12.11.15

¿Quién gana con los pasos a desnivel?

Diego Petersen diego.petersen@informador.com.mx

Algunas organizaciones ciudadanas comenzaron ya a reclamarle a Pablo Lemus, y con razón, que, contrario a las promesas que hizo en campaña, las primeras obras que ha anunciado son todas pasos a desnivel: uno sobre la carretera a Tesistán y dos más sobre avenida Aviación. Por otro lado, el ya célebre diputado Jorge Arana ocurrió emitir su opinión sobre el tema de movilidad y su propuesta fue nada menos que (¡oye esto! diría Tres Patines) construir un segundo piso en Lázaro Cárdenas, pues los autos ya no caben es esa supuesta vía rápida. Estos dos ejemplos, de políticos en principio tan disímbolos, son una clara nuestra de que la cultura del automóvil y el paso a desnivel están metidos hasta la medula de nuestra clase política y de los intereses que la rodean. 
 
La pregunta que tenemos que hacernos es quién gana con un paso a desnivel o un imaginario segundo piso como el que hizo el Peje en la Ciudad de México; a quién le sirve esta infraestructura. La respuesta inmediata, y a la que suelen recurrir los políticos es que sirve a las comunidades que viven en los alrededores que va a ahorrar tiempo y que van a llegar antes a sus casas para convivir con sus familias (o pelearse el vecino(a), reclamarle a la mujer o marido, regañar a los hijos). Esto, que  puede ser cierto los primeros dos o tres años, en el mediano es demagogia pura. Y para muestra ahí está López Mateos cuyos tiempos de recorrido, digamos de Santa Anita a la Glorieta Colón no sólo no han mejorado, empeoraron sustancialmente. 

La razón en muy sencilla: un paso a desnivel o un viaducto elevado, lo hemos comentado antes, es la forma más rápida de llegar al siguiente embotellamiento. Pero, su efecto perverso es que en automático genera la expansión de la ciudad. A mediano y largo plazo los únicos que ganan con la construcción de pasos a desnivel son los intereses inmobiliarios que “conectan” (así entre comillas) con “vías rápidas” (otras comillotas) los terrenos lejanos a desarrollar con la ciudad. 

El paso a desnivel para evitar la vía de tren puede tener sentido, pero la solución al conflicto de Santa Margarita y Aviación, las autoridades lo saben perfectamente, no es un paso a desnivel sino abrir los cotos que hay en la zona, no sólo Valle Real sino todos los de alrededor. El paso a desnivel lo único que provocará es una mayor urbanización en la zona de la avenida Ramón Corona (la prolongación de Santa Margarita) y en cinco años, podemos apostar, el problema vial será igual o peor.  Ejecutar la gran idea del diputado Arana (que por suerte nadie está secundando) lo único que provocaría sería la expansión de la ciudad hacia Tonalá y Zapotlanejo, beneficiando a los desarrolladores de esa zona. 

Ese dinero invertido en transporte público, banquetas, ciclovías o incluso en mejorar otras calles, produciría mucho mejor resultado a largo plazo, pero es una visión que parece no terminar de aterrizar ni en los alcaldes jóvenes que hoy tienen la oportunidad de reelegirse, como Pablo Lemus, ni en los que piensan quedarse en la política toda la vida, brincando de puesto en puesto, como Jorge Arana.

No hay comentarios.:

#NiUnaMás E2. Don Gus !Completos¡