Acoso callejero un asunto de diario: ciclistas tapatías



Las agresiones verbales o físicas pueden ser denunciadas ante las autoridades y son motivo de sanciones para quien resulte responsable. EL INFORMADOR / ARCHIVO
  • La persecución y el hostigamiento son un delito según el Código Penal del Estado de Jalisco
Video sobre una agresión en Londres se vuelve viral; muchas mujeres tienen una historia similar
El Informador
GUADALAJARA, JALISCO (24/FEB/2017).- Ser mujer y andar en bicicleta por Guadalajara significa exponerse al acoso a diario. Los testimonios de varias mujeres ciclistas de esta ciudad tienen en común una frase: “Me sentí aterrada”.
El martes 22 de febrero, durante la conferencia “¡Atención! Mujeres Pedaleando!”, integrantes del colectivo FemiBici recordaron datos mencionados por Felipe Reyes, director de Movilidad No Motorizada del Instituto de Movilidad y Transporte del Estado de Jalisco, según los cuales sólo 30% de los viajes del sistema de bicicletas públicas MiBici fue realizado por mujeres y 11% de los ciclistas de la ciudad son mujeres.

Este tema recurrente resurgió por el video viral de una ciclista acosada por los pasajeros de una camioneta cuando estaba detenida en un semáforo, en una calle de Londres, Inglaterra. Su reacción fue perseguirlos y arrancar un espejo lateral del vehículo. El suceso fue captado por un motociclista que circulaba con una cámara en el casco.
Usuarios de internet cuestionaron la actitud que tomó la chica ante la agresión: algunos la apoyaron y otros no; además se llegó a cuestionar la veracidad del video cuando un supuesto testigo declaró que había observado cómo ensayaban la escena. Hubo quienes respaldaron la difusión como un medio de concientización sobre el acoso callejero y hubo quienes lo desestimaron ante la posibilidad de que fuera un montaje.
Cinco ciclistas tapatías contaron sus propias experiencias sobre el acoso en las calles, lo que acerca el problema a la realidad cotidiana de Guadalajara y hace resaltar la importancia de continuar el combate a la violencia de género y acoso sexual.
Testimonios
“Yo estuve yendo en bicicleta a mi trabajo y cerca de la fábrica de Marinela, justo a espaldas por el camellón, un tipo sacó el pene cuando yo estaba pasando. Lo enfrenté, pues esto ya había ocurrido, y sólo se siguió de largo sin decir nada. Realmente la valentía fue una careta, pues yo estaba aterrada”.
Aurora
“Una vez debía ir por trabajo al mercado de las flores de Mezquitán, así que salí a la calle a las 5:30 de la mañana en bicicleta. A la altura de donde empieza Morelos (Arcos de la Minerva), un motociclista, que asumí repartidor, comenzó a seguirme. La calle estaba sola y un poco oscura, así que aprovechó para emparejárseme, estirar el brazo y agarrarme un pecho. Por miedo a caerme sólo atiné a gritarle mil insultos. Él dio vuelta y se fue. Lo primero que me preguntaron mis compañeros al contarles fue: ‘¿Qué traías puesto?’”.
Abril
“Tuve que regresarme en bici a mi casa (desde el trabajo) cuando me siguieron dos tipos en una camioneta desde el CUCS hasta la glorieta de Maestros, lugar en el que los perdí. La segunda vez que me siguieron fue en la que sí me gritaron cosas, me siguieron como por unas cinco cuadras. Cuando me alcanzaron con el coche le empezaron a dar lento para ir a mi ritmo y yo iba lo más rápido posible. En ambas ocasiones sentí que la idea era sólo asustarme y burlarse de mí”
Andrea
“Iba camino al gym y un tipo desde la esquina de mi casa me iba diciendo de cosas; paré un poco para poner distancia (porque él tenía carros atrás), pero, justo donde está muy oscuro, él me estaba esperando en su carro. Estuve muy aterrada, creí que me iba a dar un ‘levantón’. Bajé de la bici para caminar al lado de una señora y le pedí auxilio. Una vez acompañada, él siguió su camino”.
Vanessa
“Iba en mi bicicleta a mi ritmo, entonces un carro se me pone a mano izquierda y se me empareja; yo le seguí dando a mi paso y dije por qué me sigue, va a dar vuelta o qué onda. Entonces volteo y el tipo se estaba masturbando. Obviamente me dio muchísimo coraje y no me acuerdo qué le contesté y, antes de que reaccionara, el tipo le pisó y dio vuelta. Me dieron ganas de tener algo en la mano para aventárselo al carro”.
Michelle
Es un delito y hay que denunciarlo
El acoso es un delito según el Código Penal del Estado de Jalisco. El hostigamiento verbal o físico puede ser denunciado ante las autoridades y es motivo de sanciones para quien resulte responsable.
El artículo 176-Bis estipula: “Comete el delito de hostigamiento sexual el que con fines o móviles lascivos asedie u hostigue sexualmente a otra persona de cualquier sexo, valiéndose de su posición jerárquica o de poder, derivada de sus relaciones laborales, docentes, religiosas, domésticas, o cualquier otra, que implique subordinación de la víctima, al responsable se le impondrán de dos a cuatro años de prisión.
“Comete el delito de acoso sexual el que con fines o móviles lascivos asedie o acose sexualmente a otra persona de cualquier sexo, al responsable se le impondrá sanción de uno a cuatro años de prisión”.
Además es una falta administrativa, según el artículo 14 del Reglamento de Policía y Buen Gobierno de Guadalajara, que califica dos faltas morales: “agredir a otro verbalmente en lugares públicos o privados causando molestia”, con multa de cinco a 12 salarios mínimos o arresto de 36 horas; y “asediar impertinentemente a cualquier persona”, con multa de cinco a 12 salarios mínimos o arresto de 24 horas.
SABER MÁS
Teléfonos para denunciar acoso
1201-6070 Policía de Guadalajara.
3837-6000 Fiscalía General del Estado.
01-800-006-8537 Puede solicitar asesoría en el Instituto Jalisciense de la Mujer.

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