18.3.15

15 consejos para rodar seguro bajo la lluvia


por Addi Gutiérrez

No te detengas por la lluvia y sigue transportándote en bicicleta. Aquí algunos consejos que pueden servirte para tal travesía.


Más allá de las precauciones primarias que ya sabes debes tener al pedalear por la ciudad, más allá incluso de decidir usar casco o no, hay ciertas medidas que se vuelven necesarias principalemnte en esta época de lluvias: el pavimento se hace resbaloso, los automovilistas pierden visibilidad, el frío hace que nuestros sentidos no respondan tan rápido y la ergonomía no es tal como cuando tenemos un clima óptimo para transportarnos.

Prepárate:

(cc) Francis Bourgouin / Flickr (cc) Francis Bourgouin / Flickr
  • Luces. No se te ocurra salir con la bicicleta sin luces, ya sea de día o de noche, mientras llueve estos accesorios son en verdad importantes para tu visibilidad y la de los automovilistas que se encuentran contigo. Hay de todo tipo de luces, algunas tan fantásticas como ésta que proyecta una silueta en el piso o ésta con una cámara integrada.
  • Vestimenta adecuada. Dependiendo de la intensidad de la lluvia elige las prendas que más te convengan. Si es una lluvia ligera, con una chamarra gruesa bastará, pero si es una lluvia fuerte te aconsejo que consigas un impermeable de plástico, no desechable, para que pueda serte útil en otras ocasiones.
  • Ropa visible. Con el impermeable fluorescente puede ser suficiente, pero también puedes llevar ropa de un color capaz de ser visible a distancias largas. En un futuro, estas pulseras luminosas podrían servirte.
  • Un cambio de ropa en la mochila. Si quieres evitar enfermedades respiratorias, cámbiate cuando llegues a tu destino. Pon un cambio de ropa perfectamente doblado y seco dentro de una bolsa de plástico que quepa en tu mochila o bolsa donde llevas tus cosas del trabajo o escuela. Esto puede servirte también cuando hace mucho calor y sudas.
  • Calzado adecuado. Es recomendable usar tenis de piel o botas de plástico, para que tus pies vayan secos en medida de lo posible. Pero utiliza lo que más te guste y con lo que te sientas más seguro.
  • La presión en las llantas. Este punto es muy importante, pues muchas veces la bici se patina con el piso mojado. A menor presión tienes una mayor deformación y esto causa una mayor área de contacto y agarre con el terreno. Pero cuidado, no bajes demasiado la presión pues rodar una llanta con muy poca presión la puede dañar y hay más probabilidades de sufrir una ponchadura.
  • Salpicaderas. Si no quieres llegar con la espalda sucia, es mejor que le coloques salpicaderas a tu bici. Pero si no quieres comprarlas no hay problema, puedes colocar un pedazo de cartón en la parte trasera del asiento, funciona de la misma manera, solo no es tan cómodo.
  • Lentes. Son importantes pues cuando vas contra el sentido de la lluvia es muy difícil mantener la vista hacia adelante. Pero esto también depende de gustos. Pues hay personas que no pueden conducir con lentes puestos.

En el trayecto

(cc) Steven Vacher / Flickr (cc) Steven Vacher / Flickr
  • No uses paraguas. Pareces una recomendación algo tonta, pero he visto a personas con el paraguas abierto mientras pedalean. Imagina qué puede pasar cuando una ráfaga de aire jala a dicho objeto. Usa ambas manos para agarrar el manubrio.
  • Frena con cuidado. Tienes que mantener tu distancia, pues muchas veces los autos que van adelante de ti frenan de repente y esto no te da oportunidad a ti de frenar, lo cual puede ocasionar que te impactes contra ellos.
  • No pises los charcos. Aunque parezca una simple acumulación de agua divertida de encontrar, nunca se sabe qué hay debajo del agua y puedes encontrar un bache que dañe tus llantas.
  • No esquives los charcos. Por muy paradójico que parezca, no los pises pero tampoco los esquives. Este consejo me lo dio un amigo, pues muchas veces los automovilistas vienen a una velocidad bastante alta y no pueden frenar. Al intentar esquivar un charco puedes ocasionar que te atropellen o golpeen. La mejor opción es que vayas despacio para poder pasarlos o rodearlos con cuidado.
  • Manchas de colores en el piso. No, no son arcoiris. Con las primeras lluvias el aceite de los automóviles impregnado en el pavimento empieza a formar trampas multicolor. Como puedes imaginar, son muy resbalosas, así que no intentes frenar ni dar vuelta sobre ellas. (Otra cosa, la pintura con que hacen las cebras peatonales también puede disolverse y estar resbalosa).
  • Indica tus vueltas. Esto es muy importante, pues la lluvia contiene una sustancia que al contacto con los automovilistas estos liberan un tipo de frenesí que les impide pensar correctamente (estoy bromeando, aunque sí se comportan un poco peor que cuando hay sol). Así que indica el sentido que tomarás y da las vueltas con la inclinación y velocidad adecuadas.

Mantenimiento

(cc) Nick Lobnitz / Flickr (cc) Nick Lobnitz / Flickr
  • Una cadena limpia es una cadena feliz. En la cadena de tu bici se quedan residuos. Con el movimiento normal de la cadena, estas partículas aumentan el desgaste tanto de la cadena como de los platos y sprocket de la bicicleta. Asegúrate de que esté bien limpia.
No es necesario que cambies de llantas, pedales o bicicleta, pues la finalidad no es gastar más, sino ir seguro con los recursos que tienes. Así que no tengas miedo, la calle también es tuya. Solo hazlo con cuidado y evita jugar mientras vas en la bici bajo la lluvia. Si tienes algún otro tip que pueda servir a los lectores, compártelo con nosotros.

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