1.12.14

La bicicleta, un vehículo hacia el cambio social

/ http://labicikleta.com
La bicicleta, una maquina tan noble que además de servirnos como un medio de transporte y de recreación, puede convertirse en una herramienta para generar un cambio social.
Hace unos días, durante el 7º Congreso Nacional de Ciclismo Urbano, tuve la oportunidad de charlar con Charlotte Fagan, Ellie Kaszniak y Casey Wollschlaeger, tres mujeres que utilizan la bicicleta como una herramienta para promover la equidad de genero, la integración, la participación y liderazgo en sus comunidades.

Charlotte Fagan

Charlotte FaganBikes Not Bombs, Boston
Charlotte es Coordinadora de Proyectos Internacionales en Bike Not Bombs, una organización que tienen como misión utilizar la bicicleta como un vehículo hacia un cambio social. La organización tiene diversos programas enfocados a los jóvenes, una tienda de bicicletas y además tienen socios internacionales a los que apoyan enviando contenedores de bicicletas y brindando apoyo técnico. Además Charlotte escribe el blog Woman On a Wheel en el que relata sus experiencias como ciclista urbana y su trabajo con diferentes culturas ciclistas alrededor del mundo.

Ellie Kaszniak

EllieProfileBike Works, Seattle
Ellie es Coordinadora de Programas en Bike Works, una organización sin fines de lucro que tiene la misión de construir comunidades sostenibles a través de la educación enfocada a niños y jóvenes y de la promoción de la bicicleta. Entre sus programas destaca el “Earn-A-Bike”. En éste los jóvenes aprenden a armar su propia bicicleta y durante el verano se organizan campamentos para que los niños salan en sus bicicletas no solo a explorar su comunidad, sino sus alrededores por varios días. Además tienen un taller de servicio completo y una tienda en la que venden y rentan bicicletas recicladas.

Casey Wollschlaeger

CaseyProfileThe Hub Bike Co-op, Grease Rag
Casey trabaja en una cooperativa que además de ofrecer servicio de taller completo y tienda de bicicletas cuenta con una sala DIY (Do It Yourself) en el que uno mismo puede ir y reparar, o aprender a reparar, su propia bicicleta. The Hub tiene un fuerte compromiso con la comunidad por lo que ofrecen una serie de cursos y provee de voluntarios en diversos eventos dentro de su comunidad.
Casey también es voluntaria en Grease Rag una organización con la misión de alentar y empoderar a mujeres, trans y femme a través de talleres, rodadas y otras actividades.

Charlotte, Casey y Ellie

¿Cómo se involucraron en el mundo de la bicicleta?

Ellie

Originaria de Tucson, siempre anduvo en bicicleta, pero hace 15 años se mudo a Seattle con su bicicleta como único medio de transporte. Al ser ésta una ciudad más grande, comenzó a recorrer mayores distancias y poco a poco tuvo que ir aprender a reparar su bicicleta. Como Ellie nos platicó, todo cambio en el 2003 durante un viaje que hizo al Reino Unido.
“¡Me gusta contar esta historia! Un punto en mi vida que cambió todo, fue un viaje a Escocia para participar en las manifestaciones durante un Encuentro de AG. Pensé, ¿por qué no vamos en bici? Organizamos una gira en bicicleta de Londres hasta el Encuentro en Escocia para participar de las manifestaciones. Durante este viaje me di cuenta de  la conexión que existe entre el activismo y la bicicleta. Me di cuenta cómo podemos usar la bicicleta como una herramienta para el cambio social”.
De regreso a su ciudad natal de Tucson Ellie decidió tomar unos cursos de mecánica en BICAS (Bicycle Inter Cmmunity Art & Salvage) . Durante el curso se enteró que estaban buscando a alguien que se integrara, aplicó y cuatro semanas después ya era parte del equipo.
“Durante mis tres años con BICAS aprendí no solamente de mecánica, también aprendí cómo trabajar dentro de la comunidad y con una población muy diversa”.
Algunos años después Ellie regreso en Seattle en donde trabajó en varias tiendas de bicicletas hasta que se enteró a través de unos amigos que Bike Works estaba buscando un nuevo integrante. Ya en Bike Works, después de un año de trabajar como mecánica le ofrecieron un nuevo puesto trabajando con los jóvenes. Hoy en día lleva dos años como Coordinadora de Proyectos de esta organización.
“Esta progresión ha sido muy importante para mi porque ya soy educadora. Estoy trabajando en el desarrollo de liderazgo en los jóvenes de mi comunidad. Nunca estudié eso en la universidad, pero la bici me ha dado esta oportunidad”.
Bike Works Seattle, Washington
Foto: cortesía de Bike Works

Casey

Para Casey todo comenzó un verano es su regreso a su ciudad natal de Fargo, Dakota del Norte. Casey y un grupo de amigos, que se habían conocido en otros grupos más bien orientados a la justicia social, comenzaron a salir a rodar y a platicar sobre iniciar algún taller o colectivo en su ciudad.
“Comenzamos a organizarnos para crear un colectivo con el objetivo principal de empoderar a la comunidad a través de la justicia social, un transporte confiable y de buena calidad y hacer las bicicletas más accesibles a todos en la comunidad. Así nació FM Bicycle Community Workshop. Iniciamos con becas y una donación de cerca de 150 bicicletas por parte del departamento de policía que habían sido recuperadas y que nadie reclamó”.
Durante los dos años que Casey formo parte de FM Bicycle Community Workshop se establecieron programas como el Earn-A-Bike y Día de Mujeres y Trans. Como parte de este colectivo Casey trabajó con migrantes provenientes de diferentes partes del mundo a través de una colaboración con la organización Lutheran Social Services y con Project Homeless Connect.
“Después de dos años con FM Bicycle Community Workshop me fui a Tucson por que me ofrecieron trabajo en BICAS. Primero trabaje como mecánica y después fui Coordinadora de Arte. Finalmente cinco años después decidí estar cerca de la familia y me mude a Minnesota en donde comencé a trabajar en The Hub y con Grease Rag”.
Taller de mecánica de bicis
Foto: cortesía BICAS

Charlotte

Charlotte nos platicó que ella comenzó a utilizar la bicicleta como medio de transporte hace 7 años. Durante el 2009 se fue a vivir a Quito, Ecuador en donde trabajo con la organización CiclóPolis. Además, durante su estancia en Quito también fundó Carishina en Bici, un colectivo de mujeres que utiliza la bicicleta como una herramienta de movilidad segura y divertida.
“Durante mi trabajo con CiclóPolis tuve mi primer interacción con Bikes Not bombes, ya que estuve encargada de solicitar un contenedor de bicicletas para la organización, a partir de ahí me mantuve enterada de su trabajo.
Cuando regresé a Estados Unidos obtuve la beca Watson Fellowship para viajar a 5 países y estudiar movimientos de mujeres ciclistas. Durante mi visita a estos países tuve la oportunidad de trabajar como voluntaria con algunos grupos que ya eran socios internacionales de Bikes Not Bombs. Un día me entere que se había abierto una oportunidad para trabajar con ellos y así fue como me uní al equipo”.
Charlotte Fagan Bikes Not Bombs
Foto: cortesía Bikes Not Bombs

¿Qué es lo más valioso que les ha dejado la bicicleta y su trabajo con ella?

Casey

“Algo muy valioso para mi son las relaciones creadas a través de la bicicleta y de las organizaciones alrededor de ella. El darte cuenta de que tan pequeño puede ser tu mundo cuando amplías esas relaciones a grupos que trabajan con la bicicleta en campos y con objetivos muy diversos.
La bici se puede usar para trabajar temas de justicia social, política, salud, medio ambiente, economía. Además puedes usarla para enseñar una gran variedad de cosas. Puedes empoderar, desarrollar confianza, enseñar mecánica, arte, geometría. Es posible platicar sobre las figuras con los niños pequeños y de física con los mayores. La bicicleta puede ser usada para entender el mundo en el que vivimos y entendernos los unos a los otros, se convierte en un eslabón que te conecta a los demás sin importar las diferencias que pudieran existir.
El trabajar con diferentes organizaciones me ha impulsado a vivir una vida que jamás me hubiera imaginado. Nunca imagine que sería mecánica de bicicletas y que la bici me reconectaría con el arte, que es lo que yo estudie.
No esperaba conocer tanta gente, tan increíble, de todos los rincones del mundo y que ahora son una inspiración para mi. La bicicleta me ha ayudado a entender la sociedad y el entorno en el que vivo. ¡Me siento muy afortunada de haber caído en este mundo”!
Chicas arreglando bicicleta
Foto: cortesía Grease Rag

Charlotte

“Yo siempre digo que una de las cosas de las que me siento más orgullosa es mi trabajo con el colectivo Carishina en Bici en Quito. El trabajar con ellas cambio todo el trayecto de mi vida. Estoy muy orgullosa con el trabajo que ellas hacen. Lo que más me gusta de mi trabajo y de usar la bici como una herramienta política y de relación con otras personas es ese momento en el que ves en los ojos de alguien y te das cuenta que algo ha cambiado para ellos”.
Carishinas en Bici tiene un programa que se llama Hadas Madrinas en Bici en el cual se arman parejas entre una ahijada, que quiere aprender a andar en bici o no tiene la seguridad de rodar sola y una madrina de su mismo barrio para que la apoye Las ahijadas salen con una nueva confianza de subirse a la bici. ¡Me encanta vivir ese momento en el que las ahijadas se sienten empoderadas! Las madrinas también se sienten bien ya que tienen algo que enseñar”.
Valoro mucho el ambiente que se crea. Se crea un espacio en el que se comparten conocimientos. A mi personalmente me ha servido bastante, no solamente en espacios ciclistas, sino que lo puedo aplicar en otras partes de mi vida. ¡Por eso sigo en esto del tema de la bici”!
Charlotte entregado contenedor con bicicletas
Foto: cortesía Bikes Not Bombs

Ellie

“Hay dos cosas que me inspiran principalmente. Primero el desarrollo de un sentido de comunidad, no únicamente entre ciclistas. En segundo lugar la transformación que puedes ver en una persona cuando comienza a andar en bicicleta.
Por ejemplo, en los campamentos que se organizan en Bike Works. Muchos de los chicos apenas comienzan a andar en bici, pero aun así realizamos un viaje durante tres semanas, cargando todo en la bicicleta y acampamos cada noche. Esto es una experiencia completamente nueva para ellos, al principio muchos de los chicos no saben cómo le van a hacer. ¿Cómo van a cocinar? ¿Dónde vamos a dormir? ¿Cómo no se van a bañar todos los días? Después de la primer semana se comienza a ver esa transformación que les digo. No es solamente una transformación para el resto del viaje, sino que es un cambio para toda la vida.
A través de los diferentes programas y campamentos los chicos aprenden a convivir y colaborar con otros jóvenes que normalmente no lo harían. Juntamos a niños con antecedentes bastante diversos y ellos aprenden juntos a construir una comunidad. Esta experiencia les da a los chicos la oportunidad de conectarse con su entorno, de viajar y de ser libres”.
Ellie hablando de bicicletas
Foto: cortesía Bike Works
Sin duda estas tres chicas son una inspiración para mi y su trabajo me parece fundamental. Ya lo dijo David Byrne: “ El día en que la mujer se suba a la bicicleta, el hombre la va a seguir”. ¡Y no sólo el hombre la va a seguir! Charlotte, Ellie y Casey coinciden en que hacen falta más mujeres trabajando en tiendas, talleres, organizaciones y grupos para que cada vez más mujeres se suban a la bici. ¡Mujeres sin ustedes no hay cambio!

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