Transforman baldío en huerto urbano





Fernanda Carapia/Mural
Guadalajara, México (04 febrero 2019).- Esta transformación fue de la muerte a la vida.

Un grupo de vecinos "resucitó" un terreno en la Colonia Santa Margarita, en la Calle Cerrada Santa Laura, que era sinónimo de inseguridad e insalubridad para convertirlo en un huerto urbano.

Patricia Espinoza, integrante del Colectivo Agroecológico Teocintle, recordó que el predio se usaba como un tiradero de basura y escombro, y también servía como espacio de reunión para pandillas.

"Se unieron varias voluntades para rescatar este espacio que estaba totalmente abandonado (...) y se construyó el huerto, primero se abrió un curso de agricultura urbana, fuimos aprendiendo y empezamos a llevarlo a la práctica", dijo.

A cinco años de que se inició el rescate, el Parque Agroecológico de Zapopan se ha convertido en un lugar de vida, con camas de cultivo donde se siembran hortalizas, plantas medicinales y árboles frutales.

"Todavía no somos autosuficientes en nuestra alimentación. Cada quien se encarga de lo que cultiva y es para autoconsumo, compartimos e intercambiamos si hay excedente de algún cultivo, pero ya tenemos nuestras cosechas", señaló.

Los integrantes del colectivo también se dieron cuenta que en el tianguis de la colonia había desperdicio de alimentos en buen estado, por lo que optaron por recogerlo y consumirlo o, en el caso de las frutas, deshidratarlas.

Lo que de plano no sirve, agregó Espinoza, se utiliza para la elaboración de composta que luego se coloca como fertilizante en los cultivos.

Javier García, investigador de la UdeG, destacó que este tipo de iniciativas, además de ayudar a la recuperación de espacios, fomenta el autoconsumo.

Inclusive, apuntó, se han detectado algunos huertos en camellones de avenidas, sobre todo en zonas con baja circulación vehicular.

"Existen movimientos que impulsan producir alimentos en donde vivimos, es difícil porque tenemos asfalto, las viviendas son verticales y es más difícil tener jardines para producir alimentos, y desde ese punto de vista, los camellones y los parques han fungido como un espacio estratégico para desarrollar prácticas donde se puedan producir alimentos", subrayó.

No todos los alimentos se pueden sembrar en estos espacios, pero sí maíz, calabaza, jitomate y muchas especies frutales que también forman parte de una estrategia de reforestación.

"Hay un rescate de las áreas que tienen un fin paisajístico o estético, a ahora producir alimentos para los vecinos", añadió.

"Recordemos que las ciudades deben tener un propósito para los pobladores y si ese camellón, aparte de ser verde o producir oxígeno y filtrar agua, puede producir alimento para las personas que están habitando las cercanías, es algo extra".

García destacó que no todos los espacios públicos son candidatos a ser huertos ya que al estar expuestos a la polución, la siembra se transforma en un biofiltro y absorbe los contaminantes, depositándolos en el fruto.

La temporada de cosecha en el Parque Agroecológico terminó. En las camas de cultivo queda una que otra hortaliza en proceso de maduración y una vez que estén listas, la tierra entrará en un proceso de mejora para iniciar, un nuevo ciclo, este año.

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