14.6.15

Ciudad sustentable necesita 400% más áreas verdes




El plan de la región, cuya publicación ha sido vetada por dos gobiernos estatales, establece una red de áreas naturales protegidas y la preservación de sitios agrícolas contiguos a la metrópoli.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. 
http://www.agustindelcastillo.com/


La gran región urbana de Guadalajara, integrada por 17 municipios, tiene 2,317 hectáreas de espacios verdes públicos, si bien no todos están consolidados como parques: Para llegar a ese gran total se debe incluir la superficie en breña de la barranca de Huentitán que es propiedad municipal, el bosque periurbano de El Centinela o la superficie pública que rodea a la presa El Ahogado.

Si se plantea consolidar esos espacios, de todos modos no se resuelve el problema del déficit, pero crecería en casi 120 por ciento el terreno al cual los ciudadanos de la metrópoli pueden tener acceso.

Pero las estrategias planteadas por el Plan de la Región Metropolitana de Guadalajara, a cuya publicación se han negado los gobiernos de Emilio González Márquez y de Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, significan un crecimiento más sustancial: Aparte, otras 2,991 ha de espacios verdes serían incorporadas a más tardar al año 2030, lo que podría llevar este uso de suelo a más de cinco mil ha, en una zona urbana habitada para entonces por poco más de 6.2 millones de personas, lo que acercará a diez metros cuadrados por habitante la relación, cuatro tantos el actual promedio.

El sistema de evaluación de metas que establece dicho plan, plantea que un observatorio regional, el Consejo Regional de Desarrollo Urbano, la propia secretaría responsable de desarrollo urbano (antes, la Sedeur, hoy, la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial) y un eficiente sistema de indicadores públicos midan de forma constante la evolución de este y otros temas de los abordados en el plan.

¿Qué tipo de indicadores? En el objetivo para áreas naturales, “preservar, proteger y restaurar los espacios naturales de la región metropolitana”, se establecen dos metas: Decretar la barranca del río Santiago y la sierra del Madroño –esta última incluye a Cerro Viejo y ha sido incorporada al sistema de áreas protegidas de modo parcial-. Para medio rural, establece “conservar áreas de alta productividad agrícola”, y al 2030, que 20 por ciento de la superficie de la región mantenga esa vocación -en 2010 sólo era 16.8 por ciento de la superficie-. En cuanto a saneamiento, que la totalidad de las aguas residuales sean tratadas. En residuos sólidos, que los habitantes de la región pasen de 1.1 kilogramos diarios de basura, a 0.75 kg. En cuanto a contaminación del aire, que no se rebase ningún día el promedio tope de 100 puntos del índice metropolitano (Imeca).

En materia de ordenamiento territorial, se debe revertir la tendencia a la dispersión urbana, con la compactación de la ciudad que tendría tres mil ha de espacios “vacíos” que deben reducirse a la mitad. Una densidad de población aceptable es de 80 habitantes por ha contra 60 de la actualidad. Se debe desalentar la especulación inmobiliaria con la generación de dos mil ha de reservas territoriales estatales y municipales; otro objetivo busca establecer diez unidades urbanas autosuficientes que permitan una movilidad, y el tema de las áreas verdes, que deben multiplicarse por cuatro en ese periodo.

Los grandes intereses

El consultor Francisco Pérez Arellano coordinó los trabajos del plan hasta ahora fallido. En entrevista con MILENIO JALISCO, analiza las discusiones y tendencias en el tema que actualmente se enfrentan.

No es la primera vez que se bloquea un plan. El experto, quien fue funcionario público en la Administración 1995-2001, señala que la actualización que ese entonces se hizo del Plan de la zona conurbada de Guadalajara enfrentó los intereses creados.

“Nos pusieron piedras en el camino, a mí me da la impresión, sin tener elementos para asegurarlo, que los fuertes intereses inmobiliarios para urbanizar los valles agrícolas de Tesistán y Toluquilla intervinieron ahí y mecieron la cuna; no se pudo, en aquel entonces todavía estaba en transición la modalidad de que el gobierno del estado tenia algo que autorizar en materia de nuevos fraccionamientos, pero entraron en vigor las modificaciones al artículo 115 constitucional”, lo que desató de forma extrema la expansión urbana.

“A partir del año 2000 se les abrió la llave; primero a Zapopan, luego a Tlajomulco, y sucedió lo que todo mundo puede ver, un desparramamiento completamente negativo para la ciudad”, añade.

Al consultor le encargaron posteriormente un estudio prospectivo sobre la ciudad. “Dimos con el dato sorpresivo de que las tendencias poblacionales no eran tan altas y que las zonas vacías al interior de la ciudad podían albergar ese crecimiento […] cabía simplemente llenando los huecos, y yo alerté a la Sedeur al respecto, y las áreas técnicas lo entendieron bien, pero al parecer, ya en los niveles mas altos del gobierno estatal, por las razones que sean, quizás más políticas que jurídicas, prefirieron  no intervenir en asuntos que eran ya de la total incumbencia de los ayuntamientos”.

La tercera ocasión fue precisamente el plan intermunicipal que luego creció a regional.

“La Sedeur, viendo los datos cada vez más alarmantes de los estudios que se venían haciendo a mayor profundidad, nos encargo expandir el área de a los 17 municipios de lo que llamamos región metropolitana, es decir, no sólo en el flanco de la ciudad, pues era evidente que la presión inmobiliaria estaba ya brincando a Acatlán de Juárez, Tala, El Arenal, Jocotepec, Zapotlanejo […] creo que es el estudio más a fondo que se ha hecho, pero evidentemente no prosperó”.

Mercado y redensificación

De este modo, “ya vemos lo que ha venido pasando en materia de planeación, que por muchos esfuerzos técnicos que se hayan hecho, las  fuerzas del mercado y el sistema político no han permitido que se utilicen, ya vimos que el modelo de dispersión urbana que ha seguido al ciudad no es eficiente, pero es un modelo que prevalece en todo el mundo porque venimos de una época de neoliberalismo en que las fuerzas del mercado son las que han regido el modelo de aprovechamiento del territorio en el planeta, y en ese sentido podemos decir que Guadalajara va a la vanguardia del desarrollo mundial”, ironiza Pérez Arellano.

Por eso la propia ONU ha recomendado ciudades compactas.

“Lo recomendable para Guadalajara es una ciudad compacta, no necesariamente densificar; sin embargo el gobierno nacional a partir de estas reflexiones que se han hecho, lanzó el Programa Nacional de Desarrollo Urbano y Vivienda, que pugna por una ciudad densa, que como teoría o concepto es bueno, porque revierte la ciudad dispersa, sin embargo parece que pasa algo similar a lo que había ocurrido con la dispersión urbana con estos nuevos modelos; si en la época de la dispersión, el gobierno de la república pidió y rogó a los desarrolladores que hicieran muchas casas, les dio facilidades y créditos, no les dijo en dónde hacerlas y cómo hacerlas, por lo tanto hicieron su agosto comprando terrenos baratos, justo donde los planes decían que no se podía construir […] ahora el mandato es densificar, sin decir ni cómo ni en dónde, es igual de malo, es como traer el cáncer que esta allá afuera para ponerlo adentro”.

Es decir, “me da la impresión de que están abriendo la llave para que los desarrolladores hagan edificios altos en donde sea, lo cual me parece tan grave como la dispersión urbana; no hay ni creo que haya pronto un plan metropolitano de a de veras, realmente aprobado y que se siga de forma obligatoria, y esa es una carencia de la que se podrían aprovechar de nuevo”, puntualiza

Discuten ordenamientos ecológicos del territorio

La Semadet creó la dirección general de Ordenamiento Territorial en busca de realizar diagnósticos del territorio y estrategias que permitan un mejor ordenamiento, dijo ayer la titular de la dependencia, Magdalena Ruiz Mejía.

 Al inaugurar el Foro de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial en el Centro Universitario de los Altos de la Universidad de Guadalajara (CUAltos), en Tepatitlán, sostuvo: “El compromiso de nuestra parte sería que todo lo que surja de este foro, todos los conocimientos aplicarlos para que Jalisco sea uno de los estados con mejor ordenamiento territorial regional y estatal”.

Participaron expertos como Roberto Eibenschutz Hartman, de la Universidad Metropolitana (UAM) Xochimilco, César Chávez Ortiz de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales federal, y Julio García Coll, director general de Vinculación Metropolitana de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu)

La rectora del Centro Universitarios de Los Altos de la UdeG, Leticia Leal Moya, destacó: “Hemos organizado este foro como un espacio privilegiado para el análisis y discusión de las ideas en torno al diseño e implementación de los programas de territorial, así como al desarrollo de estrategias para la integración, técnica y política, de instrumentos medioambientales y su evaluación integral”, apuntó.

      

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