En Guadalajara, casi 200 bicis al año sin reclamar


Vulnerable. Una bici en un ciclopuerto afuera de la estación Plaza Universidad del Tren Ligero, en el Centro tapatío.
  • Una de cada tres que llega al depósito de Justicia Municipal es decomisada a detenidos
  • Las bicicletas que no reclamadas son entregadas al DIF
  • Para reclamarla es necesaria la factura; de no tenerla, se puede acudir con dos testigos
GUADALAJARA, JALISCO (05/MAY/2014).- Al igual que con los autos, las autoridades aseveran que los ladrones de la ciudad roban bicicletas, las usan para delinquir y después las abandonan. Otras son encontradas en manos de ladrones detenidos que luego no las reclaman porque no pueden demostrar su propiedad. Estos casos corresponden a la tercera parte de las bicicletas que llegan al depósito de Justicia Municipal de Guadalajara, donde los aparatos permanecen meses a la espera de ser recuperados, informó el secretario de la dependencia, Enrique Velázquez Aguilar.

En el depósito se acumulan cerca de 90 bicicletas cada seis meses y, al igual que los vehículos, cuentan con un número de serie en algún lugar del cuadro, el cual empatan con el rodado del vehículo y el color para identificarlas.

Las personas que hayan sido víctimas del robo pueden, de vez en cuando, verificar si las autoridades lograron recuperarla en el depósito que se encuentra frente a Justicia Municipal, en Calzada Independencia 840.

Hay atención de 09:00 a 21:00 horas con los abogados del área (al ingreso al edificio a mano derecha), quienes darán informes sobre cómo recuperarla.

Si se encuentra en el depósito, sólo se requiere la factura de la bicicleta. El secretario dijo que en ocasiones, como cuando se las compra en supermercados, sólo se expide un ticket que se puede extraviar o que no precisa las características de la bici. Para estos casos, sin factura, se puede acudir con dos personas que sirvan de testigos y que constaten que tal o cual bicicleta pertenece a la persona que la busca.

Patrimonio municipal

No obstante, esto se debe hacer antes de que el ayuntamiento emita una iniciativa para que las bicis sin reclamar pasen a formar parte del patrimonio municipal con base en la falta de interés del particular. Las bicis se entregan al sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) para que disponga de ellas como mejor le plazca y esto se hace cada seis meses: las que llegan entre noviembre y abril y las que almacenan entre mayo y octubre, es decir que está a punto de salir el lote más reciente.

Depósitos, en todos los municipios

Las áreas de Justicia Municipal de cada ayuntamiento de la Zona Metropolitana de Guadalajara son las encargadas de resguardar las bicicletas recuperadas. Claudia Lara, responsable en Juzgados Municipales de San Pedro Tlaquepaque, aseveró que si la persona acredita la propiedad es posible que le entreguen sus bicis, si tienen sospecha de que ahí se encuentra. La dirección es 5 de Febrero 2900 esquina Porvenir, en la Colonia Rancho Blanco; el depósito está ahí mismo.

En Zapopan, Juzgados Municipales está en las nuevas instalaciones en La Curva, donde se halla también el depósito y pueden dar informes sobre cómo recuperar una bicicleta si se halla ahí.

En Tonalá se pueden dirigir con el director de Juzgados, Enrique Hernández Márquez, en Tonaltecas 197 esquina López Cotilla, donde también está el área de resguardo; no obstante, en ese municipio son muy pocas las que guardan pues dan muchas facilidades a quienes las retienen para recuperarlas.

FRASE

"
De robos violentos hemos escuchado muy pocos casos, es muy raro, comparado con cientos de casos de robo estacionado que hemos escuchado. Sólo he escuchado de dos robos violentos"

Ollin Monroy,
integrante de GDL en Bici.

ESTADÍSTICAS
Averiguaciones previas por robo de bicicletas

Año       Denuncias       Consignaciones


2011     44        0

2012     54        0

2013     58        2

2014     18*       0

*Hasta la primera quincena de abril.

Fuente: Fiscalía General del Estado.

ZONA ROJA
Desapariciones


Según GDL en Bici, es sabido, por ciclistas, que la zona de mayor incidencia de robos es el Centro de Guadalajara, seguido por el barrio de San Juan de Dios. No obstante, a últimas fechas han cobrado mayor auge la zona de Chapultepec y los centros universitarios. El modus operandi, por excelencia, es robar la bicicleta mientras se encuentra estacionada y fuera de la mirada de su dueño.

PISTAS
Tal vez esté en El Baratillo

Los ladrones suelen ofrecer lo robado en mercados ambulantes y entre los que más se presume que existe compraventa de bicis está el tianguis El Baratillo, instalado los domingos sobre la calle 36, desde Javier Mina y hasta Puerto Melaque, o en el llamado tianguis “De lo robado”, que se coloca los jueves en la 74, entre Gómez de Mendiola y Manuel Payno.

Denunciar para buscar en lugares ilícitos

No hay vuelta de hoja: si uno es víctima de un robo, debe denunciarlo. Aunque tal vez no recupere lo que le quitaron, contribuirá a que las autoridades persigan mejor los delitos que se cometen en la ciudad. Y con las bicis, igual: las autoridades proceden de inmediato a detener y recuperar el vehículo cuando lo detectan en la calle, en una tienda de empeño o en un tianguis.

“Si te la robaron, nosotros le pedimos a la gente, le sugerimos, que vayan y hagan la denuncia con los documentos. Nuestras autoridades son completamente incompetentes; a veces nada más tiene sentido cuando tienes el cuadro de la bicicleta, cuando lo acabas de comprar, tienes factura, y con la denuncia te permite que cuando la identificas en la calle le digas a un policía, le muestres la denuncia y pues inmediatamente puedan actuar, pero es muy raro y casi no sucede”, comentó Ollin Monroy, integrante del grupo GDL en Bici.

MEDIDAS DE SEGURIDAD
Candados y cadenas, inhibidores


Los candados en U son los mejores para evitar que los ladrones se lleven las bicicletas, pues son los más difíciles de violar al demorar un robo, aseguró Ollin Monroy, integrante del grupo GDL en Bici, quien antes de hacerse de mejores medidas de seguridad padeció le robaron dos vehículos.

Es común encontrar candados en U en tiendas especializadas, pero poca gente los compra debido a que suelen costar más de 500 pesos. “Hay gente que anda en bicicletas que no valen ni eso. Entonces mucha gente le saca, pero, si quieres a tu bicicleta y tiene un valor de verdad para ti, yo creo que sí vale la pena la inversión. Hasta la fecha sólo hemos escuchado de un caso donde han cortado un candado”. Y esto fue en el interior de un centro comercial de Avenida Vallarta famoso porque prohíbe el ingreso con bicis y donde, sospechan además, los administradores lo solaparon, porque no les dejaron ver los videos de seguridad.

Otra medida más económica son las cadenas galvanizadas que, combinadas con un buen candado, hacen menos atractivo el robo.

Se buscan como cadenas de montacargas, pero se debe pedir que soporten más de 900 kilogramos de peso. El precio supera los 200 pesos por metro y se pueden conseguir en ferreterías o en la Casa Ciclista, donde las compran y venden tras notar el incremento de robos: “Nosotros probamos la cadena antes de venderla”. Ahí ya la venden con candados de buena calidad y la cadena forrada con cámaras para evitar daños a las bicicletas.

TESTIMONIO
Historia de un robo inesperado

La reflexión es simple: cómo espera una persona que le reparen su bicicleta si no se la entregan a un mecánico para que lo haga. Por eso el pretexto que recibió Luis Gatica le pareció absurdo cuando lo despojaron de la suya hace casi un mes en la Vía RecreActiva, afuera de un conocido negocio en Avenida Juárez, al entregarla a quien creyó que era empleado: el encargado del local le dijo que no debió soltarla...

“Yo llego muy, muy, muy cansado y enfermo. A la entrada había un tipo con una playera azul claro y me dice que deje la bici afuera, donde había más bicis. Me parece un poco raro pero dejo la bici: ‘Estoy viendo, no pasa nada’. Me meto, no veo a ningún otro empleado; el salón es muy largo, entonces supongo que al fondo estaban trabajando o haciendo algo, y me siento. Pasan varios minutos, no veo a ningún empleado y entonces el sujeto que está a la entrada me empieza a atender, me empieza a preguntar qué tiene mi bici. Entonces esta persona me pregunta si puede subirse a mi bici para ver cómo está y yo le digo que sí. Entonces se sube a la bici, pedalea y se va y se la lleva”.

Después de que se le perdió de vista, dos empleados de la empresa con uniforme finalmente se pararon en la entrada del establecimiento y Luis les preguntó si todos los trabajadores ahí vestían la misma playera, respondieron que sí: “Entonces comiencen a ver qué está pasando aquí porque un sujeto se hizo pasar por un empleado, no traía esa playera y acaba de robar mi bicicleta”.

Pasó con el gerente de la tienda y comenzaron a ver los videos de vigilancia: “En ninguna de las grabaciones salía la cara de este sujeto, con la cámara de afuera el lugar graba la entrada, sí se ve la espalda de este tipo y sí se ve cuando sucede todo”. Según Luis, el encargado no pudo más que apelar a su resignación y prudencia para que no dejara su bici en manos de extraños.

Tras ver los videos, la víctima pidió al gerente que tomara medidas para que aquello no volviera a ocurrir, al colocar de planta a un empleado en la entrada del negocio y un aviso de alerta para todos los clientes para que no dejaran que personas ajenas al negocio (sin uniforme) tocaran sus bicicletas. El administrador accedió.

Ese mismo día Luis volvió a pasar por el negocio media hora más tarde y se percató que, pese a la promesa del gerente, no había personal ni aviso afuera del inmueble: “Entonces digo: ‘No puede ser, acaba de suceder esto. No le tomó ni media hora a este imbécil venir y robarse una bicicleta y otra vez estamos en las mismas condiciones’”.

Fue entonces cuando reclamó acciones inmediatas y tras recibir ayuda de uno de los empleados finalmente colocaron el pequeño aviso para alertar a los ciclistas… que al poco tiempo retiraron.

Luis presumió una especie de complicidad entonces, no de beneficio mutuo con el ladrón, sino al interpretar aquello como solapamiento para futuros robos: “En ningún momento nosotros echamos la culpa al establecimiento de lo que había sucedido porque la culpa es de la persona que se llevó la bicicleta”, aclaró.

Actualmente el aviso prevalece afuera del negocio incluso cuando el lugar cierra, constató este medio, aunque el exhorto para ciclistas es que no entreguen sus bicicletas sin cerciorarse de que efectivamente lo hacen a un empleado.

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