Casi 60 personas caminaron desde la Plaza Juárez hasta a la Barranca de Huentitán
El Informador (20/FEB/2012).- Es
domingo y hay que levantarse temprano, pero no para desayunar con la
familia, sino para recorrer la ciudad. Son las nueve de la mañana,
Samara Gandarilla y su mamá Olivia Martínez ya forman parte del grupo de
casi 60 paseantes que esperan el banderazo de salida de la quinta
Caminata por Guadalajara.
Samara y su mamá llegan puntuales a la Plaza Juárez. Después de 45
minutos, la coordinadora de La Ronda, Mónica del Arenal cruza la plaza y
trae consigo varios ejemplares del primer mapa impreso de las 34 rutas
que integran el proyecto, que tiene como objetivo recordarle a la
ciudadanía el valor de los inmuebles.
Samara y casi 60 personas más recorren la primera ruta, que marca 71
puntos para observar como el Mercado de las Flores, el Parque Agua Azul,
la Central Vieja, el Templo de San Juan de Dios, el Estadio Jalisco y
el Parque Mirador Independencia.
Olivia Martínez va por un mapa y lo abre, se lo muestra a su hija y
le dice: “Así era antes”, mientras señala una serie de fotografías, que
ilustran a la Guadalajara de la primera mitad del siglo XX.
Samara trata de leer el mapa, pero ya es ahora de escuchar una charla
sobre la importancia de la Calzada Independencia, uno de los
especialistas invitados es Guillermo Gómez, de la Benemérita Sociedad de
Geografía e Historia, quien explica la historia del Río San Juan de
Dios.
Madre e hija comienzan a caminar rumbo a la vieja Central Camionera,
que fue la primera en el país. Guillermo Gómez narra que hubo un momento
en que Guadalajara marcaba la vanguardia en cuestiones de urbanismo.
Después es turno para pasear por el barrio de Analco, los caminantes
aprovecharon para tomar fotografías y criticar las banquetas, pero otros
no sólo hablan, sino que marcan la banqueta con aerosol, la imagen es
un hombre en silla de ruedas para indicar que ahí falta una rampa.
Y a veces, los jueces también son juzgados porque cruzan las calles no por los cruces, sino por la mitad de la avenida.
En el mercado San Juan de Dios, algunos aprovechan para comprarse una
rusa de cinco pesos y otros entran al mercado para ir al baño porque el
camino apenas comienza.
Los ciudadanos también multan
En el Parque Morelos la charla fue sobre la importancia de este
espacio público y también para que algunos abandonaran el grupo, pero
son los menos. Los paseantes son casi 50 durante todo el recorrido.
Uno de los peatones comienza a repartir pequeños papeles. Son multas
realizadas por los ciudadanos para los automovilistas que violan el
reglamento vial o para peatones que no respetan los señalamientos. El
arquitecto y coordinador del foro Complot, Alfredo Hidalgo, camina con
su hija, una pequeña que multa a un hombre mayor porque dejó su choche
en la banqueta. ”Dale la multa al señor para que la vea en su casa”, le
expresa.
Ya por el Estadio Jalisco, Samara lleva casi cuatro horas de camino.
Es hora para comer, Samara y Olivia deciden probar los lonches del
Pesebre. “No están tan buenos y eso que son famosos”, comenta la señora,
quien dice es la primera ocasión que participa en una caminata y está
contenta porque es una manera de romper la rutina dominical, incluso
volvería a pasear por la ciudad.
Después de comer son casi a las tres de la tarde, el recorrido vuelve
a comenzar rumbo a la Barranca de Huentitán, la última parada. Unos
minutos para las cinco de la tarde y luego de siete horas, la caminata
concluye.
Mónica del Arenal comenta que este recorrido es una oportunidad para
conocer uno de los límites de Guadalajara. ”Tradicionalmente el Río San
Juan de Dios dividió la ciudad en Oriente y Poniente. Después de
construirse la Calzada Independencia, ese límite se hizo más fuerte, así
como la división de las dos Guadalajara”.


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