26.5.15

Kilómetros de diversión


CRECE. El Ayuntamiento prevé extender la vía hacia el sur de la ciudad, en la zona de Polanco (Foto: Alfonso Hernández)
Natalia, ataviada con su uniforme verde de ciclismo, recorre los 28.2 kilómetros de la Vía RecreActiva como parte de su entrenamiento. Tiene 7 años y la bici es su pasión.
“Ella ya ha competido”, alcanza a gritar su Damián, su padre, al tiempo que inicia el pedaleo para alcanzar a su pequeña.
A unos metros de ellos, José anuncia su paso. Su pedalear es más lento y pareciera que se mueve al ritmo de la salsa que se escucha por la bocina que sujetó al manubrio de su bicicleta.

“Con música, todo es mejor”, afirma, “la gente voltea y cuando traigo una canción que les gusta, hasta cantan o bailan”.
En su memoria USB trae de todo: salsa, cumbias, banda, norteño, pop, bachata y todas las rolas de moda.
De pronto, en su camino, se encuentra a un competidor; es otro vehículo adaptado, éste con mayor potencia.
Por momentos, Ricardo Arjona opaca a la Banda MS que suena en la bocina de José. A él no le importa y sigue su camino, pues le quedan 50 minutos para llegar a Tetlán antes de que los carros vuelvan a apoderarse de la avenida Javier Mina.
Tanto Natalia como José rebasan, a la altura de la calle Maestranza, a una pareja que no se percata que los prestadores de servicio social han bajado la cinta amarilla que controla el tráfico, pues está sumida en un beso.
Hasta que pasa un grupo de jóvenes que, sin dudarlo, les corta la inspiración.
“¡Échenles agua!”, grita uno de los jóvenes a su paso, provocando que la pareja se separe de inmediato y avance, perdiéndose entre los asistentes.
La Vía RecreActiva nació hace 10 años y en este tiempo se ha convertido en el lugar favorito de esparcimiento de familias enteras, incluyendo mascotas.
Jack, un gran danés negro, tiene apenas 6 meses y, para que se acostumbre a caminar y a hacer ejercicio, sus dueños lo llevaron al Camellón del Compañero Fiel, en Chapultepec.
“Ya se cansó, todavía está chico, hay que esperar un rato y a seguir”, dice Armando, dueño de Jack, que está echado debajo del puente vehicular de Javier Mina y La Calzada, tomando agua y refrescándose.
A lo largo de su historia, la vía ha incluido trayectos e incluso traspasado fronteras, pues ya se une a Tlaquepaque y Zapopan.
El Parque Revolución también ha sido un punto de encuentro donde chicos y grandes encuentran una actividad para hacer: pintar cerámica, aprender a reciclar y hasta clases de hula-hula, zumba, yoga y otros.
El paseo ciclista dominical no sólo lo disfrutan los tapatíos, sino también turistas que disfrutan en patines, patineta o incluso a pie del recorrido.
“Ojalá todas las ciudades lo hagan, es una manera de fomentar el deporte y la convivencia familiar”, expresa Claudia Villagómez, quien está de visita en Guadalajara junto con su familia. Viven en Aguascalientes.
Pese a su antigüedad y a que la mayoría de los automovilistas está acostumbrada a no usar los domingos de las 8 a las 14 horas avenidas como Javier Mina, Juárez, Vallarta, Artesanos, Chapultepec, entre otras, hay todavía algunos despistados.
El conductor de un Tsuru verde, apenas ve el siga del semáforo, intenta dar vuelta en Juárez, sin importar las vallas que impiden el tránsito vehicular.
“¡Ay, no la vi!”, afirma el chofer, quien mete el freno a fondo para después echarse en reversa.
Faltan 5 minutos para las 14 horas. Los guardianes de la vía empiezan a retirar las cintas amarillas y las vallas.
“Ya hay que retirarse, ya van a pasar los carros”, les recomiendan.
A las 14 horas en punto la diversión termina y los autos vuelven a tomar las calles. Jack se ha recuperado y regresado a casa, listo para volver a salir dentro de una semana y continuar con su entrenamiento.


En cifras:

28.2 KILÓMETROS de recorrido en Guadalajara
215 MIL 446 USUARIOS es el récord de asistencia, registrado en febrero de este año
1.8 KILÓMETROS fue la última extensión que se hizo, en 2013, para conectarla con Santa Cecilia

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