Que lleguen a clase


Katia Diéguez y Liliana Navarro/Mural
Guadalajara, México (24 enero 2019).- El desabasto de combustible no debería ser un impedimento para llegar a la universidad.

Esa es la lógica de instituciones educativas en la Metrópoli, por lo que han promovido programas de movilidad para que los estudiantes no se queden sin opciones.

Entre las alternativas están aventones, cajones preferenciales para autos con varios pasajeros, apps para compartir viajes, bicicletas y, por supuesto, el transporte público.

"Si bien el desabasto de la gasolina ha logrado afectarnos a todos, es importante recordarnos que tenemos otras opciones", dijo Claudio Vázquez, director de Recursos Humanos de la Universidad Panamericana Campus Guadalajara (UP).

En esta institución hay 15 espacios especiales en el estacionamiento para quienes hacen "carpool" (compartir auto); también hay cajones para vehículos eléctricos e híbridos, y ciclopuertos con capacidad para 50 bicicletas.

El ITESO tiene desde hace varios años la opción de aventones, donde integrantes de la comunidad universitaria se forman a la espera de un automovilista que comparta el viaje, y también hay espacios preferenciales para coches con tres o más pasajeros.

Para quienes no tienen auto hay un transporte colectivo gratuito que acerca a los estudiantes a López Mateos o a la estación del Tren Ligero en Periférico Sur, así como un servicio privado que funciona con prepago.

Por su parte, el Tec de Monterrey Campus Guadalajara promueve la campaña "Borrego Ride", para compartir el carro; el servicio de transporte de paga Expresso Tec, y préstamo de bicicletas para quienes viven cerca del campus.

"Yo creo que ahorita sería un muy buen momento para hacer algo ante esta situación de desabasto, no queda de otra", agregó Olga Alonso Hurtado, coordinadora de responsabilidad social de la Univa, que ofrecen 10 cajones preferenciales para aparcar.

La Universidad de Guadalajara tampoco se queda atrás y en tiempos de desabasto sus estudiantes aprovechan apps como la del CUTonalá, para compartir automóvil, y el CUCEA, con un área de aventones dentro del campus.

Ante los problemas que enfrentan padres de familia con el desabasto de gasolina, docentes de algunos planteles de educación básica en Guadalajara, Tlajomulco y Zapopan calculan que el ausentismo ha llegado a ser de hasta 20 por ciento.

Si bien la mayoría de los alumnos viven cerca o usan transporte público, sí hay quienes usan el auto. Incluso ha habido más retardos.

"Nos dicen que tuvieron que hacer fila en la gasolinera, o que no podían avanzar porque las filas de autos obstruían el paso", dijo Luz Ruvalcaba, maestra de un kínder de la Colonia Independencia, en Guadalajara.

José Luis Sánchez, presidente de la Asociación de Padres de Familia estatal, indicó que también hay quienes se organizan para compartir los viajes. Acotó que son pocos los que hacen traslados largos.

La Secretaría de Educación Jalisco insiste en que no hay ausentismo importante o más allá de un 10 por ciento.

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