16.6.17

Querido automovilista

Antes que nada, perdón por llamarte así. Nadie debería ser definido por la manera en que se mueve. Antes que automovilistas, ciclistas, peatones o calandrieros, todos somos ciudadanos, palabra que, por cierto, nos identifica como parte de una ciudad. Pero para efectos de este texto, y en el entendido que eres mucho más que solo automovilista, la dejé así para que quede claro que solo me dirijo a esa parte de ti.
Últimamente te leo en todas partes. Tienes saturados los espacios de comentarios en medios y redes sociales. En la mayoría de los casos gritas ofensas a quien corresponda sin ton ni son y argumentas sin tener ni la más remota idea de lo que hablas.
Apenas has perdido pequeños privilegios a los que estabas acostumbrado y ya respondes con la virulencia de un capo de la droga malherido. Te recomiendo paciencia, porque te tengo malas noticias; sin importar el desempeño económico, o los partidos políticos que gobiernen, o cualquier otra variable; perderás muchos, muchísimos privilegios más.
Permíteme explicarte algunas cosas generales por las que sueles lloriquear.
La calle no es tuya, nunca lo ha sido y nunca lo será. Ya es hora de que entiendas que la calle es de todos y de que para que circules a bordo de una caja metálica a altas velocidades poniendo en riesgo a los demás debes tener un permiso especial y circular de acuerdo a estrictas normativas. Ya es hora que entiendas que eres tú quien necesita permisos y limitaciones, no los demás. Que ni las banquetas, ni las vías exclusivas para ciclistas o para transporte público son “extras” que te quitan espacio, sino la calle misma y lo que sobra son los carriles para circulación de autos que además son los que segregan y ponen en riesgo a todos los demás. Eres tú el que estorba y el que agandalla sin misericordia la mayor parte del espacio público de todos.
No pagas impuestos para obtener beneficios especiales, todos los pagamos. No es tu derecho dejar tu auto en la vía pública estacionado. Simplemente no lo es. Lo inmoral, aunque lo grites en redes sociales, no es que tengas que pagar una tarifa al parquímetro por hacer uso privado de un espacio público; lo inmoral es que en el 98% de los espacios en la ciudad lo hagas de manera gratuita. Imagina cómo sería que en cada cajón de estacionamiento de la ciudad se instalara un vendedor de tianguis o que el vecino instalara su sala y su comedor; seguro argumentarían, como argumentas tú, que ya que pagan impuestos pues pueden hacer uso privado del espacio público. Y no, no pueden y tú tampoco.
La gasolina no es cara, al contrario, es demasiado barata. El gobierno federal, con el dinero de todos, te subsidia el costo para que no te cueste demasiado usar tu auto. Pones el grito en el cielo cada que te la aumentan unos centavos, que en realidad es solo una reducción del subsidio; ah pero te parece pecado que se subsidie el transporte público o que se gaste en infraestructura para bicicletas. Solo en 2013 el subsidio para la gasolina de un año nos costó más caro que todo lo que se ha invertido en bicicletas en todo el país durante, si, toda la historia.
Además no es solo un tema de espacio y dinero. ¿Qué te hace creer que tienes derecho a ensuciar el aire que respiramos los demás? Cada que usas tu carro provocas que miles de personas desarrollen enfermedades respiratorias y de todo tipo. ¿No crees que deberías pagar también por eso? Vamos, circular en automóvil debería generar algún tipo de impuesto que permita limpiar el aire que ensucias. Ahora que ni tenencia pagas ¿De dónde crees que sacan los gobiernos dinero para combatir las externalidades que provocas?
Además ¿Crees que es exagerado que se te multe cuando cínicamente te estacionas en la banqueta? ¿Crees que el famoso “solo dos ‘minutitos’” justifica que invadas las de por si escasas rampas para personas con alguna discapacidad? ¿Crees que está mal que te quitemos un puente peatonal y que en su lugar te detengamos con un semáforo para que las personas normales puedan cruzar la calle? ¿Crees que en el semáforo en rojo puedes dar vuelta continua a la derecha y obligar a que los peatones esperen a que cruces? ¿Crees que los ciclistas deberían hacerse a un lado para que puedas acelerar y que no pasa nada si los rebasas pegadito? ¿Crees que los gobiernos deberían gastar nuestro dinero en soluciones viales multimillonarias para que tú puedas circular en vez de a los 17 km por hora promedio actuales a, digamos, 19?
La realidad, querido automovilista, es que urge que pierdas muchos más privilegios, y tarde que temprano los perderás. Pero recuerda que antes que automovilista eres ciudadano y que como tal puedes cambiar tus decisiones diarias. Por tu ciudad, pues.

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