En Guadalajara surgen ciclovías sin coordinación

Lamentan activistas y especialistas
 
Agencias / Página 24
Aunque han tomado auge, la construcción de ciclovías en la ciudad se hace sin criterios establecidos, por lo que no están estandarizadas ni hay coordinación o interconexión entre lo que hace cada municipio.

“Cada ayuntamiento trae su proyecto, cada ayuntamiento hace su pedacito y no conectamos nada (...), no hay un proyecto en cuanto a conectividad de la zona metropolitana”, explicó Roberto García Martín, especialista en conectividad y espacio público.

“Todas las ciclovías que hay en la zona metropolitana tienen diferente diseño (...), dimensiones, señalética, no hay criterios que regulen, y si lo que queremos generar es una cultura, lo único que provocamos es que los que no saben, no sepan cuál de todas es la buena y cómo se deberían hacer”.

García Martín señaló que la solución al problema es ver a la Ciudad como un todo y crear ciclovías donde realmente se requieren y con normas.
Yeriel Salcedo, de GDL en Bici, afirma que las ciclovías han surgido de forma aislada y sin coordinación.

“Guadalajara saca una ciclovía en Washington que empieza en Mariano Otero y la extienden a R. Michel (...), son ciclovías que más bien parecen cuestiones de ‘para que vean que hago algo’ que infraestructura bien hecha”, apunta.

Esa ruta, agrega Salcedo, es un “Frankenstein”, pues en el trazo hay bidireccionales, carriles compartidos, en contrasentido y, principalmente, no hay un regreso. Otro ejemplo de esta falta de criterios es la ciclovía de Adolf Horn, avenida que comparten Tlaquepaque y Tlajomulco.


En el 2011, Tlajomulco construyó una vía para bicis en el camellón central, mientras que Tlaquepaque acaba de marcar la suya, pero sobre los carriles al oriente de la vialidad, además de que es intermitente, es decir, hay tramos en donde no hay superficie de rodamiento.

En teoría, los municipios se basan en el Plan Maestro de Movilidad no Motorizada para los trazos de las rutas ciclistas, y se apoyan en el Manual de Ciclociudades para su construcción, pero en el caso de la vía que Tlaquepaque construyó en Adolf Horn, los parámetros no se respetaron.

El documento recomienda que el ancho de la superficie de rodamiento en una vía bidireccional sea de, mínimo, 2.60 metros; la de Tlaquepaque mide 1.41 metros.

“Como las vialidades ya existen, tenemos que estar buscando cómo le hacemos para arropar la ciclovía”, admite el director de Obras Públicas de Tlaquepaque, Antonio de León.

En tanto, Salcedo hace un llamado a las autoridades para que se sienten a trabajar y los 200 kilómetros de ciclovías proyectados por la administración de Aristóteles Sandoval, se hagan de manera correcta para favorecer la movilidad.

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