23.10.14

La mitad de las rutas del transporte público está involucrada en muertes


Peligro. El Gobierno proyecta la implementación del Peribús en lugar de la Ruta 380, aunque no hay fecha para el arranque de las obras. EL INFORMADOR / A. Camacho
  • Las rutas con mayor incidencia de accidentes
  • En los últimos cinco años han muerto 284 personas por 'camionazos' en la metrópoli, independientemente de la responsabilidad del chofer o peatón
GUADALAJARA, JALISCO (23/OCT/2014).- Un camión de la Ruta 186-187 embistió a una familia. El saldo inicial: tres lesionados. El resultado final: la muerte de Maité, de tan sólo nueve años de edad. El hecho fue apenas el pasado 17 de septiembre.

El conductor Alejandro Martínez Ruvalcaba alegó que el vehículo se quedó sin frenos. Pero fueron varios los vecinos del Fraccionamiento Puerto Real, en Tlajomulco, quienes observaron que el chofer tomó los papeles del vehículo e intentó perderse entre los gritos de auxilio tras impactar a la familia.

Independientemente de quién tuvo la responsabilidad: si el conductor o el peatón, 119 rutas del transporte público, de las 250 que existen sólo en Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá, han participado en las 284 muertes registradas entre enero de 2009 y septiembre de 2014. La cifra de fallecimientos se incrementa a 445 si ampliamos el periodo de 2005 a la fecha.

En el histórico 2009-2014, de acuerdo con la Secretaría de Movilidad, destaca que las rutas con más muertes son la 380 (nueve), 614 (8), 275-A (seis) y 622 (seis). Sin embargo, la estadística proporcionada por la dependencia no implica que sean percances originados por el actuar de los transportistas; las únicas causales en el universo de datos son la presencia de un camión y una víctima.

Adjudicar la responsabilidad a los camioneros, según la Dirección de Transporte Público, sería irresponsable. Su titular, Edith Rivera Gil, expone a manera de ejemplo que en 16 de los 42 percances de este año, la responsabilidad no ha sido del conductor sino de la propia víctima. Por su parte, la Alianza de Camioneros afirma que son sólo nueve los choferes culpables.

Tres casos consecutivos que ocurrieron en septiembre pasado confirman que también hay omisión por parte de la ciudadanía: una señora de 21 años que fue alcanzada por el camión cuando cruzó la calle junto con su hija; un taxista que se estrelló de lleno contra un autobús en Tlajomulco, así como un motociclista que derrapó para caer justo debajo de la llanta de un colectivo, fueron hechos en los que se consideró que el chofer no incurrió en falta alguna tras las investigaciones de la autoridad.

De acuerdo con Guillermo Sandoval Madrigal y Adriana Inés Olivares González, investigadores de la Universidad de Guadalajara, la recurrencia de los incidentes tiene origen en un fallido desarrollo de Guadalajara como ciudad, y en intentos efímeros (y politizados) por la metropolización, que quedan en el tintero por la escasa organización entre las fuerzas políticas gobernantes.

Destacan adultos mayores entre las víctimas

“Se cruzó en el alto”, dijo Óscar Eduardo Zúñiga tras atropellar con su camión a don Bartolo Martínez, un señor de 70 años que viajaba en bicicleta por la calle Ignacio Ramírez e intentaba cruzar la Avenida Plan de San Luis. Justo en ese cruce falleció el 26 de octubre de 2013. Un camión de la Ruta 275-A lo embistió.

Don Bartolo fue una víctima más del transporte público, una muerte más bajo las llantas de los camiones que circulan la Zona Metropolitana de Guadalajara. La Ruta 275-A está entre las más peligrosas. La estadística de víctimas del transporte destaca que los adultos mayores representan la tercera parte del total de muertes. De 2005 a septiembre de 2014, 157 de los 445 fallecimientos en percances donde hay un camión involucrado fueron personas con más de 60 años de edad. Y mientras el promedio de víctimas en niños es de nueve años, la media es de 73 con las personas ubicadas en el segmento poblacional de la tercera edad.

Un accidente a diario… por lo menos

En los últimos cinco años, las unidades de transporte registraron su participación en tres mil 517 accidentes viales, que significan 1.5 a diarios. Esto a pesar de que la velocidad promedio de los vehículos en la ciudad, de acuerdo con un estudio de la entonces Secretaría de Vialidad y Transporte en 2009, era de 19 kilómetros por hora.

Sin embargo, la Ruta 380, que circula por el Anillo Periférico, donde el límite de velocidad es de 80 kilómetros por hora en los carriles centrales y 60 para los laterales, documenta la mayor cantidad de accidentes desde enero de 2009 a septiembre de 2014: 61 incidentes.

DATO
Sector vulnerable

Suman 157 ancianos fallecidos en accidentes del transporte desde 2005 en la zona metropolitana.

Afirman cumplir con recomendaciones

La problemática del transporte público no se reduce sólo a la estadística de muertes. Si bien éstas son una secuela grave del estatus actual del modelo que opera en la ciudad, hay más características no cubiertas que impiden concretar la mejora sustancial, que los propios transportistas se comprometieron a lograr en diciembre de 2013.

Los 778 folios y 38 detenciones que, en las últimas dos semanas, ha firmado la directora de Transporte Público de la Secretaría de Movilidad, Edith Rivera Gil, son una muestra de ello. En promedio, la funcionaria ha aplicado 55 folios y retirado de la circulación dos vehículos por día.

Y los reportes y evidencias de anomalías que hace públicos desde la cuenta oficial de Twitter (@TransporteJal) son recurrentes. Desde llantas lisas, gobernadores de velocidad inexistentes, asientos en malas condiciones, parabrisas estrellados, pisos con hoyos o escotillas selladas. O, como quedó en evidencia el pasado 22 de septiembre, choferes conduciendo mientras están intoxicados por consumir alcohol en exceso; incluso al borde del desmayo con un tercer grado de ebriedad confirmado en los peritajes practicados.

El pasado jueves 9 de septiembre, Edith Rivera acudió a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), instancia que ha recibido un cúmulo de denuncias de transportistas que, consideran, ha incidido en “abusos” durante su labor. Ella respondió, a través de un oficio en el que expone la fundamentación legal que le confiere el Estado, que desde que llegó a la dirección se ha “propiciado una mejora en la percepción en general de la ciudadanía”, pues “ha disminuido el índice promedio de los accidentes en los que se ve involucrado el transporte público”.

En su texto, expone, las revisiones son generales y no a una sola ruta, por lo que “no es un acto de prepotencia” sino que sólo hacer cumplir una ley que, de paso, contempla ciertos lineamientos que la propia Comisión sugirió al Gobierno del Estado desde 1999: el año en el que la problemática de decesos alcanzó niveles de alerta: 114 expedientes abiertos.

La recomendación de 1999 solicitó a la entonces Secretaría de Vialidad que verificara aspectos como el regulador de velocidad, el tránsito por el carril de extrema derecha, que los choferes no manejaran alcoholizados, tomar y dejar pasaje sólo en paradas autorizadas y no llevar pasajeros sobre peldaños, entre otros lineamientos.

Dicho llamado de atención fue desoído, por lo que en 2005 (expediente 13) la misma instancia lanzó una nueva recomendación para, de nuevo, pedir que “se continuara con los operativos del transporte público”. También pidió la intervención del entonces secretario del Trabajo, Raúl Meza Becerra.

Hoy, la titular de la Dirección de Transporte Público afirma que está haciendo cumplir las sugerencias hechas hace años, sin rebasar su área de competencia.

DATO
Derechos Humanos


La Dirección de Transporte Público pretende “hacer cumplir” recomendaciones que Derechos Humanos hizo en 1999 y 2005.

CLAVES
Incidencia fatal


Histórico. De enero de 2005 a septiembre de 2014 se han contabilizado 445 muertes en percances donde el transporte público está involucrado.

Género. La proporción de decesos entre hombres y mujeres es de dos a uno: hay 296 expedientes del sexo masculino y 149 del sexo femenino.

Años. La víctima promedio del transporte público en la Zona Metropolitana de Guadalajara es un hombre de 46 años.

Rojo. En 1999 se contabilizaron 114 muertes por esta causa. Es el año con el mayor registro de la década.

Municipio. Guadalajara es el que más muertes registra, con 248. Le siguen Zapopan y Tlaquepaque, con 76 cada uno, y Tonalá, con 43.

Edad. Los fallecidos menores de 18 años son 45; el promedio de edad es de nueve años.

Ancianos. En los adultos mayores, la cifra llega a 157. Esto es: uno de cada tres casos correspondió a una persona que rebasaba los 60 años.

2014. De enero a septiembre van 42 muertes. Según la Dirección de Transporte, en 16 casos los transportistas no han tenido responsabilidad.

El culpable es el modelo: Alianza

Cada medio de transporte en la ciudad: camiones, bicicletas, automóviles y autos, debe tener un lugar propio asignado. Ése, y no sólo la mejora en el servicio que prestan los vehículos de traslado de pasajeros, es el verdadero “nuevo modelo de transporte” que debe impulsar el Gobierno del Estado.

Según el representante de la Alianza de Camioneros, Hugo Higareda, la adecuación de un lugar especial para cada medio de traslado garantizaría éxito. Sería también, opina, una prueba fehaciente de que en realidad se busca optimizar la movilidad en la Zona Metropolitana de Guadalajara y, lo mejor, una muestra real de que pueden reducirse los percances mortales, con cero incidencia de responsabilidad en los conductores.

La evidencia de esto último existe. El ejemplo que da el transportista es el modelo BRT (Bus Rapid Transit, por sus siglas en inglés) que corre por la Calzada Independencia: el Macrobús. Como ese sistema se cuenta con un carril exclusivo y la tasa de incidentes es baja: dos de los 42 registros de percances mortales en los que se involucra el transporte público en 2014 están relacionados con el Macrobús, pero por causas ajenas a los conductores. “Una niña en una ruta alimentadora, por un descuido de la mamá, y en la troncal un ciclista que fue empujado por una camioneta”.

El problema de Guadalajara, y por el que la estadística adversa crece, explica Hugo Higareda, es que “todos invadimos nuestro espacio”. Eso con la responsabilidad que toca tanto al transportista que entra por calles no aptas, como al vehículo particular que estaciona en sitios no permitidos, o peatones que cruzan en puntos de alta peligrosidad por el paso veloz de automóviles. Allí, dice, es donde debe ponerse el foco de atención.

Si bien los camiones deben transformar y adaptar cámaras y letrero electrónico, el verdadero “nuevo esquema de transporte” debe trabajar también en la infraestructura, zonas de ascenso y descenso, la visibilidad en la unidad de traslado, la cultura vial y, por supuesto, la capacitación de los conductores.

Reconoce que la cifra de 445 muertes en 10 años es “grave”, pero que ésta es así desde que inició el conteo. No obstante, en cuanto a las responsabilidades afirma que hay mínima congruencia si la culpa se adjudica por completo al gremio transportista. “Con todo respeto para las familias, pero si atropellan a una niña de dos años sólo hay un culpable... y no es el conductor”.

Afirma que su discurso no busca deslindar responsabilidades sino dar sentido común al tema, pues difícilmente el cambio conductual del chofer resolvería el problema de raíz. “Hay que analizar las 15 o 18 variables de un accidente”.

La culpa de las muertes bajo las llantas de un camión, consigna, es del modelo de transporte actual, que de paso han construido el Gobierno, los transportistas y la sociedad en conjunto.

Recorrer paradas, paliativo inmediato

En fechas recientes, la Alianza de Camioneros recomendó al Gobierno del Estado que recorrieran 20 metros las paradas de camiones, para que éstas se ubicaran a media cuadra. Aún no hay respuesta oficial. Según sus estudios, los peatones ya se han adaptado a cruzar las calles por las esquinas. Y retirar las paradas del camión de esos puntos incidiría en una reducción de percances inmediata.

FRASE

"
El 90% de los accidentes ocurre al arrancar la unidad, porque el conductor no tiene visibilidad. Con mover las paradas a media cuadra se van a salvar muchas vidas; sólo se cambia la señalización, que además de barata puede ser patrocinada"

Hugo Higareda
, líder de la Alianza de Camioneros.

VOCES
Choferes y usuarios


Uno como transeúnte no se fija al cruzar las calles y terminamos mal

Manuel López, usuario.

Vienes pensando que debes llevarle de comer a tu familia… no eres un desalmado

Miguel Ángel García, chofer.

Pasan los camiones uno tras otro apurados. Ahí es cuando pasan los accidentes

Martha Gómez, usuaria.

La gente necesita más educación para saber por dónde cruzar las calles

Miguel Ángel López, chofer.

Lo mecánico influye en los accidentes; no le meten nada los patrones

Víctor González, chofer.

Los accidentes es por la gente que no se fija. La realidad está arriba del camión

Carlos Montoya, chofer.

LA VOZ DEL EXPERTO
Pensados con lógica aparte

Guillermo Sandoval y Adriana Olivares
(UdeG)

Ni el mobiliario urbano de Guadalajara ni la cultura social han logrado empatar con el esquema actual de transporte público. Bajo esa premisa se parte para conocer la situación que impera en la ciudad, y la razón por la que la cifra de decesos de un servicio público que sirve para facilitar los traslados ha marcado 445 accidentes mortales en la última década.

Expertos de la Universidad de Guadalajara (UdeG) coinciden en que la falla es compartida. Guillermo Sandoval Madrigal, por ejemplo, relata que la ciudad se pensó con una lógica distinta a la del modelo de camión que se utiliza. “No existe equipamiento en los parabuses; no existe un estacionamiento específico para que se estacionen. Por eso reciben pasaje en doble fila, lo que ya interrumpe el sistema de mobiliario urbano”.

En ese sentido coincide la académica y experta en temas de movilidad, Adriana Olivares González, quien afirma que los problemas del transporte “empatan” con una ciudad mal planificada, y que históricamente ha padecido por problemas de índole política, pues mientras la metropolización existe en la teoría, no ocurre en la práctica.

“Son diferentes autoridades las que están involucradas; por ejemplo, los municipios con los usos de suelo y, por otro lado, el transporte y la movilidad en la planificación estatal. Pero realmente no hay coordinación entre esas instancias”.

Aunque ambos coinciden en que la cifra de decesos es grave, Adriana expone que tampoco es “novedad” porque el gran peso del transporte público recae en los camiones, y poco en otros sistemas de transporte masivo.

Guadalajara es el municipio que más accidentes mortales ha registrado en la última década: 248 de los 445 contabilizados en Movilidad ocurrieron en la capital de Jalisco. Una situación “lógica” porque allí, explica la académica, se concentra la mayoría de las fuentes laborales.

El diseño propio de los camiones es otro obstáculo. De acuerdo con Guillermo Sandoval, la ubicación del tablero impide que su visión sea la mejor, pues les genera “puntos ciegos”.

Con eso en cuenta, considera, el chofer debe atender varios puntos al subir a su unidad: vigilar el abordaje y el descenso de cada pasajero, contabilizar dinero y dar cambio en caso de ser necesario, y además estar al pendiente del peatón y de los otros vehículos.

Para Adriana Olivares, aún resta mucho para alcanzar una calificación aprobatoria en este tema.

LA CIFRA


57 muertes provocadas sólo por 10 rutas en la metrópoli, de un total de 250, en el periodo 2009-2014

284 fallecimientos registrados entre 2009 y 2014 en Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá.

153 decesos registrados en Guadalajara en el mismo periodo. Es el municipio con más fallecimientos.

380 es la ruta con más muertes y accidentes en la ciudad. Circula por el Anillo Periférico.

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