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“Piensa en bicicletas como un arte rodable que simplemente puede salvar al mundo”: Gran Petersen
Los
ciclistas mexicanos no son más que unos mugrosos que creen vivir en
Paris. Son una terrible plaga. Qué molesto es manejar tu coche y que te
encuentres con estos hippies modernos que nomás estorban el tránsito.
Deberíamos intimidarlos arrojándole los automóviles, no es posible que
por su capricho de vivir como europeos los demás paguemos con tanta
incomodidad.
Este rosario de pensamientos elitistas y
discriminatorios no es propio de algún hombre excéntrico, sino un
prejuicio común en un gran sector de la sociedad. ¿Pruebas? A
continuación dos diamantes en bruto:
“En
Polanco la gente tiene dinero y no necesita transportarse en bicicleta
ya que ese es un transporte para pobres y mugrosos, aquí la gente tiene
dinero y es gente bien, que se mueve en coche”, declaración de
“Margarita”, una residente de esa colonia que se opone a la instalación
del proyecto de préstamo de bicicletas Ecobici. Portal de noticias
Cletofilia. Julio de 2012.
Podríamos pensar
que estas dos declaraciones son sólo el pensamiento de dos personas
reaccionarias y no reflejan el sentir general de la población. Y tal
vez sea cierto: en los últimos años se ha vuelto políticamente correcto
opinar a favor del ciclismo. Es un medio ecológico, sano, ayuda a la
convivencia. ¡Qué bueno que haya tantos ciclistas! Sólo que, en la
práctica, pedalear en dos ruedas sobre las anárquicas calles mexicanas
es una amenaza equiparable a enlistarse en el Ejército en tiempo de
guerra.
Zaid Gabriel Durán García de 16 años de edad,
perdió la vida cuando iba abordo de su bicicleta y fuera atropellado por
un camión distribuidor de carne, hoy miércoles 14 de marzo de 2012, en
las inmediaciones de la calle 18 poniente esquina con 7 norte del centro
de la ciudad. Periódico Intolerancia. Puebla.
Los
conflictos armados no son la causa de mayor muerte en el mundo, sino
todas las víctimas de la dictadura de los automóviles. Cada año pierden
la vida 1.2 millones de personas en calles y carreteras, arrolladas por
vehículos automotores (Organización Mundial de la Salud 2009). En México
fallecen al año 24 mil personas en accidentes viales; el 54 por ciento
son peatones y 40 mil lesionados sufren de discapacidad (Consejo
Nacional para la Prevención de Accidentes). El costo por estas
discapacidades es 99.9 por ciento más de lo que el Distritito Federal
invirtió en la fase tres del sistema Ecobici (100 millones de pesos).
En
Guadalajara y el Distrito Feal duranguense.
El hoy occiso se
encontraba hospitalizado debido a que aproximadamente a las 21:45 horas
del jueves, fue atropellado en el bulevar Francisco Villa cuando
circulaba a bordo de su bicicleta, a la altura del mercado de abastos.
Periódico El Siglo de Torreón, 27 mayo de 2012.
Los
conflictos armados no son la causa de mayor muerte en el mundo, sino
todas las víctimas de la dictadura de los automóviles. Cada año pierden
la vida 1.2 millones de personas en calles y carreteras, arrolladas por
vehículos automotores (Organización Mundial de la Salud 2009). En México
fallecen al año 24 mil personas en accidentes viales; el 54 por ciento
son peatones y 40 mil lesionados sufren de discapacidad (Consejo
Nacional para la Prevención de Accidentes). El costo por estas
discapacidades es 99.9 por ciento más de lo que el Distritito Federal
invirtió en la fase tres del sistema Ecobici (100 millones de pesos).
En
Guadalajara y el Distrito Federal, asociaciones de ciclistas comenzaron
a rendirle un homenaje a las víctimas de esta otra guerra: la urbana.
En los últimos años colocan bicicletas blancas en los puntos donde
murieron sus compañeros deportistas. En la ciudad de México, la
organización Bicitekas también hace lo propio, amén de denunciar lo
peligroso que es circular en bici por las calles de la gran capital:
“Un
ejemplo es el caso de la Línea 4, sobre Eduardo Molina a la altura de
Héroe de Nacozari, antes de la estación San Lázaro en dirección de norte
a sur, el carril derecho que anteriormente no era confinado y era
utilizado por ciclistas, es ahora un carril confinado del Metrobús de
nuevo obligando al ciclista a utilizar el carril inmediato al confinado
que a su vez es utilizado por vehículos de carga, microbuses y
automóviles a alta velocidad.
“Otro ejemplo es la Raza, en donde
ocurrió el accidente mortal mencionado, en donde no existen alternativas
para cruzar y que son ‘barreras urbanas’ que limitan la circulación o
comprometen la integridad física de los ciclistas”.
Los ciclistas
que arriesgan su vida en el asfalto cotidiano se enfrentan a
automovilistas que los quieren exterminar, a cruceros repletos de
peligro, donde es un milagro atravesarlos y quedar a salvo. A ciudades
que privilegian a los automóviles con segundos pisos, avenidas cada vez
más extensas y rápidas y banquetas raquíticas. Y sumada a esta serie de
amenazas, los amantes de la bicicleta ahora son presa común de los
grupos delictivos.
La Procuraduría General de Justicia del
Distrito Federal informó que en 2008 fueron robadas 25 bicicletas,
mientras que en 2011 la cifra aumentó a 506. Las delegaciones más
peligrosas son: Cuauhtémoc, Benito Juárez, Iztapalapa, Gustavo A. Madero
y Venustiano Carranza.
El ciclista Miguel Montiel, conocido en
Twitter con su nombre de usuario “tlacoyodefrijol” diseñó una aplicación
para denunciar los puntos de mayor incidencia en el robo de bicis. A la
fecha, ha encontrado 71 sitios donde los hurtos son cosa de todos los
días.
Visto el panorama en general, usar la bicicleta como modo de
transporte es un deporte de altísimo riesgo, algo así como combinar el
salto al vacío con nadar entre tiburones a mar abierto.
En tanto,
los gobiernos usan el doble discurso de siempre. Por un lado, crean
ciclovías, fomentan paseos en bicis dominicales y en el DF, donde estas
acciones van más avanzadas, comienza el préstamo de bicicletas y la
instalación de biciestacionamientos. No obstante, al mismo tiempo, las
autoridades mandan un mensaje contradictorio. En este sexenio, el
presidente Felipe Calderón anunció un subsidio a la tenencia para la
adquisición de vehículos nuevos. La gasolina recibe un subsidio de 170
mil millones de pesos anuales, cuando en países más consientes del
problema de la invasión de coches el costo del combustible es de 22
pesos mexicanos por litro, como el caso de Inglaterra. Los bancos
fomentan la compra de automóviles a plazos largísimo y bajas
mensualidades; mientras que las autoridades se la pasan inaugurando
obras que benefician a la industria automotriz: puentes, segundos pisos,
ampliación de carriles, pavimentación…
Por cierto, los gobiernos
también ganan con esto, pues la práctica del diezmo (pedirle a los
constructores el diez por ciento del costo de la obra) favorece a sus
bolsillos y generalmente financia sus campañas.
En los hechos, la
política de las autoridades respecto al uso de la bicicleta como
transporte público es muy similar a la llamada guerra contra el
narcotráfico: confiscan marihuana y detienen a algunos capos, mientras
permiten el laven dinero y algunos altos funcionarios hacen negocios con
los capos. Con las bicis es lo mismo: inauguran alguna pequeña
ciclovía, pero permiten que la plaga de los automóviles crezca al nivel
de epidemia nuclear.
El uso de la bicicleta como transporte
público no es un capricho propio de las almas bohemias. Debe ser una
política pública prioritaria. Las bicis reducen la contaminación, el
tráfico, permiten que los usuarios dejen la vida sedentaria y mejoren su
salud, logran que las ciudades sean nuevamente espacios públicos de
recreación y convivencia, amén de fortalecer el espíritu ciudadano y de
la democracia real. Los coches, por el contrario, matan, contaminan,
endeudan a la población y la confinan a pasar horas de frustración y
estrés detenidos en el tránsito.
Por el bien y supervivencia del país, es urgentísimo parar esta guerra urbana.
Contacto: www.juanpabloproal.com
Twitter: @juanpabloproal


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