A
más de tres años de que Petróleos Mexicanos (Pemex) ha incumplido con
la distribución de combustibles limpios en México, el gobierno de Felipe
Calderón pretende seguir retrasando el cumplimiento de la Norma 086, a
pesar del pasivo ambiental que ha ocasionado para el país en términos de
muertes asociadas con la mala calidad del aire, días laborales
perdidos, días de actividad restringida, así como de la pérdida de
competitividad.
El calendario establecido en la Norma 086
señala que desde febrero de 2009 se debería estar distribuyendo Diesel
de Ultra Bajo Azufre (UBA) en todo el país. Sin embargo, a la fecha no
sólo no se ha cumplido con esta disposición, sino que circula un
borrador que evidencia la intención del gobierno federal -a través de la
Secretaría de Energía- de publicar una nueva norma en la cual se
establece como nueva fecha marzo de 2015.
En el texto de dicha norma al que se tuvo
acceso vía el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI), se
pretende establecer como sujetos de responsabilidad por no cumplir con
los parámetros establecidos por la calidad de combustibles no sólo a los
responsables de la producción y a la importación (Pemex), sino a todos
los que participan en la cadena de distribución (quienes vendan o
enajenen el combustible; es decir las gasolineras). Esto resulta absurdo
toda vez que desde 2009 Pemex no ha cumplido con la distribución del
Diesel Ultra Bajo Azufre a dichos puntos de venta (UBA).
El incumplimiento de este compromiso por
parte del gobierno de Felipe Calderón ha arrojado para el país, -con
base en las cifras proporcionadas por el Instituto Nacional de Ecología
(INE)[1]- más de 4 mil muertes, 19 mil casos de bronquitis crónica, un
millón de días laborales perdidos y 9 millones de días de actividad
restringida de 2009 a 2011, asociadas con la mala calidad del diesel que
utiliza la gran mayoría de los camiones de transporte y carga, el cual
contiene altas concentraciones de azufre, responsables de ocasionar
enfermedades cardio-respiratorias y ciertos tipos de cáncer.
“La baja calidad de los combustibles es un
factor crítico para la salud pública y para la economía nacional. No
sólo provoca altos impactos sobre la salud al exacerbar la contaminación
atmosférica sino que incluso inhibe la adopción de procesos más limpios
en diversos sectores productivos y de servicios que para adoptar
tecnología avanzada requieren combustibles con muy bajas concentraciones
de azufre”, señaló Gerardo Moncada, coordinador de Transporte Eficiente
en El Poder del Consumidor.
La falta de combustible limpio ha
obstaculizado también el que el país pueda adquirir nuevas tecnologías
que permitan sustituir los vehículos de carga que circulan por toda la
República y que en su mayoría consumen diesel con más de 500 partes por
millón de azufre. Ello ha ocasionado, entre otras cosas, que el país
continúe rezagándose en términos de competitividad en comparación con
otras naciones, particularmente con Estados Unidos, a donde no pueden
entrar los camiones de carga mexicanos por tener tecnología obsoleta.
Gabriela Alarcón, directora de
Investigación de Desarrollo Urbano del Instituto Mexicano para la
Competitividad (IMCO), señaló que “a través de combustibles más limpios
(especialmente diesel ultra-bajo en azufre), se podrían adoptar mejores
tecnologías en vehículos, como filtros de partículas en vehículos de
diesel, lo cual reduciría las emisiones de partículas suspendidas y
dióxido de nitrógeno en un 90%. Es decir, un camión mexicano con la
tecnología actual (con estándar US2004) emite hasta 10 veces más
contaminantes (PM y NOx) que uno con tecnología aplicable en EUA y
Canadá (estándar US2010)”.
Cabe agregar que hasta la fecha ha
persistido una falta total de transparencia y de información respecto de
cuándo se cumplirá con lo establecido en la Norma 086, así como del
destino de los más de 14 mil millones de pesos que el Congreso de la
Unión ha autorizado a Pemex para el programa de calidad de combustibles.
Por todo lo anterior y conforme a lo que
establece el artículo 4 constitucional, exigimos la garantía de nuestro
derecho a un medio ambiente sano, y demandamos a la autoridad se informe
a la sociedad cómo se piensan alinear la NOM-086-SEMARNAT-SENER-SCFI- 2005, vigente, y la NOM-XXX-SENER-SEMARNAT-2011 que se pretende publicar.
Asimismo, y de acuerdo con lo que también
establece el artículo 4to constitucional con relación a que “el
deterioro ambiental generará responsabilidad para quien lo provoque en
términos de lo dispuesto por la ley”, esperamos una respuesta de la
autoridad con relación al pasivo ambiental y a las afectaciones que en
la salud de los mexicanos ha ocasionado el incumplimiento de esta norma.


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