Ir al contenido principal

En tus zapatos, ciclista


Iba circulando en su auto por el segundo carril cuando vio a un chico montado en una bicicleta chaparra, alargada, rodando al margen del carril derecho. Humberto lo miró hasta que una camioneta pasó rápido entre ambos, solo por segundos perdió visibilidad del juvenil ciclista.

Tan pronto como la camioneta los rebasó a los dos, Humberto vio al chico de la bici volar hacia la banqueta, fue una caída leve, pensó, pero no por eso iba a dejar de ayudarlo. Así que se orilló y se acercó al chico para ver cómo estaba. La camioneta se siguió.

 
Al acercarse descubrió al muchacho tendido boca arriba, pálido, sobre un creciente charco de sangre. Esa caída que a Humberto le pareció “leve”, había matado al ciclista. Se golpeó en la nuca y fue todo, al instante perdió la vida.

Fue tan rápido que lo sucedido parecía no tener sentido para Humberto. No supo si la camioneta que circulaba rápido golpeó al muchacho, o si le pasódemasiado cerca y se desequilibró. Nunca supo qué pasó, pero no daba crédito.

“He visto caídas peores, yo mismo he tenido caídas más aparatosas, él nada más se cayó y murió”, me repetía él, desconcertado todavía por el terrible suceso que le tocó atestiguar hace dos años.

Su relato me hizo recordar que el año pasado 27 ciclistas en Guadalajara corrieron con la misma suerte que este chico de la bicicleta chaparra. Me hizo pensar que los automovilistas o camioneros relacionados con la muerte de estas personas, no tenían en cuenta que la vida de una persona es extremadamente frágil al circular en dos ruedas. Una caída puede ser suficiente para no levantarse más.

El problema radica en el egoísmo de los automovilistas, que ven asfalto y se lo apropian, cuando en realidad un ciclista tiene el mismo derecho de circular sobre él.

Invadir una ciclovía urbana para no pasar por los topes de las zonas 30, presionar con el claxon a un ciclista que va en medio de un carril, no guardarle espacio cuando uno de ellos avanza al margen de la calle o utilizar como vía rápida el acotamiento de una carretera colapsada de tráfico, es equivalente a aumentar la posibilidad de que un usuario de la bici sufra un accidente en cualquier nivel de gravedad.

Cualquiera de las anteriores formas de utilizar el carro es centralizar el uso de la calle, es pensar que sólo los autos tienen derecho sobre ella y que los demás pueden quedarse con las sobras, o sea, con las callecitas que no le gustan a los carros.

Compartir la calle porque es de todos es un pensamiento que no nos gusta tener presente porque nos imprime responsabilidades, pero que si no lo asumimos condenamos a Guadalajara a ser la hostil y caótica ciudad donde no cabe un alfiler más, pero más allá de que eso sea o no cierto, la verdad es que no estamos dispuestos a tolerarlo.

Este 2016 es un capítulo en blanco que, lamentablemente, es precedido por otros llenos de tragedias urbanas originadas en la negligencia, descuido, distracciones y falta de responsabilidad. Pero si apretamos estas tuercas, quizá consigamos un cierre de año más alentador para los amigos ciclistas, cuya movilidad nos libra a los tapatíos de respirar un tanto menos de contaminación.

vmc@ntrguadalajara.com

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Ciclovías, adelante sin consulta: Alfaro

por Fernanda Carapia/ntrguadalajara.com

A FAVOR Y EN CONTRA. Los espacios para ciclistas generan diversas reacciones en la ciudad. (Foto: Alfonso Hernández) La construcción de ciclovías no está a consulta ciudadana, aseguró tajante el alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez. “Todo mundo tiene derecho a expresar su opinión, pero quien gobierna esta ciudad tomó hace mucho la determinación de que esta ciudad tiene que buscar mecanismos de transporte no motorizado y la apuesta de las ciclovías va a seguir adelante”. El presidente municipal criticó la postura del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) de someter a consulta la construcción de caminos seguros para ciclistas. “No podemos ahorita salir con la barbaridad y atrocidad que dijo el instituto, que dice que vamos a someter a consulta pública si se hacen ciclovías en la ciudad, ¿quién se creen en el instituto?”. “La agenda de movilidad no motorizada es una agenda que hemos comprometido los gobiernos de esta ciudad p…

La Guadalajara amurallada domina 14% de la ciudad

Especialista de la Universidad de Passau, Alemania, analiza en particular el caso de Zapopan, donde están más de la mitad de 2500 cotos o “urbanizaciones cerradas” del AMG
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.  http://www.agustindelcastillo.com/
Los castillos del señor feudal ofrecían a sus moradores, incluso a los más precarios, los siervos que habitaban en torno a la muralla, una posibilidad perdida en la larga noche medieval: la seguridad. Bajo esta premisa, una extraña Edad Media se abre paso y domina cada vez más el imaginario de los moradores del área metropolitana de Guadalajara (AMG): los casi 2,500 “cotos” o urbanizaciones cerradas se extienden sobre 14 por ciento de las 65 mil hectáreas de “ciudad construida”, y van al alza.
Es un especialista migrado del mismo corazón de la vieja Europa, el doctorante en geografía por la Universidad de Passau, Bernd Pfannenstein, catedrático en la escuela de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), quien s…

La atropellan y le exigen pago

por Fernanda Carapia,  5 de Septiembre de 2016/ntrguadalajara.com 
Sara Magos sospecha que hay corrupción entre los agentes que llevan su caso y la aseguradora GNP. Hace un año, la vida de Sara Magos García dio un giro de 180 grados: un auto la atropelló cuando iba en su bicicleta, pasó varios días en terapia intensiva, pagó más de 100 mil pesos para recuperar su salud, aún tiene secuelas y, por si fuera poco, debe cubrir el daño que causó al carro que la arrolló. “La señora reclamaba que le pagara sus daños, que me hiciera responsable del accidente que había provocado”, informó. Magos García sospecha que entre los agentes que traen su caso y la aseguradora GNP hay corrupción, pues han habido cosas que no checan, como que en uno de los peritajes de causalidad vial se señaló que la mujer que conducía el vehículo, Leticia Brambila López, viajaba a 40 kilómetros por hora.