Pierde Guadalajara movilidad

CICLOVÍA. El Distrito Federal ha confinado 80 kilómetros de espacios exclusivos para quienes usen la bici como transporte.
Foto: Archivo
Cristopher Sainz/Mural

No hemos sido capaces ni de terminar un Periférico, por amor de Dios. Llevamos unos 50 años sin cerrar el Periférico, no puede ser que la segunda 'Ciudad de México' no tenga ni siquiera una obra tan básica como ésta", señala el urbanista del ITESO, Roberto García Martín.

Mientras que en la Zona Metropolitana de Guadalajara el trazo del Anillo Vial se ha cambiado varias veces y el tramo 5 —que consta de 10 kilómetros— está en planeación, en el DF no se ve lejano que hagan otro Periférico con los segundos pisos que se construyen.

Pero la infraestructura para el automóvil particular no es la única a la que le apuesta el Gobierno capitalino.


Desde que llegó el PRD a la Ciudad de México se han construido dos líneas de Metro y cuatro del Metrobús, así como un tren metropolitano, consolidaron un servicio de autobuses llamados RTP, que sustituyó al R100.

En contraste, en Guadalajara sólo ha realizado una línea de BRT —Macrobús— y el anuncio de mejoras y ampliaciones al Sistema de Tren Eléctrico sin que, hasta la fecha, se haya concretado algo.

"Tenemos que aceptar que en el Distrito Federal tienen más vivencias, han convivido en situaciones dramáticas más que las nuestras, hay que ver lo que hacen en otros lados, especialmente en el DF (...) lo que está sucediendo (...) es muy, pero muy importante", refiere Mario Córdoba España, urbanista de la UdeG.

Para esta transformación de la Capital del País ha sido importante la inversión privada, sobre todo en la construcción de líneas de BRT bajo un contrato bien sustentado, donde el Gobierno queda como órgano rector del servicio.

De esta forma, los transportistas están impedidos a hacer paros o cambiar el costo de la tarifa.

En contraste, en Jalisco los camioneros han parado varias ocasiones el servicio para exigir al Gobierno un alza en el precio del pasaje, y pese a afectar a los usuarios, no ha habido sanciones o revocación de los permisos, como lo estipula la ley.

"Imagínate, acá hacen lo que hacen (los transportistas) y (Diego) Monraz hace una fila para ver quién quiere manejar sus camionetas, en vez de que el Gobierno enfrente el problema", dice García Martín en alusión al programa Transporte Emergente Ciudadano que la Secretaría de Vialidad activó tras el último paro camionero.

Además, los Gobiernos municipales y estatal no logran ponerse de acuerdo para impulsar un sistema de transporte, incluso se perdieron cerca de mil millones de pesos que el Gobierno federal destinaría para la construcción de una segunda línea de Macrobús.

"Que se peleen, pero que hagan algo, si es Tren Ligero, Macrobús, que le llamen como sea, pero que dejen obras", indica García Martín

Para ambos expertos, además de invertir en otro sistema de transporte público, se debe apostar a los centros multimodales en puntos estratégicos —como en las orillas del Tren Ligero— que harían que la Ciudad descendiera su afluente vehicular.

Estos centros multimodales deben de tener un gran estacionamiento y, de ahí, ofrecer una grama de transporte público para que el ciudadano deje ahí su bicicleta o carro.

"Todo esto que estamos platicando en Monterrey han hecho muchas cosas, en Aguascalientes en todos lados, pero bueno no aquí", apunta Córdoba España.

Encarrilan a choferes; disminuyen accidentes

El Gobierno del DF ha tenido mano dura para tratar el tema del transporte público concesionado.

Aunque hay cabos sueltos todavía, la Secretaría de Transportes y Vialidad (Setravi) tiene una política de cero tolerancia con los microbuses y autobuses.

Cuando una unidad de transporte público se ve implicada en un accidente, los castigos van desde retirar la concesión al vehículo participante, hasta quitar el permiso a toda la ruta, en caso de que en la investigación se determine que hubo alevosía o si el conductor manejaba bajo los efectos de alguna droga.

En contraste, en la Zona Metropolitana de Guadalajara, la Secretaría de Vialidad ha implementado programas de revisión, como el Vectio, para tratar de disminuir el número de víctimas mortales sin que se tenga éxito.

La reducción de muertes ha sido "moneda de cambio" en las negociaciones para el alza de la tarifa, y pese a que las víctimas van en aumento, los incrementos al pasaje se siguen dando.

Los números hablan por sí solos, mientras que en Guadalajara fallecieron 55 personas en el 2011, en la Ciudad de México murieron 23 personas, pese a ser una urbe con una población cuatro veces mayor a la de la capital jalisciense.

De acuerdo con el titular de la Setravi, Armando Quintero, en lo que va de la administración de Marcelo Ebrard han sido revocadas definitivamente 120 concesiones a unidades que se vieron involucradas en percances que fueron desde lesiones, daños en propiedad o muerte.

En Guadalajara, en el 2010 se alcanzó una cifra de las más altas a nivel nacional, cuando se llegó a 67 decesos en manos de choferes.

El problema es tan grave que hasta el crimen organizado ha metido las manos en el tema, ejecutando a ocho choferes cuando se da la muerte de un pasajero, según se sabe hay amenazas contra el gremio en las que aseguran que matarán a tres conductores por cada usuario que fenezca.

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