9.2.15

Ahora la tendencia en el mundo es pensar las “calles completas”


La expresión comenzó a utilizarse en México la semana pasada luego de que se firmara una Carta de cooperación en el diseño e implementación de la estrategia de movilidad urbana sustentable
  • Medida. En Paraná el año pasado se decidió dividir las calles en dos manos. Foto UNO/Juan Ignacio Pereira
  • Ejemplo. Los peatones son los principales beneficiados, luego los ciclistas urbanos y el transporte público.
  • Medida. En Paraná el año pasado se decidió dividir las calles en dos manos. Foto UNO/Juan Ignacio Pereira
  • Ejemplo. Los peatones son los principales beneficiados, luego los ciclistas urbanos y el transporte público.

Juan Manuel Kunzi / De la Redacción de UNO
jkunzi@uno.com.ar

El mundo que se preocupa por la movilidad urbana sustentable comenzó a hablar de las “calles completas” y habrá que tener en cuenta esta definición porque es la solución para el desorden del trénsito que, por ejemplo, se vive en Paraná.

Hay que dejar de pensar en ciclovías o en carriles especiales para peatones, automóviles o el transporte urbano. Todos tienen que convivir en una misma arteria y de la única manera en que se logra es con un orden de prioridades.

El 27 de enero, en la ciudad de México se firmó una Carta de Intención de cooperación en materia de diseño e implementación de la estrategia de movilidad urbana sustentable entre el gobierno del país del norte y los representantes de los Países Bajos.


En el marco de la jornada que se dedicó para pensar el tránsito en las ciudades del siglo XXI, se realizó un “Taller Transversal de Calles Completas para una Ciudad Humana”.

La definición es muy interesante porque se plantea que “la movilidad urbana sustentable es un reto global que implica un proceso de reestructuración de calles, mejoras en las unidades públicas, y un cambio en la cultura de la movilidad urbana de las personas”. En el taller se destacó que como acciones estratégicas se debe tener en cuenta la política holandesa que incluye “la innovación tecnológica para mejorar el transporte público, dar mantenimiento a las carreteras, ampliar la infraestructura y reducir el uso del automóvil mediante la utilización otros medios de transporte”.

En ConnectCities: Red por la Movilidad Amable que tiene su sede en México explican que: “Una calle completa ofrece la mayor cantidad de opciones de movilidad para los ciudadanos. Están diseñadas para conectar personas y lugares con la mayor eficiencia, seguridad y conveniencia, promoviendo la movilidad no motorizada y el uso del transporte público”.
Realidad

En Paraná se sabe que en materia de tránsito se avanzó muy poco. El año pasado la Municipalidad logró a fuerza de controles que los motociclistas circularan con cascos y luces. Ahora, lejos quedó de resolver los problemas de movilidad urbana. Los colectivos tardan en pasar y ayer por ejemplo, en un día feriado y con lluvia, conseguir transporte privado se hizo prácticamente imposible. La situación se repite, sobre todo los días no laborables y en el receso escolar cuando parece que las empresas que prestan el servicio también se tomaron vacaciones. Es más, al contrario de lo que sucede en los países más avanzados, parece que se incentiva el uso del automóvil particular.

Mientras tanto se repiten los accidentes de tránsito, la contaminación ambiental y sonora siguen en aumento y lejos están (los actores principales) de presentar algunas propuestas. Hace un tiempo que se viene repitiendo una idea que invita a la reflexión: “La movilidad urbana sostenible es la meta para crear ciudades económica y socialmente más equitativas”. Ahora habrá que esperar por los nuevos proyectos.
La web
* En www.smartgrowthamerica.org explican en español la importancia de las calles completas: “Son calles para todos. Están diseñadas y operadas para permitir el acceso seguro a los usuarios. Peatones, ciclistas, conductores y usuarios de transporte público. Para las personas de todas las edades y habilidades es más fácil moverse, cruzar, caminar a los negocios o ir en bicicleta al trabajo. Permiten que los colectivos lleguen a tiempo y (en el caso que funcionen) que la gente camine hacia y desde la estación de tren”. En cambio las calles incompletas – las que son diseñadas solamente pensando en los autos – limitan las opciones de trasladarse como caminar, andar en bicicleta y tomar transporte público.

No hay comentarios.: