Ciclovía de Washington fracasó por no cumplir con requerimientos mínimos

La ciclovía de Washington resulta ser un espacio conflictivo entre peatones, ciclistas y automovilistas, refiere en un análisis el colectivo. Foto Arturo Campos Cedillo

Aníbal Vivar Galván/La Jornada Jalisco

La ciclovía que construyó el ayuntamiento de Guadalajara en uno de los sentidos de la avenida Washington, desde Federalismo hasta Mariano Otero, no ha generado el impacto que debería tener una obra de infraestructura exitosa, a pesar de que ya tiene ocho meses en función, esto según el informe emitido por el colectivo Triciclo y Cuadra Urbanismo, el cual fue elaborado tras una revisión en este camino.

“La infraestructura vial ciclista es la combinación de vías para la circulación exclusiva o referente de ciclistas: intersecciones diseñadas apropiadamente, puentes, túneles y dispositivos para el control de tránsito que permitan que los usuarios se desplacen de forma segura, eficiente y cómoda creando una red. El caso de la ciclovía de Washington resulta ser un espacio conflictivo entre peatones, ciclistas y automovilistas”, cita el texto del informe que se dio a conocer este sábado en el contexto del Día Mundial sin Auto.

La evaluación hecha a este espacio estuvo basada en el Manual integral de movilidad ciclista para ciudades mexicanas: Ciclociudades, por lo que también se revisaron los parámetros de buenas prácticas de diseño, ejecución y operación de la infraestructura ciclista.

Entre los defectos de la vía se encontró que el ancho de la es menor al requerido, lo que impide que exista una adecuada circulación; la orientación de las rejillas del drenaje tampoco es apta y las paradas del camión no están ubicadas en un punto idóneo, lo que podría derivar en accidentes.

El mantenimiento de la infraestructura es casi nulo, además de que no existe señalética para indicar el cruce de calles con mayor tránsito de automotores y la ciclovía, debido a esto muchos ciclistas prefieren circular por la banqueta para evitar los obstáculos, asegura el informe.

“Coincidimos en la necesidad de revisar el estado actual, el funcionamiento y la manera en que se está utilizando para identificar las dinámicas sociales y funcionales que se suscitan en este espacio por su configuración y diseño”, cita el texto que además propone un modelo diferente para esta vía de 1.7 kilómetros de largo que incluye el ensanchamiento de los carriles, la creación de espacios preferenciales de espera para los ciclistas que estén a un costado de las líneas peatonales, lo que les ofrecería una mayor seguridad, pues serán más visibles, y la modificación de los espacios para que los peatones esperen al transporte público.