo estudiara, que mejor me fuera a la calle a pedir limosna o causar lástimas por la acera"

"Si nos ponemos a reflexionar la etimología de las palabras, minusválido es una persona que vale menos, o inválido es persona que no vale. ¿Con qué cara le dices a alguien minusválido?"

"De qué me sirve que existan banquetas adaptadas, si sobre la banqueta o en medio de la rampa habrá un coche o una alcantarilla abierta"


HUMEDAD RELATIVA

Oscar Patsí

Cuando llueve en mi tribu bailamos de alegría, sabemos que sin humedad no hay futuro, que mañana lucirá el sol y que la vida es un regalo que cae fragmentado en miles de millones de gotas que viajan a 3m por segundo.

No me gustan los paraguas, cuando llueve algo hermoso está llegando, gotas de vida sobre mi cabeza hueca, agua fresca sobre las cicatrices calientes de los besos que se fueron a otras bocas.

Cuando llueve, circulo mucho más despacio y más concentrado, relativizo la humedad, evito las texturas deslizantes, pienso en la sangre de las plantas y en el pasto verde que llegará a la mía pero sobretodo me acuerdo de mi madre saliendo de la peluquería.

Menos la velocidad de la luz todo es relativo, incluida la humedad que ya de por si, es relativa. Lo más duro de la lluvia es tener que soportar una y otra la vez la estúpida pregunta:

-¿Has venido en bici?

-¿Y tú, has venido con zapatos?

Me harté de repetirlo en el Congreso de México, el principal problema de la ciudad de Barcelona es que está lleno de burgueses que tienen el cerebro seco como el desierto, les asusta mojarse porqué no saben secarse y se imaginan inquietos durante horas con los calzoncillos húmedos.


Tradicional 20 Paseo de Tod@s



Diciembre “Las bicis, los Ángeles, la FIL”

Andar en bicicleta es leer al mundo de otra forma, una lectura en movimiento que permite percibirlo con todos los sentidos.
Rogelio Garza

La Feria Internacional del Libro de Guadalajara FIL tiene como invitado de honor a los Ángeles y nosotr@s a las Bicis.

Te invitamos a ser parte de la Feria Literaria más grande del país, de igual manera a rodar y asistir a esta unión bicicultural. Ven con nosotr@s y disfruta de esté paseo ciclista en un ambiente festivo, que promueve las letras y el uso de la bicicleta como medios transformadores para la sociedad.

Este año la ciudad de Los Ángeles es la invitada de honor en la FIL, por tener una de las mayores mezclas culturales y ser un lugar en donde nuestros paisanos constantemente han influido. Por tal motivo nuestro tradicional 20 Paseo de Tod@s se los dedicamos a esta ciudad y a su crisol de culturas como la chicana, una expresión mitad mexicana mitad americana.

Puedes hacer tu disfraz de ángel, pachuco, de chicano, de mafioso, de actor de cine, de migrante, con tu bici tipo lowrider o “tunear” tu rila. Dale rienda suelta a tu imaginación, tú pon el ingenio y la FIL premia tu creatividad.

*tunear: en términos chicanos significa embellecer o modificar tu bicicleta.


La cita
Jueves 3 de Diciembre
a las 8.45 de la noche
en el cruce de las avenidas Juárez y Federalismo

Final del paseo en El andador Escorza se premiaran a los mejores disfraces,
Exposición de Bicicletas Lowbike y concierto con el grupo The Grial.









Recomendaciones: Antes:
  • Revisa que tu bicicleta se encuentre en buen estado.
  • Trae parches y/o una cámara de repuesto para solucionar una ponchadura.
  • Organízate con amigos y/o familiares para asistir al paseo.
  • Intégrate y forma parte del grupo de voluntarios ' Mantis y Libélulas' mas información aquí

Durante:
  • Utiliza luces y reflejantes en tu cuerpo o tu bicicleta.
  • Circula siempre en el carril indicado procurando dejar el paso a los automóviles del lado izquierdo o derecho, según sea el caso.
  • Colabora en los cruceros apoyando a los voluntarios, recuerda el Paseo es De Todos.
  • Sigue las instrucciones de los voluntarios y autoridades.
  • Mantén el orden y el respeto hacia automovilistas, peatones y otros ciclistas.
  • Evita gritar consignas que puedan agredir la integridad de las personas.
  • Evita tirar basura en las calles.
  • Evita el consumo de drogas y bebidas alcohólicas durante el recorrido.
  • Mantente atento en el cruce de avenidas.
  • Responsabilízate por los menores que te acompañan y su educación vial, o dile a tu papá/mamá que te cuide.
  • Recuerda que sólo tú eres responsable de tu seguridad al transitar por la calle y cuidar a los demás te hace parte de una sociedad en convivencia.
  • Disfruta del recorrido.

Después:
  • Aprovecha la experiencia que ganaste durante el paseo y compártela a otros ciclistas.

Recuerda:
  • Este paseo es lúdico y festivo, actitudes violentas no son bienvenidas.
  • El conductor es un potencial ciclista... sonríele, explícale qué es el Paseo de Todos y agradécele su espera.




Freddy Turbineta - Equilibrio espiritual

Ciclismo y Salud

Por Eva Montero, psicóloga del Deporte
Vía www.arueda.com
Los beneficios de dar pedales para la mente y el cuerpo.

El ciclismo es un deporte óptimo para mejorar nuestra salud, a pesar de la imagen...
Que el deporte es salud te lo dirá cualquier médico, eso es bien sabido. Previene enfermedades tan graves como el infarto de miocardio, reduce la hipertensión, mejora la diabetes, incluso es beneficioso para las enfermedades respiratorias (asma, bronquitis, etc.). También, por supuesto, es fundamental como tratamiento y prevención de la obesidad. Pero ¿vale todo tipo de deporte? ¿Para cualquier persona? Cualquier deporte practicado de forma habitual y moderada (no la alta competición) mejora la salud, por norma general, al reducir la tasa cardiaca en reposo. Pero según la persona y sus circunstancias, un tipo de deporte suele estar más recomendado que otro, ya que en algunos casos puede resultar también perjudicial.

El ciclismo es fundamentalmente un ejercicio aeróbico, aunque los profesionales tienen muchos momentos anaeróbicos

Anaeróbico versus aeróbico
Los deportes suelen clasificarse en dos categorías en función del consumo de oxígeno que realizamos cuando lo practicamos: aeróbicos y anaeróbicos. Aeróbico significa con oxígeno y anaeróbico sin oxígeno. Al realizar un ejercicio físico intenso, la frecuencia cardiaca se dispara, el oxígeno no llega a los músculos y en su lugar se utilizan fosfato de creatina y glucosa para proporcionar la energía necesaria (ejercicio anaeróbico). En cambio, si el ejercicio es menos intenso y prolongado en el tiempo, la frecuencia cardiaca aumenta progresivamente y la energía se produce utilizando como combustible el oxígeno que llega a los músculos transportado por la sangre (ejercicio aeróbico).

Puede considerarse que deportes como las artes marciales, saltos y levantamiento de pesas (entre otros) son de tipo anaeróbico, mientras que el ciclismo y las carreras de fondo son aeróbicos. Seguramente muchos de vosotros sabréis lo que es el umbral anaeróbico, el punto en el que precisamente se pasa del ejercicio aeróbico al anaeróbico, donde el cuerpo suele resistir sólo unos pocos minutos. Esto ocurre en ciclismo, por ejemplo, en un esprint y en una rampa empinada. Por tanto, el ciclismo no es exclusivamente aeróbico como tampoco es exclusivamente anaeróbico un arte marcial, en donde hay un tiempo de espera antes de acometer un golpe en un combate.

El ciclismo puede practicarse durante todos los meses del año

Es decir, ninguna actividad deportiva suele ser es exclusivamente anaeróbica o aeróbica, pero se define así en función de cómo el cuerpo obtiene su energía la mayor parte del tiempo que se practica dicho deporte. En el caso del ciclismo de competición habrá más episodios de anaerobia, en el caso del cicloturismo, por lo general, mucho menos.

Deporte aeróbico, estrés y corazón
El estrés produce una movilización de las defensas del organismo que perciben una amenaza y producen grasa como “gasolina” para un escape o una huida. Como dicho escape o huida no se produce, esa grasa (colesterol) no se consume y se acumula en las paredes de las venas, estrechándolas y dificultando el paso de la sangre, pudiendo llegar a provocar lo que se conoce como la cardiopatía isquémica, principal causa de mortalidad en los países industrializados, cuyas manifestaciones más comunes son el infarto, la angina de pecho, la muerte súbita y la insuficiencia coronaria.

El deporte reduce nuestro nivel de estrés siempre y cuando no suponga una competición continua

El deporte reduce nuestro nivel de estrés siempre y cuando no suponga una competición continua. En ciclismo, un “pique” de vez en cuando viene bien para activarnos y soltar la adrenalina generada en otros ambientes (trabajo, familia…) pero estar continuamente “en guardia” por si salta alguno de nuestros compañeros del club y responder a todos los ataques puede ser más perjudicial que beneficioso, pues al final generamos más estrés en lugar de reducirlo. Los episodios anaeróbicos dentro del ciclismo son sanos (es como la reacción de escape o huída) siempre y cuando no se produzcan en exceso, ya que se recupera peor y produce cansancio antes de tiempo, dificultando nuestra progresión física y mental. Para saber si estamos utilizando la adecuada proporción de ejercicio aeróbico y anaeróbico, podemos anotar en una libreta estas consideraciones al volver de cada salida:
  • Fecha
  • Grado de cansancio (0-10)
  • Grado de satisfacción (0-10)
  • Veces que sobrepasé el umbral anaeróbico
El deporte aeróbico quema más grasa, bajando el colesterol y reduciendo la posibilidad de la cardiopatía isquémica.


Es importante comparar entre una salida y la siguiente, pues aunque quedemos satisfechos a pesar de terminar muy cansados, podemos pagar el esfuerzo en la siguiente ocasión. La fecha también cuenta por los días de descanso entre una salida y otra. Lo importante es conocer la relación entre estas tres medidas para saber cuántas veces como máximo podemos sobrepasar el umbral sin acabar agotados.

Por otro lado, el deporte aeróbico quema más grasa, bajando el colesterol y reduciendo la posibilidad de la cardiopatía isquémica. De hecho, a personas que han sufrido un trastorno cardiovascular o que padecen de hipertensión se les recomienda realizar ejercicio físico o deporte, siempre aeróbico. Lo mismo ocurre con las personas que padecen ansiedad, se les recomienda actividades físicas de tipo aeróbico para reducir sus niveles ansiógenos. Lo veremos en el siguiente artículo.


Eva Montero es psicóloga del Deporte
emonterodo@cop.es

Las Bicicletas y sus Dueños en la FIL-GDL

Ya está rodando la segunda edición del libro "Las Bicicletas y sus Dueños", incluye diez capítulos nuevos con las historias de Nico, Giuseppina Grassi, Sony Barger y Barack Obama, entre otros, además de bicis, cine, literatura, música y más.













Disponible en la FIL-GDL: RGS Libros / Grupo Libros y Editoriales, Zona Internacional. Av. Ensayistas LL1 al LL11 y KK2 al KK12.

Bici 10 a S J Ocotan



Bicicronista L.I.A. Luis Valdez R. Saludos

Miércoles 25 Nov 09 Rodando por Av. Inglaterra y Naciones Unidas.

18 de Nov. Y con esta nueva dinámica donde nosotros mismos proponemos y organizamos los paseos, se abre una nueva puerta para hacer esta actividad más dinámica, esperando que así, se deje de criticar sin sustento y nada más por fastidiar. Para mí es muy importante el recordar uno de los principios generales del Derecho: “Todos gozamos de derechos, sin embargo, mi derecho termina en donde comienza el del otro” ; en otras palabras, si quiero que me respeten, debo de respetar también a los otros.

Después de este rollito, pasamos al grano, nos toco organizar el paseo del Miércoles 25, a Rosy C., Rubén O., Dr. Fernando y Luis V., en el transcurso de la semana estuvimos en contacto vía telefónica para ultimar detalles, nuestra idea fue escoger una ruta que fuera rápida, en razón de que de esa manera se goza mas el paseo, recorrimos un promedio de 25 km. Un clima fresco, con un poco de elevación y como todo en nuestra gran ciudad algunas calles obscuras, pero con la menor cantidad de baches posibles, para posteriormente realizar el regreso a nuestra base.

Nuestro retorno fue muy satisfactorio, ya que no obstante de algunas pequeñas subiditas y el tropezón de nuestro compañero que, gracias a Dios, no paso a mayores, salvo un raspón (nunca debemos de confiarnos), fue en general divertido y esperamos que haya sido de su agrado.

La Ruta que se decidió fue salir del andador Escorsa, subimos López Cotilla hasta dar vuelta por la calle de Rayón y por ésta hasta tomar la Av. La PAz , hasta llegar a la calle de Duque de Riva, para tomar la Av. Inglaterra y de ahí todo derecho para llegar a la aceitera, calle de Libra, para encausarnos a un pequeño tramo de Av. México y retomar la Av. Inglaterra por la calle de Pedro de Alarcón, continuamos todo Inglaterra hasta llegar a la lateral del periférico, cabe mencionar que este último tramo sufrimos de obscuridad, ya que el último tramo no había luz, para variar. Dado que el grupo era algo grande se desfasó parte del mismo, pero estábamos por llegar a la meta que era el Oxxo de Naciones Unidas.

Retorno a la Base.

Salimos 5 minutos después de tomar provisiones en el Oxxo, el camino estaba un poco obscuro los primeros metros, nos toco una subida, para agarrar fuerzas y llegando a Virreyes todo fue más ligh pues comenzó el descenso, cruzamos Av. Patria y disfrutamos esa bajada de Naciones Unidas, no pudimos hacer desvíos, por el tiempo que ya estaba limitándonos, pero aun así fue placentero hasta que llegamos a donde inicia Pablo Casals y de ahí sacar la galleta para poder subir este tramo. Tomamos Av. Manuel Acuña, todo derecho hasta llegar a la calle de Escorsa y por fin llegar más o menos a las 12:30 a nuestra base. Espero que este paseo haya sido de su agrado y pasamos la estafeta a las damas, ya veremos este próximo miércoles como nos va, reciban un fuerte saludo.

Name: S J Ocotan
Date: 25/11/2009 10:11 pm
Distance: 25.5 kilometers
Elapsed Time: 1:33:15
Avg Speed: 16.4 km/h
Max Speed: 29.4 km/h
Avg Pace: 03' 39" per km
Min Altitude: 1,529 m
Max Altitude: 1,667 m
Start Time: 2009-11-26T04:11:22Z
Start Location:
Latitude: 20º 40' 27" N
Longitude: 103º 21' 29" W
End Time: 2009-11-26T05:44:38Z
End Location:
Latitude: 20º 40' 28" N
Longitude: 103º 21' 31" W



Ver mapa más grande

Mujeres en bicicleta: más que un deporte, un estilo de vida


Pese a que el mundo ciclista es más bien masculino que femenino, hay un grupo de mujeres chilenas que trabaja para revertir esta realidad. En esta entrevista Andrea Cortínez y Elba Lizama, integrantes de Macleta (Mujeres Arriba de la Cleta) nos cuentan de las actividades que organizan y los beneficios que trae el uso de este medio de transporte.

Los beneficios de más mujeres en bicicleta son múltiples, no sólo en el mejoramiento de la ciudad sino que también en las mujeres en sí. Día a día se hacen más frecuentes las personas, de todos los rangos sociales, profesiones y género que se trasladan en bicicleta por Santiago. En el caso de las mujeres, no sólo buscan calidad de vida, sino que también optimización de los tiempos, incorporar actividad física a la rutina diaria y por qué no decirlo independencia, libertad y adrenalina. Es que la bicicleta ya dejó de ser la actividad recreativa de los domingos y hoy se abre camino entre las alternativas de transporte de los y las chilenas, cada día con más fuerza.

Con el objetivo de conocer más acerca de los beneficios de la bicicleta y de la información que cada una de las mujeres no puede olvidar al optar por este medio de transporte, es que entrevistamos a Andrea Cortínez y Elba Lizama, integrantes de Macleta, Mujeres Arriba de la Cleta.

- ¿Quiénes son? ¿Cuándo nacen? ¿Qué las define?

- Mujeres Arriba de la Cleta es una agrupación de mujeres amantes de la bicicleta, que buscan generar discusión, difundir material y generar actividades que apunten a aumentar el número de mujeres que utilicen la bicicleta como medio de transporte en la ciudad.

La arupación nace en marzo de 2006, justo cuando Michelle Bachelet asume como Presidenta de Chile. En un ambiente donde las mujeres pensábamos que tendríamos más poder, estaríamos más involucradas en la toma de decisiones y donde era una necesidad posicionar el tema Mujer y Bicicleta con fuerza.

Fue así como nos contactamos distintas mujeres que compartíamos esta preocupación y, poco a poco, nos abrirnos espacio en el masculino ambiente del ciclismo urbano. Nuestra primera vía comunicacional fue un Blog, el que vinculamos a diferentes páginas afines. Fueron tantas las visitas que luego tuvimos que hacer nuestro propio sitio web. Así nació www.macleta.cl

Somos una agrupación joven, compuesta por un núcleo duro, de aproximadamente cinco mujeres. Sumado a ello tenemos dos colaboradoras estables y luego hay otras personas más lejanas que cooperan con actividades y que participan del foro, pero que no necesariamente participan de todo. A la fecha, hemos organizado sesiones de capacitación en rutas seguras, talleres de mecánica básica, talleres de educación y actividades en pro del uso de la bicicleta por las mujeres.

- ¿Cómo trabajan? ¿Cuáles son las líneas de trabajo?

- Para empezar, trabajamos en esto como un hobby, porque lo hacemos en nuestros tiempos libres. Para ello, en un comienzo utilizamos nuestro Blog y luego la Página Web y el Grupo de Discusión (Foro). Nuestra primera línea de acción consistió en exponer temas relacionados con mujeres y bicicleta y generar discusión entorno a estos temas. Luego, cuando empezamos a participar en conjunto con otras agrupaciones, nos invitaron a ciertos eventos y entonces comenzamos a poner stands. El primero fue en el Día Mundial Sin Autos en el 2006, hicimos una reparación gratuita de bicicletas en la Plaza Ñuñoa -previo al Día Mundial Sin Auto- con el objetivo de que la gente tuviera sus bicicletas reparadas para salir ese día. Paralelamente, hicimos un taller de mecánica básica dirigido a mujeres, algo simple sobre cómo sacar un pinchazo y cómo mantener la bicicleta. También tuvimos otra actividad para el Día de la Mujer del 2007, donde realizamos un taller de Rutas Seguras, especialmente dirigido a mujeres, considerando las necesidades que nosotras tenemos al escoger una ruta. Todos son talleres presenciales, participativos, bien lúdicos y educativos.

¿Líneas de trabajo? Una, trabajo conjunto con otras agrupaciones y posicionamiento del tema género y bicicleta entre las autoridades para la toma de políticas públicas. Dos, sensibilización y concientización en el mundo femenino y masculino de las diferencias entre mujeres y hombres en bicicleta, a través de talleres y jornadas educativas. Tres, apertura al tema a nivel mundial, creación de una red llamada ''Mujeres en Movimiento'', espacio de colaboración con mujeres que trabajan este tema en países como Holanda, Estados Unidos, Brasil, Ecuador, Costa Rica. Ello con el fin de compartir información, estudiar y posicionar el tema, para generar proyectos conjuntos.

Desde el punto de vista social y cultural, acá en Chile no todas las mujeres tienen la posibilidad de optar por un medio de transporte. Las alternativas obligadas para muchas, por sus roles, son micro, metro o vehículo particular. No tienen la oportunidad de andar en bicicleta, porque no hay vías aptas ni tampoco las condiciones para que la mujer opte por la bicicleta. No está la alternativa para todas, está para un porcentaje de mujeres que somos jóvenes y sin hijos, o mujeres que tenemos una capacidad de tolerancia al riesgo. Una mujer que no tolera el riesgo o que tiene hijos chicos, no tiene la opción. En cambio, un hombre -muchas más veces que una mujer- va a tener la alternativa de escoger.

Asimismo, una misma ruta implica más riesgos para una mujer que para el hombre. Las mujeres perciben un riesgo mayor en una misma ruta y a una misma hora que los hombres. Hay necesidades diferentes, desde el punto de vista de la seguridad.

- ¿Qué debemos considerar las mujeres al momento de comprar una bicicleta?

- Lo primero es definir qué bicicleta se quiere y para qué. ¿Sólo para la ciudad o se quiere que cumpla varias funciones? Ser inteligente al identificar las necesidades de cada una y luego salir a comprar la bicicleta. El problema es que en el mercado no está la bicicleta ideal para las mujeres, por ende, hay que estar bien clara, saber qué se necesita y armarse una o, en su defecto, buscar la que más se ajuste a las necesidades de cada una.

Modelos:

- Single Speed, es una bicicleta muy liviana, que al no tener cambios, no requiere tanta mantención. Es una buena alternativa para alguien que va a andar en la ciudad y en lugares planos.

- Mountain Bike, es una buena alternativa para utilizar en distintos terrenos, tiene varios cambios, hay con suspensión delantera, trasera o ambas. Es recomendable que sea de aluminio.

- Bicicleta Urbana, es una bicicleta en general sin suspensión. Puede tener o no tener cambios, tiene ruedas delgadas y lisas. Es muy liviana, de preferencia escoger una con marco de aluminio, que tenga tapabarros, sillín ancho y blandito. Con parrilla y canasto para la carga.

Ojo con: la geometría de la bicicleta, las mujeres necesitamos una bicicleta pequeña, tenemos que fijarnos en el largo de la bicicleta porque proporcionalmente tenemos el tronco más corto que un hombre, por tanto necesitamos una bicicleta más corta; las bicicletas rebajadas, el fierro entre las piernas debe ser rebajado; las tallas, la mayoría de las mujeres chilenas somos ''S'' en el caso de las bicicletas que tienen talla o en su defecto, entre 14 y 15 pulgadas. No más que eso. Algo más grande trae incomodidades; el material, de preferencia aluminio que es el más liviano.

- ¿Por qué mujer y bicicleta?

- Andar en bicicleta genera una sensación de satisfacción, de libertad, de independencia. Uno se traslada sin depender de otro, sin gastar en bencina ni depender de la plata y con beneficios psíquicos y físicos. Con el tiempo uno encuentra su propia ruta y conoce la ciudad desde otro punto de vista. Es una forma distinta de disfrutar la ciudad y de identificarse con ella. En general, las mujeres tenemos poco tiempo para la actividad física, por tanto, podemos aprovechar la bicicleta como un medio de transporte y también como una alternativa para hacer actividad física.

- ¿Qué significa para ustedes la bicicleta?

- Elba: La bicicleta es libertad, emoción, autonomía. El mejor acompañante que puedes encontrar. Con la bicicleta uno se puede relajar, meditar, pero también se puede encontrar emoción, adrenalina. En el fondo es un complemento súper bueno para desplazarte en la ciudad y como persona. A mí me ha enseñado hartas cosas, sobre todo en lo que tiene que ver con un tema de superación personal en lo que respecta a capacidades tanto físicas como psíquicas. Te permite ir superándote a ti misma. Las metas dependen de uno y de la bicicleta, de nadie más. La bicicleta te da la posibilidad de crecimiento y desarrollo personal.

- Andrea: El ser ciclista urbana es una forma de vida, porque es mi forma de transportarme es mi diálogo con muchas personas, es mi grupo de amigos, mi pasión. Es mi desafío en la sociedad; que todas las personas tengan esta opción. Es como una extensión de mi cuerpo. Es libertad y autonomía.

- ¿Cómo es la ciudad que ustedes sueñan? ¿Qué rol tiene la bicicleta en la ciudad?

- Elba: Holanda es el reino. Una ciudad que entienda a la bicicleta como parte del transporte urbano, a la gente, peatones y ciclistas como parta de la planificación urbana y no sólo a los automovilistas. Una ciudad con facilidades para ciclistas. Vías segregadas, estacionamientos seguros e iluminados, preferencias para los y las ciclistas. Nosotros tenemos desventajas en comparación a otros medios de transporte, porque no se nos considera. Combinación entre distintos medios de transporte, multimodalidad. Poder dejar la bicicleta en la estación de combinación, en un lugar seguro y después se vuelve y se puede tomar sin problemas. Integración real al transporte público.

- Andrea: Una ciudad a escala humana. Una ciudad pequeña, que permita desplazarse de un lado para otro sin problemas. Una ciudad donde todo te quede al alcance de medios de tracción humana. La bicicleta no es la única alternativa, están los patines, skate, otros. Esto sería maravilloso. Bicicletas públicas, disponibles en cada esquina para trasladarse a todos lados en ellas (disponibles en España, Paris, Alemania). Poder subir la bicicleta al transporte público, adecuar parte del transporte público para este fin. Una ciudad pedaleable por niños. Que los niños pudieran ir donde quisieran en la ciudad junto a sus familias sin depender de motores.

- ¿Cuál es el impacto de Macleta?

- El impacto que tenemos a nivel de gobierno o de políticas públicas, lo logramos a través de nuestra presencia en Ciclistas Unidos de Chile (CUCH), organización que agrupa a diferentes organizaciones que tenemos interés en posicionar el uso de la bicicleta entre las personas de una manera más formal y política. Macleta está presente para que en cualquier reunión, petitorio y/o solicitud que se haga a las autoridades y tenga que ver con el fomento del uso de la bicicleta, se incluya el tema de género. Es importante no sólo desde la perspectiva de la representación de las mujeres en estas instancias, sino que también porque se debe saber que es distinto trasladarse en bicicleta por la ciudad para una mujer que para un hombre. Hay necesidades distintas que abordar.

Las y los que estamos en CUCH, somos los que realmente estamos haciendo un trabajo un poquito más serio incluso con autoridades. Estamos golpeando puertas para incidir, modificar y avanzar en el tema de la bicicleta como medio de transporte. Lamentablemente no hemos tenido mayor participación en ciertas decisiones. Se están construyendo ciclovías a la pinta de no sé quién, pero no se está considerando la opinión de nosotros, pese a que hemos estado ahí en múltiples ocasiones. Hay una unión de información de las distintas partes que no ocurre. Mientras nosotras estemos en CUCH, tenemos la plataforma para diálogo al más alto nivel. Somos las y los que estamos haciendo algo con autoridades para que se tomen políticas públicas al respecto. Y, mientras las Macletas estemos ahí, se incluirá la visión de género.

Nuestro rol a nivel de gestión con autoridades es plantear las necesidades de género como una necesidad real. Necesidad de seguridad, facilidades estructurales para que la mujer pueda hacer todo los traslados que quiera o la mayoría de ellos en bicicleta. La idea es poner en discusión, el tema de que no somos iguales los y las ciclistas.