FÁBRICAS DE TRÁFICO


Julio González.- Las calles se llenan cada día más de autos y esto tiene una explicación: el negocio de la venta de automotores creció en la metrópoli en los últimos 10 años. Tan sólo Guadalajara, de 2006 a 2016, el ayuntamiento autorizó 135 nuevas licencias a empresas con el giro comercial de “agencia automotriz y/o compra-venta de autos nuevos”.
La demanda ha sido incentivo para que, las autoridades de Guadalajara y Zapopan hayan otorgado 63 licencias de construcción de agencias en los años ya mencionados.
Los habitantes de la ciudad y el resto del estado compran y compran carros. El crecimiento en las ventas de automotores es de un 29 por ciento en el mismo lapso, como reporta el documento “Mercado Interno Automotor” de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores de Jalisco (AMDA Jalisco).
Tan sólo en 2016, el organismo informó que salieron a las calles jaliscienses un millón 603 mil 672 autos nuevos.
El tiempo ha traído más agencias, más tráfico y gasolina más costosa. Ante este escenario ¿por qué seguimos deseando comprar carros?
Más agencias
El oficio 0900/2017/0444 informa que el ayuntamiento de Zapopan tiene registro de una inversión de 267 millones 825 mil 850 pesos en la construcción de 31 agencias de autos nuevos. El documento incluye la cifra de un total de 739 empleos creados.
Además, el 2007 fue el año en que más permisos se otorgó, durante la administración del panista Juan Sánchez Aldana. Seis nuevas agencias en tres arterias con tránsito cargado en la ciudad: tres en avenida Patria, dos en avenida López Mateos y una en avenida Vallarta.
Por su parte, en la resolución DTB/0130/2017, el ayuntamiento tapatío tiene registro de que en los últimos 9 meses, en 2015, de Ramiro Hernández como alcalde, el municipio autorizó 19 licencias para comercios con actividad de compra y venta de autos nuevos y usados.

Más tráfico

La ecuación es sencilla: más autos comprados es igual a mayor tráfico. El promedio de velocidad en Guadalajara es de 9.1 kilómetros por hora, según el estudio “Pérdidas millonarias por fallas en la movilidad urbana en las principales Zonas Metropolitanas del País” de la asociación civil El Poder del Consumidor.
Y aunque la metrópoli va a toda velocidad acercándose al colapso en horas pico, jóvenes y no tan jóvenes siguen queriendo un carro. Es el caso de Manuel Rojas, un chavo con cabello rizado, a quien le desagrada “en extremo” el transporte público. Las razones son dos: la pérdida de tiempo y el estrés que le genera subirse a los camiones.
Manuel está dispuesto a comprar un carro. Usado. Gastar hasta 40 mil pesos en uno. Aunque dice sentir algo de culpa por esta elección. “Me da tristeza contribuir al crecimiento exponencial de la cantidad de autos en nuestra ciudad y el deterioro del medio ambiente; pero evitar todos los inconvenientes que representa el uso casi exclusivo de transporte público para mí y mi familia es mucho más importante para mí”.
Gasolina más costosa
La familia de David Flores, quien el año pasado obtuvo su licencia de manejar, compró un auto nuevo hace unos meses. El anterior quedó inservible por caer en tanto bache de Tlajomulco.
David prefiere moverse de manera intermodal. Usa el Tren Ligero, el camión, la bicicleta y sus piernas. A veces, su mamá le presta el carro. Se lo pide porque trasladarse en esta ciudad es ineficiente, asegura. Usa el automotor particular para que los tiempos de traslados sean menores.
Algunos propietarios de autos podrían dejar la máquina estacionada y moverse de otra forma pero no es lo común. De hecho, el observatorio ciudadano Jalisco Cómo Vamos, en su más reciente estudio señala que el porcentaje de “Personas que se trasladan principalmente en transporte público” disminuyó. En 2013 era 68.1 por ciento en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), mientras que en 2016 fue 59.5 por ciento.
Y aunque, en 2017, los compradores de gasolina se ven afectados por el alza en los precios. No ven otras opciones para moverse.
En el caso de la familia Flores, el joven dice que “el gasolinazo” “se resiente en la economía familiar. Pero se hace un ajuste en el presupuesto de la familia […] porque el carro es una necesidad básica, elemental”.
Los carros no brotan de la nada. Si hay más tráfico es porque los habitantes de Guadalajara siguen comprándolos y usándolos indiscriminadamente. Mientras que los gobiernos no han podido poner en marcha un mejor sistema de transporte público. A su vez, han otorgado más y más permisos para la industria automotriz, una que al parecer está bien aceitada y no parece aún que haya una tendencia a frenarla.

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