La adopción de baches llegó al camellón de avenida Chapultepec

Quieren asesorar al ayuntamiento tapatío en el recubrimiento de hoyos en calles.Ciudadanos pintaron coloridas figuras para hacer visibles huecos en el mosaico roto del piso.

De rodillas, sentados y en cuclillas, un grupo de jóvenes se reunió ayer en el camellón de avenida Chapultepec para colorear los huecos que hay donde hacen falta mosaicos, que se han convertido en oquedades grises en las que varios peatones distraídos ya han tropezado. 
 
No se trata de una nueva corriente pictórica. El acto es parte de la iniciativa Adopta un Bache, impulsada hace algunos meses por ciudadanos y diversas organizaciones no gubernamentales de Guadalajara, que este fin de semana decidieron intervenir la avenida Chapultepec, uno de los espacios público más representativos de la ciudad. 

Este domingo, los ciudadanos intervinieron el tramo del camellón entre las calles Guadalupe Zuno y Lerdo de Tejada, con el objetivo de hacer visibles dichas imperfecciones, tanto por seguridad de los paseantes como por reclamar a la autoridad municipal la utilización de materiales de mala calidad y la poca frecuencia con que se da mantenimiento a la zona, explicó Carlos Pelayo, integrante de Las Otras Caras de la Ciudad AC, quien consideró que debido a los diversos actos que se realizan en Chapultepec, ésta vialidad debería concebirse como un “salón de usos múltiples” que requiere de materiales que soporten el uso rudo de sus usuarios, entre ellos los skatos y patinadores: “Los mosaicos también se abren por las patinetas, pero eso también habla de una falta de espacios públicos para que los jóvenes puedan dedicarse a este deporte”.

Pelayo dijo que a diferencia de los ejercicios anteriores, donde luego de sus intervenciones las autoridades taparon los baches señalados, en esta ocasión buscan dialogar con funcionarios del ayuntamiento, para brindarles el conocimiento técnico generado al interior de las organizaciones sobre cómo tapar un bache con materiales más duraderos y a menor costo a largo plazo. 

Según el activista, los ayuntamientos gastan unos 20 pesos por metro cuadrado para cubrir los baches con chapopote y en tres meses se vuelve a dañar. Sin embargo, existen otras alternativas con las que aunque se invertiría el doble, es decir 40 pesos, garantizarían calles libres de baches que durarían en buenas condiciones desde uno o hasta tres años: “Es cuestión de que se pongan las pilas, el conocimiento ahí está, de mucha gente que sabe cómo tapar baches, cómo se deben hacer las cosas”. 

Por otra parte, un paseante de dicha zona Josué Carballo, de 23 años, cuestionado sobre el tema, opinó: “Me parece bien [que pinten los baches] porque es una forma de adueñarse de la calle, de nuestro espacio […], al mismo tiempo es una llamada de atención para el gobierno o las personas encargadas de hacer esto, tienen que venir a rehabilitarlo”. Y advirtió: “A ver qué pasa primero, si se acaba la pintura o vienen a arreglarlo”.

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