9.12.15

Si no le gusta bájese...'


A contrarreloj. Alejandra García recorre media ciudad a diario y reprueba el servicio. EL INFORMADOR / F. Atilano
El informador
  • Usuarios descalifican el servicio de transporte público y el maltrato de los choferes
  • Empresarios, choferes, activistas y autoridades coinciden en que prevalecen rezagos en el camino hacia un sistema integrado y eficiente
GUADALAJARA, JALISCO (09/DIC/2015).- “Si no le gusta bájese”, le dicen usualmente los choferes de transporte público a Socorro Macías, quien tiene que soportarlos más de lo común porque a diario toma seis o siete veces el camión para trasladarse.   

Socorro ya es una adulta mayor y debe asistir casi a diario al Centro Médico de Occidente desde Tlaquepaque, “para todo agarro camión porque no tengo vehículo. Pero hay algunos que están fatales a pesar que dizque los certificaron y pueden cobrar siete pesos. Hay unos que sí están malitos”.

Debe tolerar la alta velocidad a la cual conducen los choferes y las “guerras” por el pasaje que tienen entre sus compañeros, “es incómodo y da inseguridad. Lo bueno es que no me he accidentado, pero sí me han tocado choferes que corren mucho, no sé qué prisa tengan”.

A diario Socorro gasta 50 pesos, que podrían servirle para prepararse dos comidas, pero reconoce que tanto la comida como el traslado son indispensables.

Añade que el incremento casi generalizado de siete pesos en la mayoría de las rutas le parece caro: “Afecta a la economía tomar muchos camiones”.

Por su parte, debería ser de valor curricular los malabares que Alejandra García hace con su dinero para pagar diariamente seis camiones, como mínimo. Estudia administración en el núcleo universitario de Los Belenes, trabaja en la Gran Plaza y vive cerca de La Normal, por lo que es completamente necesario usar frecuentemente el transporte público.

Sólo en contadas ocasiones puede pagar con transvales y para comprarlos gasta 21 pesos diariamente, pero cuando no los tiene el pago se duplica: “Me cuesta trabajo el gasto y la fila que hago para subir a los camiones o usar el tren”.

Acepta que el servicio del Tren Eléctrico y Sitren es bueno, pero el “sufrimiento” se da cuando debe ir al CUCEA y toma la Ruta 380: “Es una de las rutas que, en la cuestión del gasto, es un poco más difícil de tomar”, ya que el servicio no le satisface y es una de las rutas ya verificadas que puede cobrar siete pesos.

Por todo ese gasto, Alejandra sacrifica gastos en comida o “chiquitos”, como ir al cine, ya que la prioridad es el camión.

SISTEMA AÚN DEFICIENTE

A dos años de nueva ley, todos aceptan rezagos

A dos años de que entrara en vigor en Jalisco la Ley de Movilidad para el nuevo modelo de transporte, empresarios, choferes, activistas y autoridades coinciden en que prevalecen rezagos en el camino hacia un sistema integrado y eficiente.

En un debate organizado por EL INFORMADOR, Mario Córdova España, director del Instituto de Movilidad y Transporte del Estado, y Alberto Galarza Villaseñor, titular del Observatorio Ciudadano de Movilidad, se manifestaron por una estrategia que incentive la transición hacia el nuevo modelo de transporte y que impulse la reestructuración de las rutas.

“Requerimos salir de ese círculo vicioso y generar la transformación, el reordenamiento de rutas empresas… Tenemos que encontrar un instrumento e incentivos para que los transportistas acepten esto porque hay muchos que quieren seguir con la misma forma de operación”, consideró Córdova España, para quien la meta es un sistema integrado de transporte que funcione a partir de una tarifa indexada y un solo boleto.

Galarza Villaseñor estimó que la ruta-empresa es el primer paso para el nuevo modelo. Señala que “hace falta mejorar las condiciones laborales de los choferes, mejorar su esquema de cobro y no simularlo, como lo hacen muchas rutas, que el conductor tenga todos los derechos para dar un buen servicio”. Entre los pendientes recuerda el sistema de prepago.

Insistió en que el Estado debe retirar las concesiones y permisos a los que no quieran cambiar, en lugar de castigarlos con una tarifa.

Los transportistas también coinciden en la responsabilidad del Estado para la aplicación de la ley. “El Gobierno debe impulsar y obligar a que Jalisco tenga un Estado de Derecho que se cumpla. Si la ley se cumpliera estaríamos en otro punto”, respondió Hugo Higareda, representante de la Alianza de Camioneros.

Para el líder camionero también se debe trabajar en la creación del modelo ruta-empresa y pide reconocer el difícil trabajo del conductor. Por otra parte, señala que a dos años de la aplicación de la legislación de movilidad sí existen cambios, sobre todo en el equipamiento tecnológico de las unidades verificadas y la capacitación de conductores.

Ricardo Aguayo Andrade, representante de los choferes de la Ruta 380, opinó que, si se quiere mejorar la calidad del servicio, se debe emprender el reordenamiento de las rutas: “Tenemos años pidiendo una reestructura real de las rutas y que se meta la tarjeta de prepago. Con eso evitaríamos muchos accidentes y asaltos”.

El problema, subrayó, es que la reestructuración ha sido simulada y existen muchos permisionarios que no han querido apegarse a la ley.

Alma Chávez, presidenta de la Asociación Víctimas de Violencia Vial, coincidió con el líder de transportistas y exigió al Gobierno avanzar y transparentar el padrón de concesionarios y permisionarios, “se debe transparentar quién está detrás, los gastos reales y ganancias de los empresarios”.

Mario Córdova la secundó, “con el registro se regularizarán situaciones que estaban fuera del padrón inicial”.

DEBATE ENTRE LOS PROTAGONISTAS

¿Aumentó la calidad del servicio en las rutas verificadas?¿Cambiaron las condiciones del servicio después del accidente de la Preparatoria 10?¿Cuáles son las principales demandas de los usuarios?
Alma Chávez Guth, presidenta de Víctimas de Violencia Vial.Tenemos 327 muertos en seis años donde se involucró el transporte público y creo que esto de la certificación o verificación es un proceso simulado. El Gobierno se siente presionado y cede a los intereses de los empresarios. Se habla de 57 rutas certificadas, pero hay muchas quejas.Nada ha cambiado. Hubo una simulación en la capacitación de los choferes. Muestra de ello es que cerraron algunas escuelas que no daban buena capacitación. Desafortunadamente, en los choferes recae la responsabilidad de las personas, pero no se ve el cambio. La gente se sigue quejando del maltrato que reciben.El buen trato, que manejen despacio los choferes y atender el acoso a las mujeres.
Debe cumplirse con el modelo de ruta-empresa, en el cual se transparentarían los gastos reales y ganancias de los choferes. Todavía no estamos en una posición de dar un aumento a la tarifa.
Mario Córdova, titular del Instituto de Movilidad y Transporte.Certificación fue un nombre equivocado. Sólo se cumple con un acuerdo emitido por el gobernador. No todos los requisitos son los que se requieren para iniciar con la transformación de la calidad del servicio. Habrá más verificaciones para ver cómo operan con el fin de mejorar la calidad.Cambiaron los aspectos laborales y la capacitación de los choferes, además de una serie de elementos tecnológicos, a raíz del acuerdo del Poder Ejecutivo. Pero en la próxima sesión de la Comisión Tarifaria se presentará una relación entre el costo y la calidad. Veremos qué ha mejorado.Atención cordial y respetuosa del chofer y la atención a las quejas destacan como los pendientes en la (última) encuesta que se realizó. Pero el modelo no da para más. Esa es la raíz de los accidentes y de la mala calidad del servicio, y no habrá tarifa que alcance o modifique el servicio.
Hugo Higareda, representante de la Alianza de Camioneros.Hay una mala información. El incremento (a siete pesos) se suspendió hasta que los camiones cumplieran con las condiciones establecidas por el gobernador. Cuando se cumple se tiene derecho al incremento y no se adapta a los criterios de cinco millones de personas (en la ciudad) sobre cómo debe ser la calidad.Ha cambiado la cultura de todos a raíz de la crisis del transporte. Pero los accidentes no van a desaparecer hasta que las personas no reciban educación sobre los puntos ciegos del camión y que cada integrante de la movilidad tenga un espacio definido. Cuando tengamos espacio todos se acabarán los accidentes.Sería la limpieza, la frecuencia del servicio y la disponibilidad… a veces no alcanzan a subirse de tan llenos que van los camiones.
Nos hemos percatado que un sueldo fijo no tiene incentivos de calidad en el servicio porque provoca que anden dando vueltas en el camión sin subir pasaje.
Ricardo Aguayo, representante de los choferes de la Ruta 380.Tenemos una mejor calidad del servicio, aunque debe haber un reordenamiento de rutas y una tarjeta de prepago… con eso evitamos asaltos y tendremos mejor calidad del servicio. Sabemos que los choferes no vamos a quedar bien, a pesar de que nos esforcemos, pero se ha cambiado aunque no lo quieran ver.El cambio fue drástico, pero el problema no es sólo de los choferes del transporte público sino de los automovilistas y usuarios que no respetamos los señalamientos viales. Hace falta una cultura vial y que den cursos en escuelas porque eso se debe cambiar paulatinamente. Se hace todo lo posible.La limpieza de la unidad, la constancia del paso de los camiones y que se puedan subir el pasajero.
Pero la calidad se mide en el servicio que damos y ha mejorado 90% a diferencia de otros años. Se necesita una cirugía mayor en el transporte y que el Gobierno deje de simular.
Alberto Galarza, coordinador del Observatorio Ciudadano de Movilidad.No tienen la calidad. Según el acuerdo, los puntos a cumplir para la certificación provocarían una optimización del servicio, pero es simulado. Un año después se superarán las muertes del año pasado provocadas por el transporte público. Además, llevamos dos años con una nueva ley que no se cumple.Peleamos por hacer una ruta exigente para mejorar el servicio del transporte.
Lastima a los ciudadanos recordar a todas las víctimas del transporte, como a Yadira, que perdió la pierna tras un accidente y no le han pagado un peso de reparación del daño (los propietarios de la ruta).
Seguridad, buen manejo de parte de los choferes, frecuencia y disponibilidad. Pero el conductor es la primera víctima del sistema, falta mejorar su esquema de cobro para que den un buen servicio. Debe haber un cambio del modelo y responsabilidad de los transportistas, y un Gobierno que los obligue a cumplir.






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