27.9.14

El carro tiene futuro asegurado en la ciudad


Uso de transporte público bajó 27% y del auto subió 58%. El envejecimiento de la población aumentará el número de coches, advierte estudio del CEJ.

El crecimiento de la ciudad puso en desventaja los servicios básicos de movilidad.
El crecimiento de la ciudad puso en desventaja los servicios básicos de movilidad. (Nacho Reyes)
La estructura actual de la población en el área metropolitana de Guadalajara no permite atisbar un futuro promisorio, en materia de movilidad: la tendencia es que habrá aún más carros en la ciudad en la medida que haya más viejos que niños, advierte el estudio Costos económicos y ambientales de los autos en el área metropolitana de Guadalajara, patrocinado por el Colectivo Ecologista de Jalisco.

“La pirámide poblacional se encuentra constituida mayormente por edades productivas, esta ha evolucionado de tal forma que su base es ahora más angosta, lo cual refiere a un inminente envejecimiento de la población en un futuro cercano. Esta relación en donde habrá más adultos mayores que niños generará un crecimiento acelerado en los índices de motorización, esto se deberá en parte a que existirá una mayor cantidad de habitantes que tendrán la suficiente madurez económica para adquirir un automóvil y que las tendencias en los precios de los automóviles con características austeras seguirán bajando de tal manera que una mayor cantidad de habitantes lograrán adquirir un vehículo”, advierte el texto.
 
Agrega: “sumado a esto, se encuentra la migración interestatal e internacional que ha adicionado a lo largo del lapso 2005 a 2010 un poco más de 262,651 nuevos habitantes  al estado, de esta cifra un porcentaje importante encuentra en Guadalajara su nuevo hogar creando una nueva presión demográfica que igualmente se reflejará en nuevos vehículos”.

La migración no es el único factor determinante, “la propia tasa anual de crecimiento, la cual se ubica en promedio en 1.77 por ciento ha sido suficiente para abastecer la dinámica anteriormente descrita por varios años, lo cual nuevamente generará nuevas y sistemáticas cargas a la actual estructura vial y debido a la carente y deficiente red de transporte público los usuarios seguirán optando por el uso de vehículos privados”, pone en relieve.

Aunado a esto, otro gran problema: el crecimiento disperso de la ciudad, debido a que los intereses económicos inmobiliarios dominan las políticas en la materia.

“Este problema ha generado que la ciudad se extienda de manera descontrolada haciendo imposible que los servicios, incluso los básicos, lleguen a ciertas partes de la ciudad obligando a los habitantes a desplazarse para acudir a su trabajo, a las instituciones educativas o para adquirir los bienes y servicios que necesitan. Este  comportamiento es representado por una tasa promedio anual de crecimiento de viviendas del 3.16 por ciento, casi el doble que la tasa promedio anual de crecimiento poblacional”.

De este modo, “el impulso desmedido por urbanizar lejanas áreas de la urbe, derivados por el bajo costo de la tierra y otros factores, ha hecho que aproximadamente 20 por ciento de las viviendas de la ciudad se encuentren deshabitadas”.

Este fenómeno “se acentúa en ciertos municipios donde la tendencia de  crecimiento de la mancha urbana es mayor, tal es el caso del municipio de Tlajomulco de Zúñiga donde el crecimiento de viviendas se ha situado 17 por ciento y existen aproximadamente 57,151 viviendas deshabitadas”.

En contraste, el municipio de Guadalajara ha sufrido una pérdida de población de 9.2 por ciento en términos relativos, lo que no obsta para que la vivienda alcance a crecer a una tasa promedio de 0.16 por ciento. Hay un total aproximado de 40,946 viviendas deshabitadas, asegura el documento.

“El éxodo del municipio central es consistente con la dinámica anteriormente descrita y contraria a lo que es más adecuado para la ciudad, en donde se pierde el uso habitacional del centro de la ciudad y éste se expande hacia los suburbios, los cuales carecen de equipamiento urbano, generando una urbe extensa con mayores  requerimientos de desplazamiento y de gasto público para cubrir las necesidades de una población las cuales podrían ser satisfechas de manera mucho más eficiente si esta misma población se concentrara en una área geográfica mucho más compacta”. 

Saldos
La política intensiva a favor del auto en la última década ha dejado saldos claros: la población cada vez utiliza más el transporte privado que el público, con las sabidas consecuencias desastrosas que ello tiene para la movilidad citadina.

En 1999, “la cantidad de viajes que se efectuaban en transporte colectivo ascendía a tres millones 808 mil, que representaban 68 por ciento de todos los viajes realizados en el área metropolitana; en vehículo privado la cantidad era de un millón 680 mil, esto es, 30 por ciento de todos los viajes”.

Diez años después,  “la cantidad de viajes que se efectuaban en transporte colectivo fue de dos millones 772 mil, representando 45 por ciento contra dos millones 662 mil viajes en automóviles privados que constituyeron 44 por ciento del total.

De este modo, “en diez años, la cantidad de viajes realizados en transporte colectivo fue de menos un millón 36 mil, lo que significó un cambio negativo de  menos 27 por ciento, mientras que el cambio del transporte privado fue de 982 mil viajes más, un alza de 58 por ciento”. 

Subsidio para ricos
El estudio del CEJ destaca como verdad el hecho de que el combustible fósil, subsidiado, ayuda a los ricos de forma primordial
Refiere al estudio de John Scott Andretta, profesor investigador de la División de Economía del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), ¿Quién se beneficia de los subsidios energéticos en México? (http://goo.gl/4uBV7), en donde se estima la incidencia distributiva de los subsidios energéticos en México utilizando la información sobre el gasto de los hogares en electricidad, gasolinas y diésel, y Gas LP que reporta la Encuesta de Ingreso y Gasto de los Hogares realizada por el INEGI.

La conclusión: “los subsidios energéticos son regresivos en términos absolutos, al concentrase en los grupos de mayores ingresos […] el rubro de mayor regresividad es el subsidio a los combustibles automotrices y diésel; 75% de este subsidio beneficia al 40% más rico de la población y apenas 12.5% llega al 40% más pobre de la población. […] si el objetivo principal del subsidio fuera efectivamente proteger a los grupos más vulnerables, es evidente que el gobierno federal cuenta con instrumentos mucho más efectivos para ello que este subsidio generalizado”.

En 2008 un hogar en el 10% más rico recibió por el conjunto de estos subsidios 9 mil pesos anualmente, 9 veces más de lo que obtuvo un hogar en el 10% más pobre.

No son para los pobres
En el área metropolitana de Guadalajara, 9.8% de su población, alrededor de 435 mil personas, pertenecen al nivel socioeconómico AB, el más alto; todos los mayores de 14 años poseen un vehículo; “prácticamente todas las unidades son de años recientes, los vehículos que adquieren son usualmente de marcas y modelos con características de lujo, la rotación del automóvil se hace con relativa frecuencia, este nicho en particular utiliza su automóvil para todos los traslados que realizan, para ciertos subnichos del estrato el automóvil suele verse como un factor de estatus y esto último suele ser de suma importancia, para otros podría ser de menor relevancia y adjudicarse más a una adquisición, posesión y uso acorde a su situación socioeconómica”

El nivel C+ agrupa a 785 mil tapatíos, que representan aproximadamente 15.9% de la población citadina. En su totalidad tienen un vehículo, “algunas de las unidades son de años recientes y otro porcentaje significativo son unidades de modelos que  aunque no son recientes tampoco son modelos viejos”

Hay 931,324 habitantes pertenecientes al nivel C, esto es, 21% de la población. Dos de cada tres tienen un vehículo, “algunas de las unidades son medianamente antiguas y un porcentaje bastante significativo tiene ya varios años en circulación, los vehículos que adquieren son usualmente de marcas y modelos con características sobrias y funcionales”

El nivel D+ suma un millón 645,340 habitantes, es decir, 37.1% de la población. “Solo 25% de las personas pertenecientes a este nivel socioeconómico tiene un vehículo, la gran mayoría de las unidades tiene ya varios años en circulación”

El nivel D es conformado por 545,490 habitantes y constituye aproximadamente 12.3% del total. “Si la situación de marginación y el satisfacer las necesidades  básicas era bastante complicado en el estrato pasado, el presente nivel compone una realidad sumamente diferente […]  únicamente 5% de las personas pertenecientes a este nivel socioeconómico tiene un vehículo”

El más marginado, el nivel E, está conformado conformado por 177,395 habitantes que representan aproximadamente 4% de la población total. No posee autos

Fuente: Costos económicos y ambientales de los autos en el área metropolitana de Guadalajara, Colectivo Ecologista de Jalisco


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