27.7.15

Las grandes obras viales no mejoran el tráfico


Todo queda en meras pretensiones
Se requieren medidas de fondo para combatir el caos vial que se genera sobre todo en horas pico en zonas como Lázaro Cárdenas y carretera a Chapala, donde ni siquiera las megainversiones en infraestructura han servido para resolver el problema de la circulación vial 
Por Francisco Andalón López/pagina24Jalisco
Lo que parecía ser un sueño, que mejoraría la circulación de todo tipo de vehículos en la carretera a Chapala, en El Álamo, fue el proyecto de la vuelta a la izquierda, que costó 120 millones de pesos y se inauguró en la administración de Emilio González Márquez/Fotos: Francisco Andalón López
Lo que parecía ser un sueño, que mejoraría la circulación de todo tipo de vehículos en la carretera a Chapala, en El Álamo, fue el proyecto de la vuelta a la izquierda, que costó 120 millones de pesos y se inauguró en la administración de Emilio González Márquez/Fotos: Francisco Andalón López
Contadas son las obras que han generado verdaderas soluciones viales y la mayoría se han quedado en meras pretensiones. Uno de estos claros ejemplos es la llamada vuelta a la izquierda en El Álamo, en el entronque de la carretera a Chapala y Lázaro Cárdenas, realizado desde la administración estatal pasada por Emilio González Márquez.

A diario y en horas pico, los automovilistas que transitan por este punto padecen un viacrucis, sin que de nada haya servido este puente elevado que lleva de la carretera a Chapala hacia Lázaro Cárdenas, y que tuvo con un costo de 120 millones de pesos y que empezó a funcionar en el primer trimestre de 2011, con el objetivo de reducir la incidencia de accidentes, disminuir la contaminación y agilizar el tránsito en el oriente de la ciudad, algo que hasta el momento no se ha cumplido y menos, durante las horas pico.
Ante este tráfico que se vuelve parte de la cotidianeidad, los automovilistas narran el tiempo que han perdido, tal como señaló Juan Martín Curiel. “Pues imagínate, para pasar este pedacito hacemos como 20 minutos, en lo que se hacía antes como tres o cuatro minutos”.
“Pues es realmente complicada porque ahí se hace un cuello de botella pues bastante grande, y pues son varios carriles los que llegan ingresando y pues todos se juntan en uno solo”, según Enrique Briones, quien a diario pasa por este punto.
En horas pico, mucha gente proveniente de la autopista a Zapotlanejo o de avenida Revolución, llega hasta donde están las boyas y a la menor oportunidad se desplazan hacia el siguiente carril para poder circular, lo que genera un cuello de botella
En horas pico, mucha gente proveniente de la autopista a Zapotlanejo o de avenida Revolución, llega hasta donde están las boyas y a la menor oportunidad se desplazan hacia el siguiente carril para poder circular, lo que genera un cuello de botella
Esta vuelta a la izquierda consta de una estructura elevada de ocho metros de altura con una extensión de 1.3 kilómetros, que comienza a partir del ingreso al nodo Revolución, sobre la carretera a Chapala y conecta con Lázaro Cárdenas a través de dos carriles de circulación que miden 3.5 metros cada uno.
Según el proyecto original, se pretendía incrementar la velocidad de tránsito en este punto de 41.44 kilómetros por hora a 62.64 kilómetros, y pasar de una demora 58.85 segundos a 16.16 segundos, pero esto es algo que quedó como un sueño.
En gran medida, esto tiene que ver porque, sobre los carriles centrales de Lázaro Cárdenas, de tres carriles, se reduce la circulación a dos, por la instalación de boyas para que quienes vienen del puente elevado puedan acceder sin complicaciones.
Aunque en horas pico, mucha gente proveniente de la autopista a Zapotlanejo o de avenida Revolución, lo que hace es llegar hasta donde están las boyas y a la menor oportunidad se desplazan hacia el siguiente carril para poder circular, por lo que se genera un cuello de botella.
La obra, inaugurada en el primer trimestre de 2011, no ha cambiado para bien la situación de los conductores, sino todo lo contrario: el tiempo que demoran en cruzar este punto es mayor al que les tomaba antes de las obras
La obra, inaugurada en el primer trimestre de 2011, no ha cambiado para bien la situación de los conductores, sino todo lo contrario: el tiempo que demoran en cruzar este punto es mayor al que les tomaba antes de las obras
Otra situación que complica la vialidad, es la circulación de vehículos de carga. Al transitar sobre carretera a Chapala para poder acceder hacia Lázaro Cárdenas, utilizan el trébol que se ubica sobre los carriles laterales, pero al llegar a esta arteria, caen sobre los carriles centrales y tienen que pasar hasta el otro extremo para poder circular como lo establece el reglamento de movilidad, por los carriles laterales. Pero esta simple acción provoca un tremendo caos vial y una pérdida de tiempo considerable.
“Pues últimamente (tardo) 15 minutos y ni medio kilómetro es”, consideró Milton Ramón, un operador de transporte de carga.
“No, pues muy feo, ahí, porque no dejan pasar pues, ocupamos ahí algo que, no sé, hubo una vialidad, porque está muy tenso el tráfico ahí, se avienta uno hasta 20 minutos”, señaló Roberto Macías, otro transportista de carga.
En el caso opuesto, para quienes vienen sobre Lázaro Cárdenas y pretenden tomar la carretera a Chapala en dirección hacia el aeropuerto, si transitan sobre los carriles centrales, tienen que salir a la lateral y tomar la extrema derecha para salir hacia la carretera, complicando la circulación.
Para evitar esto, una de las ideas que tuvo el entonces gobernador Emilio González Márquez, fue el habilitar el puente elevado de doble circulación, pero al ponerlo a prueba un solo día, se registró un accidente que lo hizo desistir de esta intención.
Lo que también se dijo, fue que se habilitaría en el sentido opuesto según el tráfico que hubiera, pero hasta el momento la vuelta se ha mantenido a la izquierda, sin que exista algún plan para llevar a cabo estas medidas.

No hay comentarios.: