25.10.16

CIUDAD DE CONTRASTES




Omar García.- En los últimos 20 años, la ciudad de Guadalajara se ha convertido en la segunda ciudad más desigual de México, tan sólo debajo de la ciudad de Monterrey. Así lo revela el Informe “Construcción de ciudades más equitativas y políticas de inclusión para América Latina” (https://goo.gl/1TLFMW) , presentado en el marco del foro ONU Habitat III, en Ecuador.
Si Guadalajara fuera un país, competiría por ser una de las naciones más desiguales del mundo y estaría a la par de países como Rusia, Angola y Georgia, que se ubican en los lugares 103, 104 y 105, respectivamente; de un total 160 naciones medidas por el Banco Mundial.
Los tres, junto con Guadalajara, oscilan la calificación de 0.421 en el índice de Gini; la estadística más utilizada para posicionar la desigualdad en el mundo.
Guadalajara empeora porque en las últimas dos décadas la riqueza se ha concentrado en cada vez menos manos.
De acuerdo con los cuadros estadísticos elaborados por la ONU, la metrópoli rompió su lógica de prosperidad y bienestar social que construyó en la última década del siglo anterior. En el año 2005 la de- sigualdad llegó a bajar hasta el 0.399 (una desigualdad equivalente a países como Uruguay o España), y cinco años más tarde se convirtió en una ciudad que supera la desigualdad promedio mundial.
De acuerdo con el economista Thomas Piketty, en su reciente libro sobre El capital en el siglo XXI, “el coeficiente Gini –nombre del estadístico italiano Corrado Gini, cuya producción se sitúa a principios del siglo XX y en el periodo de las posguerras- es uno de los indicadores sintéticos de desigualdad más frecuentes utilizados en informes oficiales y en el debate público. Siempre se sitúa entre 0 y 1: es igual a 0 en caso de igualdad completa y a 1 en caso de desigualdad absoluta”.

Muertos de hambre
Hablar de desigualdad es hablar de pobreza. Tan sólo en Guadalajara y Zapopan se registraron durante 2010, 640 mil personas en condición de pobreza. De ellos, 1 de cada 10 no tenía garantizada su alimentación diaria.
Es más, en agosto de 2013 el diario El Informador documentó que la capital de Jalisco es el municipio donde más gente muere por desnutrición. “Parece una exageración, pero no lo es. De los dos mil 457 municipios que tiene registrado el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), Guadalajara es donde más gente muere de hambre, según indica un reporte de la Secretaría de Salud federal”. El diario documentó mil 898 defunciones por desnutrición entre los años 2001 y 2011.
“La metrópoli, no sólo Guadalajara, tiene este problema. Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá están en la lista de los 20 municipios con mayor número de muertes por hambre. El primero, con 705 decesos en el mismo periodo, Tlaquepaque con 427 y Tonalá con 271”.

El rostro de la desigualdad
Con el objetivo de ponerle nombre a la desigualdad, Salvador Frausto coordinó el libro Los doce mexicanos más pobres. El lado B de la lista de millonarios (Planeta)”.
En entrevista, el escritor señala que viajaron a ocho comunidades pobres del sudeste mexicano para conocer las historias como la de Angelina Méndez, una mujer de 45 años que llega a comer cada tercer día, no conoce el sabor del café y utiliza un método para sortear sus deficiencias alimenticias: si un día no tiene alimentos pero sí tiene hambre, toma agua hirviendo.
“Angelina debería de estar en el programa Prospera, pero el día que llegó el personal de la Secretaría de Desarrollo Social no la inscribió en el programa de beneficiarios porque Angelina no sabe hablar español, y el funcionario no llevaba traductor”.
Otro caso es el de Antonio López, un hombre que nunca conoció un condón y tuvo 27 hijos. La mitad de ellos murió de enfermedades que se curan con medicamento básico. Murieron porque nunca les pusieron vacunas. El resto de hijos sobrevivieron con un peso al día. “Si la pobreza extrema se mide con la gente que gana menos de un dólar, imagina lo que es vivir con un peso al día”.
El autor reflexiona sobre la crudeza de este mundo globalizado, y sobre el fracaso de las políticas públicas en torno a la desigualdad. “La pobreza es una expresión de la violencia del Estado, cuando en México existe una población de por lo menos 11 millones de personas que no tiene para comer, te habla de que el Estado violenta los derechos humanos de estas personas”.
La presentación del libro Los doce mexicanos más pobres. El lado B de la lista de millonarios se llevará a cabo hoy en las instalaciones del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas, a las 11 horas. La entrada es libre.

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