Ir al contenido principal

La presencia frágil y abundante

 Felipe Reyes Cafeína urbana/http://okupo.mx/

Pareciera lógico que si incrementamos la cantidad de bicicletas circulando en la calle, también incrementaríamos la cantidad de accidentes ciclistas, atropellados y bicis blancas –ese cenotafio escalofriante que nos recuerda que un ciclista perdió la vida. Sin embargo, la ecuación de más bicicletas en la calle trae justo lo contrario.

Un incremento en las personas que eligen usar la bicicleta como su medio de transporte, representa siempre, como se ha comprobado en diferentes ciudades del mundo, la más importante condición para aumentar la seguridad, no solo de los ciclistas sino de todos los usuarios de la calle.

El uso masivo de bicicletas trae efectos positivos inmediatos que provocan una ciudad más segura en términos viales. La presencia constante de ciclistas y el incremento de su visibilidad suele ser un factor determinante para fijar en el imaginario colectivo al pedaleante como un usuario normal de la calle que debe ser respetado.

El proceso de visibilización de los ciclistas desarrolla y modifica hábitos en el automovilista, provocando que se vuelva una costumbre fijarse en las bicicletas y respetarlas; la velocidad se reduce naturalmente –como ya ocurre en nuestra ciudad en algunas zonas con alta presencia ciclista– los autos paulatinamente dejan de acercarse demasiado a las bicicletas en circulación, se habitúan a su posición en las calles, son más precavidos al girar, respetan su lugar en el carril y circulan detrás.

Además la disminución a velocidades humanas y no de máquinas en algunas zonas, incentiva la integración social, la recuperación del uso humano del espacio público, y las consecuentes recuperaciones económicas y políticas de la ciudad.

Claro que es un proceso, y claro que requiere acompañamiento, difusión de información, normativas y educación vial; pero de todos los elementos que modifican los malos hábitos de conducción de los automovilistas, la presencia frágil y abundante de ciclistas suele ser la más efectiva.

El problema es entonces ¿Cómo hacemos que más gente salga a pedalear?

Cuando uno pregunta a alguien que no va en bici por qué no pedalea, la respuesta suele ser: “por la inseguridad vial y el supuesto peligro que se atribuye a andar en bicicleta en la ciudad”.

En ese sentido habría que difundir mucha información: Si bien hay un riesgo de accidente al circular en bicicleta, ese riesgo no es mayor a moverse en automóvil o en transporte público. Y eso hay que decirlo. Como dato curioso hay que decir que es mucho más frecuente y peligroso un accidente en la cabeza a bordo de un vehículo automotor que en una bicicleta a pesar de que el imaginario colectivo crea importantísimo el uso del casco en ciclistas y nadie considere que se debiera usar uno cuando se circule en automóvil.

En Guadalajara el 38% de las personas contestaron, en la encuesta de preferencia declarada en 2008, que andarían en bicicleta si hubiera infraestructura ciclista. Y no es mentira: en los polígonos que ya cuentan con corredores ciclistas y señalética se ha incrementado notablemente la presencia de bicicletas y solo en la ciclovía en Boulevard Marcelino García Barragán se han triplicado la cantidad de trayectos bici en solo seis meses.

Es por eso que es importante el desarrollo de infraestructura apropiada que segregue donde sea necesario e indique con claridad que debe hacer cada usuario de la calle. Paulatinamente, iremos generando hábitos predecibles de comportamiento e irá mejorando nuestra cultura vial. Pero lo que nunca debemos perder de vista es que el factor más significativo en lo que a seguridad ciclista concierne es la presencia frágil y abundante de más ciclistas.

Ningún otro elemento es, ni aquí ni en China, tan efectivo en la reducción de accidentes.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Ciclovías, adelante sin consulta: Alfaro

por Fernanda Carapia/ntrguadalajara.com

A FAVOR Y EN CONTRA. Los espacios para ciclistas generan diversas reacciones en la ciudad. (Foto: Alfonso Hernández) La construcción de ciclovías no está a consulta ciudadana, aseguró tajante el alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez. “Todo mundo tiene derecho a expresar su opinión, pero quien gobierna esta ciudad tomó hace mucho la determinación de que esta ciudad tiene que buscar mecanismos de transporte no motorizado y la apuesta de las ciclovías va a seguir adelante”. El presidente municipal criticó la postura del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) de someter a consulta la construcción de caminos seguros para ciclistas. “No podemos ahorita salir con la barbaridad y atrocidad que dijo el instituto, que dice que vamos a someter a consulta pública si se hacen ciclovías en la ciudad, ¿quién se creen en el instituto?”. “La agenda de movilidad no motorizada es una agenda que hemos comprometido los gobiernos de esta ciudad p…

La Guadalajara amurallada domina 14% de la ciudad

Especialista de la Universidad de Passau, Alemania, analiza en particular el caso de Zapopan, donde están más de la mitad de 2500 cotos o “urbanizaciones cerradas” del AMG
Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.  http://www.agustindelcastillo.com/
Los castillos del señor feudal ofrecían a sus moradores, incluso a los más precarios, los siervos que habitaban en torno a la muralla, una posibilidad perdida en la larga noche medieval: la seguridad. Bajo esta premisa, una extraña Edad Media se abre paso y domina cada vez más el imaginario de los moradores del área metropolitana de Guadalajara (AMG): los casi 2,500 “cotos” o urbanizaciones cerradas se extienden sobre 14 por ciento de las 65 mil hectáreas de “ciudad construida”, y van al alza.
Es un especialista migrado del mismo corazón de la vieja Europa, el doctorante en geografía por la Universidad de Passau, Bernd Pfannenstein, catedrático en la escuela de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), quien s…

La atropellan y le exigen pago

por Fernanda Carapia,  5 de Septiembre de 2016/ntrguadalajara.com 
Sara Magos sospecha que hay corrupción entre los agentes que llevan su caso y la aseguradora GNP. Hace un año, la vida de Sara Magos García dio un giro de 180 grados: un auto la atropelló cuando iba en su bicicleta, pasó varios días en terapia intensiva, pagó más de 100 mil pesos para recuperar su salud, aún tiene secuelas y, por si fuera poco, debe cubrir el daño que causó al carro que la arrolló. “La señora reclamaba que le pagara sus daños, que me hiciera responsable del accidente que había provocado”, informó. Magos García sospecha que entre los agentes que traen su caso y la aseguradora GNP hay corrupción, pues han habido cosas que no checan, como que en uno de los peritajes de causalidad vial se señaló que la mujer que conducía el vehículo, Leticia Brambila López, viajaba a 40 kilómetros por hora.